Blogoteca: Blanco 'cierra' el espacio aéreo para favorecer a UGT, por Roberto Centeno

lunes, 27 de septiembre de 2010

Blanco 'cierra' el espacio aéreo para favorecer a UGT, por Roberto Centeno


El pasado 12 de mayo, a raíz de la publicación del paquete de medidas de ajuste exigido a Zapatero por Obama, la UE y los organismos internacionales, la Unión Sindical Obrera (USO), la tercera central sindical en importancia aunque a gran distancia de CCOO y UGT, envió una carta a éstas últimas para convocar una huelga general contra la congelación de pensiones, la bajada de sueldo a funcionarios, la reducción de becas y todo tipo de ayudas sociales, etc., mientras se mantenía intacto el despilfarro autonómico y local. El silencio fue la respuesta. Cómplices de un lado y grandes beneficiarios por otro, junto con la CEOE, de la crisis y el paro, su silencio tenía toda la lógica.

Negaron la crisis cuando era innegable, culparon a otros cuando ya no pudieron negarla, se alinearon hombro con hombro con Zapatero -y no solo se alinearon, Cándido Méndez ha actuado en realidad como vicepresidente económico en la sombra, siendo responsable directo de muchas iniciativas que han dejado un saldo adicional de tres millones de parados- y nos están llevando a la ruina. Zapatero pagó con esplendidez su traición a la clase trabajadora, y solo cuando ya el clamor popular era imparable y su descrédito mayúsculo, decidieron convocar una huelga general cuyo detonante fue la reforma laboral, pero no contra Zapatero -que acaba de perpetrar una traición sin límites contra los trabajadores, los pensionistas y contra uno de los pilares básicos del Estado, entregando a los separatistas del PNV las políticas activas de empleo rompiendo así la unidad de la Seguridad Social, y de facto la unidad de la nación-, sino contra los empresarios, contra el capitalismo y contra el PP. El acuerdo con el PNV genera una desigualdad brutal, el País Vasco cobrará ahora 3.750 euros por parado, entre cuatro y cinco veces más que el resto de CCAA. Estos sindicalistas de pesebre no tienen vergüenza, ni honor, ni sentido del Estado.  

La huelga salvaje de Zapatero

Con una estructura de poder claramente mafiosa, los aparatos de UGT y CCOO han visto como su rechazo por segmentos crecientes de la sociedad va en aumento. Su abucheo y expulsión de facto de la manifestación de guardias civiles no es más que un síntoma, y en el caso de CCOO, que no de UGT, las bases están cada vez más inquietas con el alineamiento político de sus jefes. Esto y el fracaso rotundo de las manifestaciones de primavera  obligaban a los capos de ambas organizaciones a hacer algo, y con la excusa de la reforma laboral, mucho menos dañina para los trabajadores que las medidas de ajuste y que además les permite enriquecerse más aún como mediadores obligados, decidieron en connivencia con Zapatero convocar una huelga general contra todo menos contra el Gobierno.

La huelga general es una apuesta de alto riesgo para estos sindicatos de pesebre. Los trabajadores están hartos del desastre y sobre todo de lo que intuyen se avecina, pero no menos hartos de unos sindicalistas parásitos y chulescos que viven en la abundancia mientras ellos tratan de sobrevivir cada día. Las encuestas muestran no ya el escaso entusiasmo por la huelga de una mayoría de trabajadores -el diario El País hablaba de que solo un 9% de trabajadores la apoyaba-,  sino el rechazo visceral y directo de muchos. Un fracaso podría ser letal para estas organizaciones, razón por la cual, van a poner toda la carne en el asador a base de procedimientos claramente mafiosos, coacciones, amenazas, daños materiales y golpes a quienes no se sometan a su dictado con la ayuda imprescindible del Gobierno, que hará la vista gorda, como los Reichsstaathälter o gobernadores del Reich con los camisas pardas.

Pero al ser una huelga general, esa vista gorda tiene límites, ya que al contrario que el caso del Metro de Madrid, donde solo cien personas paralizaron este medio de transporte coaccionando y agrediendo a la mayoría de trabajadores, en este caso la connivencia Rubalcaba-camisas pardas no puede ser tan descarada porque el escándalo internacional sería sonado. Por ello se ha hecho algo realmente insólito en el mundo civilizado: el éxito de la huelga la garantiza el Gobierno a través de unos servicios mínimos ridículos. El primer gran piquete de los huelguistas es el ministro de Fomento y el segundo el del Interior. El SUP ya ha pedido que no se cargue contra los cafres de los piquetes y se deje a los ciudadanos indefensos ante la barbarie, “que la huelga sea un éxito nos beneficia a todos”. ¿Es esta la policía nacional o la de Rubalcaba?

Y lo nunca visto, Blanco cierra el espacio aéreo de España para favorecer la huelga. Me explicaban el viernes unos comandantes de Iberia amigos que están atónitos e indignados, porque nunca han visto nada igual en el mundo. Los vuelos a Europa, por ejemplo, quedan reducidos al 10%, cuando en la huelgas de pilotos o controladores los servicios mínimos eran del 50% y 60%. Y así aunque controladores, pilotos y personal de cabina están radicalmente contra la huelga, Fomento, D.José Blanco, les impide volar porque él ha acordado con los camisas pardas los vuelos que salen y los que no salen, pero no solo de Iberia, de cualquier compañías. ¡Ha tenido el cuajo de cerrar el espacio aéreo de España para favorecer a UGT y CCOO, algo tan insólito que jamás de lo jamases había sucedido! Una tropelía sin precedentes.

En Renfe, lo mismo, solo que más fácil. Fomento decide el 20% de trenes a funcionar, frente a un 60% en las huelgas de verdad de los trabajadores de Renfe. Da igual que el 80% de los trabajadores de Renfe quiera trabajar, es que la propia Renfe se adhiere a la huelga por orden de su jefe Blanco. La dirección ha invalidado esos trenes a priori, y ni siquiera tendrán que montar piquetes como en el Metro de Madrid, o montarán el paripé piquetes intentando sabotear los servicios mínimos y la policía impidiéndolo, en función de lo que convenga políticamente al Gobierno. O “sindicatos serios y cumplidores” o “Gobierno fuerte obligando a cumplir los servicios mínimos”. Pero será en las líneas privadas de autobuses y el transporte de mercancías, blanco principal de los camisas pardas de UGT y CCOO, donde se verá si la policía esta con los ciudadanos o contra los ciudadanos. Muchas personas saldrán a la calle cámara de video en mano, por lo que difícilmente podrán ocultar la realidad.

En todo caso, Zapatero está volcado en que la huelga de sus queridos pupilos sea un éxito. “No nos interesa que los sindicatos salgan derrotados”, ya que en caso contrario uno de sus principales pilares quedaría gravemente cuestionado, y si Zapatero ha sido capaz de vender España a los separatistas, será capaz de cualquier cosa. Es una huelga salvaje contra el PP para “demostrar” que España sería ingobernable sin el concurso de estos cafres. El día 29 los camisas pardas camparán por sus respetos, y serán tanto más violentos cuanto peor les vaya la jornada.

¿Y cuánto nos expolian estos parásitos?

Y para terminar, después de esta tropelía de connivencia Gobierno-sindicalistas parásitos, veamos cuánto nos expolian al resto de los españoles, pero fundamentalmente a los parados, los aparatchik estalinistas que las dirigen y los liberados que no le dan un palo al agua, Para empezar, los sindicatos como conjunto tienen la cifra de afiliación más baja de toda la OCDE, el 17,2 % del total de trabajadores, pero además en los últimos tres años no solo es que haya perdido afiliación el conjunto, es que UGT y CCOO han perdido mucha más, pues una parte cada vez mayor se está afiliando a USO, la única central sindical que defiende razonablemente los derechos de los trabajadores.

Para seguir, el dinero que perciben, una cifra que debería ser transparente y nítida, como corresponde a unos sindicatos que viven casi exclusivamente del dinero público, es un secreto de Estado. Esto es como UGT y CCOO de Madrid, que acuerdan no revelar las cifras de liberados que hay en la Administración autonómica madrileña. Una estimación que por lo bajo supera los 1.500 millones de euros años, en su mayoría gracias al paro, que tan activamente han propiciado y propiciarán. En los EREs perciben entre el 3% y el 4% de la indemnización total, supuestamente por “representar a los trabajadores”, en total unos 700 millones de euros  en 2009. Luego vienen los cursillos, reales o supuestos, de donde UGT y CCOO sacan alrededor de otros 600 millones, y suma y sigue, pues dada su gran preparación financiera, desde la llegada al poder de Zapatero gestionan el 30% del Plan de Jubilación de Funcionarios, con una comisión del 5%. Y si a eso le suman ustedes las subvenciones directas tenemos los 1.500 millones. Pero ni siquiera esa cifra monstruosa, con cinco millones de parados, es todo. Además, la mitad de los líderes sindicales, los aparatchik, que no han trabajado en su vida, cobran cantidades ingentes, como “asesores”, consejeros, etc. de empresas públicas y privadas. Solo en Caja Madrid superan los 31.000 euros por asistir a un consejo al mes.

Y luego, como aquí chupan todos, los liberados, una cifra secreta como saben, aunque lo que si sabemos es que existen 300.000 delegados sindicales, de UGT y CCOO en su mayoría, con un costo de unos 11.000 millones de euros año, contando solo lo que se llevan por ser “ciudadanos comprometidos a no darle un palo al agua”, y sin incluir los sueldos de las personas que tienen que sustituirles. Esto es lo que nos expolian: más 500 millones año los titiriteros de la ceja, que son otros liberados más. Para terminar, no puedo dejar de mencionar la desvergüenza y la miseria moral del alcalde de Madrid, Ruiz Gallardón, que no tiene dinero para pagar la luz de la M-40, y si para pagar a miles liberados sindicales que ha multiplicado por ocho.

El Confidencial

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