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miércoles, 24 de junio de 2009

La financiación de Cataluña: balanzas fiscales y balanzas comerciales, por Roberto Centeno


El pasado viernes, ante el hundimiento imparable de las cuentas públicas, Zapatero inició una escalada de impuestos que acabará dando la puntilla a las expoliadas clases medias. Con una previsión de déficit público real del 15% del PIB en 2009 – que corresponde: 7% del Estado, 4% de Comunidades y Ayuntamientos, y 4% de gastos que se imputan directamente a deuda, como infraestructuras, Plan E o CCM, y eso sin contar el coste del nuevo Plan de rescate bancario – nos esperan subidas brutales de todos los impuestos, empezando por los indirectos, lo que aparte la flagrante injusticia social, profundizarán la crisis al reducir más aún el consumo de las familias. Y así las cosas un Zapatero cada vez más irresponsable y enloquecido, ante el nuevo chantaje de los nacionalistas, se ha comprometido a otorgar a Cataluña, en grave detrimento del resto de Comunidades “el mejor acuerdo de financiación de su historia” ignorando que éste es un juego de suma cero, y lo que uno recibe de más, otros lo reciben de menos.


La financiación de Cataluña parte de un hecho cierto, y de un conjunto de mentiras e interpretaciones delirantes. El hecho cierto es que Cataluña ha perdido renta “per cápita” en relación a la mayoría de Comunidades, y por supuesto en relación a la media nacional, en concreto y no deja de tener gracia, Cataluña ha pasado de ser la número uno en renta “per capita” en tiempos de Franco, al cuarto lugar a día de hoy, con un gobierno marxista-intervencionista. Y en relación a la media, de casi un 30% más en los años 60 se ha pasado a solo un 17% más hoy. Tal vez por ello la flor y nata empresarial catalana, ahora mayoritariamente nacionalista, era la más franquista del país. Pero lo que ni a políticos ni a empresarios catalanes parece preocuparles es el porqué de esta debacle. Según la miseria moral y la indecencia intelectual de marxistas, nacionalistas y separatistas, la culpa es del vampirismo del resto de España, una colección de vagos y chupópteros, particularmente la Comunidad de Madrid, donde como todo el mundo sabe, nadie le da un palo al agua.


Es por esta razón, que en el Estatut, que convierte a España en una colonia política y económica de Cataluña – literalmente en una colonia, la gente no tiene ni idea de la barbarie del contenido del Estatut – en su Art. 206 se señala que la aportación que se fije para Cataluña lo será “siempre que la aportación no altere en ningún caso la posición de Cataluña en el ordenamiento de las rentas per capita entre CCAA”, porque si por la incompetencia, despilfarro y corrupción probadas de la Generalitat, Cataluña perdiera renta relativa, entonces primero no dan un céntimo, y después, si aún así perdieran renta relativa, el Estado está obligado a transferirles la cantidad que sea necesaria del Fondo de Compensación para que no la pierda. ES DECIR EL DERECHO EXCLUSIVO AL SAQUEO DE ESPAÑA. Adicionalmente Montilla se ha arrogado y Zapatero ha aceptado, el derecho a ser él y no el gobierno de España quien decida cuáles son los servicios básicos que deben ser financiados y cuáles no.


Y la razón de la sinrazón de la supuesta obligación de financiar a Cataluña, la encuentran en las balanzas fiscales, es decir, en la diferencia entre los ingresos tributarios que percibe el Estado de los ciudadanos de esa Comunidad, y el gasto y la inversión que el Estado realiza en la misma. En todo el mundo civilizado, las regiones de mayor renta son las que más aportan pero en la España socialista no es así a pesar de garantizarlo la Constitución, pues Zapatero que se fuma un puro con el Estado de Derecho, ha decidido ignorar los Arts. 31 y 138, que le obligan a ejercer competencias redistributivas en el conjunto del Estado. CiU exigió y Zapatero miserablemente aceptó, elaborar las balanzas fiscales, y estas son las cifras a nivel anual:


Comunidades que más aportan /// Comunidades que más reciben


Madrid…. 14.600 millones de euros /// Andalucía…. 5.420 millones de euros

Cataluña.. 11.143 millones de euros /// Galicia……… 3.358 millones de euros

Valencia.. 2.838 millones de euros /// Extremadura.. 2.383 millones de euros

Baleares… 1.678 millones de euros /// Asturias…… 2.149 millones de euros


Y sobre esta base, el gobierno marxista-intervencionista de Cataluña, y también CiU, con una chulería y una prepotencia intolerables, plantean una reivindicación de máximos, “con lo mínimo que nos conformaremos es con el Estatut“, y si les parece les damos también las llaves de nuestras casas para que se lleven lo que deseen. Y con la golfería habitual del gobierno esto solo vale para Cataluña, pues a Madrid por quien Zapatero experimenta un odio tan sólido como profundo, nada de nada, a Valencia menos y a Baleares dependerá de quien mande. ¿Y qué dice el PP, que no se le oye?


Pero ni siquiera este insulto a la racionalidad, la solidaridad y la decencia es todo, porque estos saqueadores ignoran deliberadamente que al lado de las balanzas fiscales existen otras balanzas económicas infinitamente más importantes, porque no solo reflejan transferencias de dinero, que también, reflejan empleo, recaudación fiscal – el Estatut prevé que el IVA de los productos fabricados en Cataluña y vendidos en toda España lo recauden ellos – y sobre todo captación de ahorro de otras regiones para financiar inversiones en Cataluña. Pero vayamos a los hechos, primero la balanza comercial, es decir, los bienes y servicios que Cataluña vende al resto de Comunidades y los que compra. Aquí y para empezar, las empresas catalanas – y siento hablar de ellas como de algo diferenciado porque no lo son, lo hago solo a efectos de demostrar lo irracional, lo miserable y lo delirante del planteamiento de los políticos catalanes que no de los ciudadanos, de los que MENOS DE UN TERCIO DARIA SU APOYO AL ESTATUT – realizan más de dos tercios de sus ventas y beneficios en el resto de Comunidades. Además, como señala el prestigioso profesor Ghemawat de Harvard-IESE, “las regiones españoles comercian mucho más entre si, que con el resto del mundo, el nivel de exportaciones de Cataluña a Aragón, es el mismo que a toda Francia, su principal mercado exterior con diferencia”.


Y para seguir, el superávit catalán de la balanza de bienes con el resto de España es de más de 24.000 millones de euros, el doble de su déficit fiscal, y si añadimos los servicios, particularmente financieros y energéticos, la cifra es tres veces superior. Pero es que además, y más trascendente si cabe, a través del sistema de cajas catalanas, parte del ahorro de la España “subvencionada” se transfiere a Cataluña, se estima que por cada cien euros de ahorro en Cataluña se invierten 180 gracias a éste mecanismo. Y qué pasaría entonces, si la Comunidades perjudicadas exigieran la reducción del déficit comercial, o peor aún, si como hace la Generalitat se realizaran campañas institucionales para “comprar productos de proximidad”, para boicotear la compra de productos no catalanes; si se subvencionaran los productos locales en los supermercados en detrimento de los de otras Comunidades; o se hiciera el equivalente al llamamiento para que no se utilice el aeropuerto de Madrid- Barajas en las conexiones transcontinentales. La respuesta se la dejo a D. Julio Alcaide, nuestro mejor estadístico y uno de los grandes de Europa, “sin el resto del mercado español , la economía de Cataluña retrocedería 20 años”, o en otras palabras, la renta per capita de Cataluña caería casi a la mitad.


Pero es que el tema no acaba aquí, pues mientras Madrid es la Comunidad más dinámica de España, o Valencia, cuyo puerto supera por primera vez en la historia al de Barcelona, y si descontáramos el tráfico de metaneros que es para todo el país ya ni les cuento, y otros, crecen por encima de la media año tras año, Cataluña crece por debajo, y la huida de empresas y personas de valía como consecuencia de la agresión lingüística, del intervencionismo bolchevique y de la presión fiscal disparada, augura lo peor cara al futuro. “La Generalitat se equivoca radicalmente en sus apuestas, y aunque hace esfuerzos desesperados para salvar, por ejemplo, la planta de SEAT en Martorell – ha conseguido la fabricación del Q-3 pagando España el 50 % de la inversión – ésta no tiene futuro, es cuestión de tiempo su traslado a otro lugar”, afirma el Profesor de Harvard – IESE.


La Cataluña empresarial, la Cataluña emprendedora, otrora motor de España, está desapareciendo, sus grandes virtudes están siendo aplastadas por el intervencionismo marxista, con su capital Barcelona, convertida cada vez más en una ciudad de Congresos y de ocio, todo lo contrario que sus mejores tradiciones y capacidades, asfixiadas por un gobierno de descerebrados inepto hasta la médula. Si las ingentes masas de dinero despilfarradas en crear la ficción de una nación imaginaria, que nunca existió (1), abriendo embajadas, mandando gigantescas delegaciones por el mundo en primera clase, financiando libros y medios de comunicación que defiendan tan estrafalario proyecto, como TV3 un pozo sin fondo, la televisión autonómica más deficitaria con diferencia, persiguiendo todo lo español o subvencionando movimientos pancatalanistas con vistas a la anexión de las regiones vecinas, y tantos y tantos proyectos paranoicos – el número de organismos que regulan y controlan la vida de los catalanes, creados en el Estatut, es superior al que existía en la antigua Unión Soviética – si este dinero se invirtiera en bajar impuestos a empresarios y ciudadanos, en lugar de exprimirles como limones, o en mover recursos de un sector a otro que tiene mayor impacto en el crecimiento que cualquier otra cosa, muy otra sería la situación. Y no se equivoquen, incluso en el supuesto de que el resto de Comunidades se deje engañar y expoliar en silencio, el hundimiento relativo seguirá imparable mientras no se produzca un giro total en la agresión lingüística, el despilfarro y la disparatada asignación de recursos.


(1). Cataluña nunca pasó de ser un conjunto de condados, jamás fue un reino y menos una nación. No existía en la Hispania romana, ni en la España visigoda. En el siglo IX el imperio carolingio funda la “marca hispánica”, no catalana, como elemento de resistencia frente al Islam, sometida a reyes y señores francos. Ludovico Pío, rey de Aquitania, crearía en el 801 el Condado de Barcelona, como feudo del reino franco. “La palabra Cataluña, tardaría aún varios siglos en surgir, sin embargo, se reconocía que esa zona territorial formaba parte de España y sus habitantes eran españoles”, Cesar Vidal, Historia de España. Los condados de lo que luego sería Cataluña acabarían dominados por el de Barcelona, pero dependientes siempre del imperio franco.


El delirio nacionalista convierte al franco de Carcasona Wifredo el Velloso, que en el 870 unió bajo su dominio varios condados, en el primer Conde independiente, nada más lejos de la verdad, si Barcelona nunca dejó de ser un condado para convertirse en reino, como Castilla, Aragón o Navarra, fue porque los reyes francos no lo hubieran tolerado, de hecho Francia siempre ha considerado Cataluña como parte de su territorio, lo que nos ha ocasionado graves enfrentamientos por éste motivo. En el s XIX, Napoleón la convertiría en departamento francés, aunque los catalanes lucharían contra él como los primeros. Tampoco el catalán ha sido nunca una lengua romance independiente, sino un mero dialecto del provenzal. Los condados catalanes, mantuvieron una dependencia de “jure” del reino franco y una creciente autonomía de “facto”, pero nunca tanto como para proclamarse reino independiente. Finalmente en 1.150, y a través de un matrimonio el Condado de Barcelona – Cataluña como tal no existía entonces – pasó a formar parte de la corona de Aragón y posteriormente de España.


Dentro del delirio nacionalista, propalado por plumas y seudo historiadores mercenarios, y de obligada enseñanza a los niños, se atribuyen, por ejemplo, la creación del primer Parlamento de Europa, algo absolutamente falso dado que el primero sería el leonés de 1188 convocado por Alfonso IX, o la supuesta catalanidad de Roger de Flor , un germano nacido en Brindisi, hijo de un cetrero del emperador germánico Federico II y una burguesa italiana, o de los almogávares, guerreros de frontera, que entraban en combate al grito de “Aragón, Aragón”.

Blog de Roberto Centeno

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