Blogoteca: La burricie de la Memoria Histórica contada por Santiago González.

jueves, 17 de diciembre de 2009

La burricie de la Memoria Histórica contada por Santiago González.

Soldiers Without Frontiers


Contaba ayer el diario LA RAZÓN que el subdirector general de Patrimonio Histórico Artístico de Defensa, Álvaro Martínez-Novillo, ordenó al Museo del Ejército de Toledo que quitara las referencias a Franco de los textos que acompañan las exposiciones, citando especialmente el desembarco de Alhucemas. Escribe nuestro héroe:
«El art. 15.1 de la Ley 52/2007 –conocida como de la Memoria Histórica– es muy terminante en cuanto a las “menciones conmemorativas, de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la Represión de la Dictadura” (...) no se pueden ni deben citar en textos murales como ejemplo a soldados que, por las razones que fueran, vulneraron el ordenamiento constitucional vigente en su momento. Por ello, si se quiere citar el desembarco de Alhucemas, se citará sin referencia expresa al dictador. Y esto no es censura, sino respeto y acatamiento al marco legal vigente mientras no se demuestre lo contrario».
La aplicación de la Ley de Memoria histórica había proporcionado lances chuscos. En octubre de 2007, la coalición que gobierna el Ayuntamiento de Cáceres quitó el nombre "Héroes de Baler" a una calle de la ciudad, por franquista. los héroes de Baler fueron los últimos de Filipinas, que en 1899 defendieron una iglesia durante once meses, sin saber que había terminado la guerra (de Filipinas). La cosa en esta ocasión ha subido de grado, porque es un alto cargo de Carme Chacón el autor de la burricie.
El desembarco de Alhucemas, la primera operación militar de su género en la historia, tuvo lugar el 8 de septiembre de 1925, cuando el futuro dictador era todavía coronel. Su papel en este lance le valió el generalato cuando faltaban once años para que encabezara la insurrección militar contra la Segunda República que se convirtió en la Guerra Civil Española y dio paso a la dictadura encarnada en él.
¿Qué tiene que ver su papel en Alhucemas con la memoria histórica? Es más, centrémonos en la sublevación militar y la guerra civil, objeto de la ley. ¿Debe eliminarse del Museo del Ejército toda referencia al dictador, al Dragón Rapide, a la Junta de Burgos, se debe tratar la guerra civil con el tratamiento del olvido?
Se trata de que la guerra civil termine de una vez como es debido, con un parte de guerra ajustado a lo que debió pasar:

“En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército faccioso, han alcanzado las tropas republicanas sus últimos objetivos civiles. La guerra ha terminado. El presidente: Manuel Azaña Díaz, Valencia, 1 de abril de 1939.”
"Todo nacionalista* acaricia la idea de que se puede cambiar el pasado", escribió Orwell en "Notas sobre el nacionalismo". Antes de existir este blog, su titular escribió en 'Diario de Navarra' que el objeto de la Memoria histórica era ganar la guerra civil con efecto retroactivo y que el oxímoron 'memoria histórica' es como llaman al Alzheimer.

* Orwell define como nacionalismo el hábito de suponer que los seres humanos pueden ser clasificados y etiquetados como buenos y malos, el hábito de identid¡ficarse con una única nación o cualquier otra entidad. En definitiva, lo que subsume al yo dentro del nosotros.
 

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