Blogoteca: febrero 2008

miércoles, 27 de febrero de 2008

El Debate, Pío Moa, Libertad Digital

Rajoy pudo haber estado mucho más contundente –no necesariamente agresivo–, pero habida cuenta de que su futurismo se resume en una nena que sabe inglés (él dijo “idiomas”, pero se le entiende) y de que no se ha percatado aún de las bases de la colaboración del gobierno con los terroristas, separatistas y tiranías del tercer Mundo, por lo menos no se ofreció a ayudar Zapo a hacer las cosas bien, como ha sido su costumbre. En conjunto estuvo mejor de lo esperado, con más brío y más pegada. Desde cualquier punto de vista racional ganó el debate, aun si no llegó a romper los colmillos a su venenoso antagonista.
Sin embargo muchas encuestas dan por ganador a Zapo. ¿Cómo es posible? En España las encuestas han solido fallar demasiado, a veces escandalosamente, como las de la Constitución europea. Pero aunque no sean fiables revelan a una masa de población refractaria a argumentos y datos, guiada por estereotipos muy simples, dócil a quien manipule mejor sus deseos: la España de la telebasura, el botellón, la memez histórica, indiferente a su propio país, a su cultura y a las libertades. Una España que no existía al comienzo de la transición (y por ello fue posible esta), pero que ha ido tomando cuerpo entre la demagogia de izquierdas y separatistas y la dejación o desarme ideológico de la derecha. Así, en la sociedad han llegado a hablarse dos lenguajes diferentes, que apenas permiten el entendimiento. Como decía El sol en vísperas de la catástrofe del 36, se va creando una situación en la que nada nos es común a los españoles.
En fin, se ha perdido mucho terreno durante treinta años y no será fácil recobrarlo. Más difícil porque la muy extendida disposición a quejarse no se acompaña casi nunca de disposición a hacer algo práctico. Todos sabemos lo que debieran hacer los demás, pero pocos se preguntan sobre lo que podrían hacer ellos mismos.
-------
Campo Vidal, como un maestrillo de escuela, felicitando a sus dos alumnos por lo bien que lo han hecho... Increíble. Pero revela algo, la dependencia de los políticos con respecto a los medios.


Enlace al blog de Pío Moa

martes, 26 de febrero de 2008

Elecciones 9M: El debate.Diario de Campaña, David Gistau, El Mundo

Empate. El debate había adquirido una importancia tal que, opacados los mítines y el transcurrir futuro de la campaña, se habría dicho que el electorado no tendría que esperar hasta el 9 de marzo, que esta misma noche elegiría presidente mediante SMS. Trabados al final en un empate, que era lo que pretendía el presidente cuando anunció que vendría a amarrar para no averiar la aureola de triunfador con que ha ido revistiéndole la campaña, lo más probable es que ninguno haya ganado o perdido un solo voto en el debate.

El burladero. Eso sí, fue el advenimiento de un nuevo Rajoy, mucho más combativo, que concentró en una sola intervención inaugural toda su potencia de fuego, como en la táctica de la Blitzkrieg. Como al hombre tranquilo de John Ford, a Rajoy le ha costado trabarse en pelea, pero, cuando lo ha hecho, los golpes han retumbado como los de John Wayne en las praderas de Innisfree. Lo malo para él es que un Zapatero escurridizo se resistió como el toro con querencia a los toriles, al que no hay modo de arrastrar a los medios, y jamás entró en los terrenos que le eran desfavorables -la inmigración, el proceso con ETA, el desbarajuste del marco territorial y de la nación cuestionada, el patriotismo sobrevenido, las mentiras impropias del Gobierno que, según Rubalcaba, es el que nos merecemos-. Y, cuando lo ha hecho, ha sido siempre en la última palabra del bloque, cuando ya no había ocasión para la réplica de Rajoy. Con tal de refugiarse en el burladero, Zapatero ha empleado recursos previsibles y no por ello menos arteros, volver a Irak y al 11-M, como si fuera Rajoy y no él quien debiera rendir cuentas por una legislatura en Moncloa. Como el pitcher, Rajoy lanzó bolas. Y Zapatero usó a Aznar como bate para desviarlas todas, implicando además a Rajoy en algunas de las imágenes más infaustas del aznarismo, tales como la fotografía de las Azores.

Huidizo. Es probable que a Rajoy le cueste emanciparse del influjo de Aznar, y ahí está, atrapado en una responsabilidad ajena que le impide consagrarse como hombre en el que sólo hay porvenir, una frescura necesaria para el cambio. Pero no lo es menos que logró retratar a Zapatero como un presidente huidizo, consciente de que había argumentos en los que sólo podía perder, que demostró cobardía dialéctica cuando corrió a refugiarse en Irak y el 11-M, como en la casilla del seguro en el parchís, cada vez que intentaron obligarle a rendir cuentas por uno de esos asuntos de Estado que vertebraron su política y que fracasaron. A Rajoy, Zapatero se le fue vivo. Pero hubo una tanda memorable, la que argumentó las veleidades del presidente respecto de De Juana Chaos y Otegi: de las rosas blancas a las detenciones. Ese nervio nuevo que afloró es el que debe servirle ahora para calentar la campaña, donde acaso pueda provocar el vuelco en las percepciones del electorado para el que no le alcanzó con lo de ayer.

Está vivo, mira a los ojos y ha logrado que Zapatero salga del campo con todas las heridas marcadas en la espalda, que es donde las llevan los que escapan.

© Mundinteractivos, S.A



-

Stephane Dupont despedaza a ZP en Les Echos

Visto y leído en El Confidencial:

Nuevo mazazo de la prensa internacional a la situación económica española. En esta ocasión, las críticas no proceden del mundo anglosajón, sino francés. Y además en clave electoral. El diario económico galo Les Echos, en un artículo titulado La fiesta ha terminado, que aparece traducido a continuación, se muestra durísimo con la actual gestión económica del Gobierno Zapatero y destaca que gane quien gane las elecciones generales del 9 de marzo, deberá encarar una ralentización brutal de la economía y dolorosas reformas.

“España ya no es una península, sino una isla. Al menos, eso es lo que se intenta hacer creer actualmente el Gobierno de Zapatero. Desde el principio de la campaña de las legislativas del 9 de marzo, el presidente lo repite de todas las maneras posibles: la economía española va bien; la crisis subprime no afecta a su sector financiero; la ralentización de la actividad que toca más o menos severamente a todos los países desarrollados sólo será marginal al sur de los Pirineos. Imperturbable, su ministro de Economía, Pedro Solbes, baraja un crecimiento del 3% en 2008 tras el 3,8% de 2007. Y el Partido Socialista en el poder en Madrid promete, en su programa, una nueva bajada de la tasa de paro al 7% y la creación de hasta dos millones de empleos en los cuatro años de la próxima legislatura. Un verdadero cuento de hadas... que corre el riesgo de que los electores españoles no se crean.

“Porque muchos de ellos tienen el sentimiento, después del otoño, de que las cosas no van exactamente por esa senda. En el último trimestre de 2007, la tasa de paro remontó por primera vez en 5 años -del 8% al 8,6%-. Se prevé que las viviendas iniciadas caigan de 700.000 a 450.000 en 2008. Los hogares sobreendeudados, en casos a 40 años, han de afrontar sus préstamos a tipo variable. Y el precio prohibitivo de la vivienda disuade a quienes pretenden acceder a ella por primera vez. Las grandes empresas de construcción, que se lanzaron a la conquista de Europa, revenden sus activos a quien sea con tal de evitar la quiebra. La burbuja está a punto de estallar.

“La inquietud aumenta. Cerca de la mitad de los españoles, según los sondeos, juzgan la situación económica como “mala o muy mala” y han comenzado a reducir consecuentemente el consumo. El círculo virtuoso de estos últimos años se vuelve vicioso. Los economistas no esperan más que un crecimiento del 2,5% este año e inferior al 2% el próximo. Además, con una remontada de la tasa de paro al 9% o al 10%.

El mal no es superficial, sino profundo

“Contra viento y marea, el Gobierno Zapatero asegura que el cambio del mercado de trabajo es “coyuntural”. Y que dispone, con un excedente público del 2,2% del PIB en 2007, de los medios presupuestarios para compensar la degradación de la coyuntura internacional. Aumento de las pensiones, bajadas de impuestos: los socialistas en el poder multiplican en los últimos meses los anuncios de medidas de sostén de la actividad. Pero no está claro que sea suficiente. Porque el mal no es superficial, sino profundo.

“No hay peor ciego que el que no quiere ver: España ha llegado al final de un ciclo. El del reajuste acelerado de otros grandes estados europeos. El país entra en un período de crecimiento blando, en línea con el de otros países del Club Med, con Francia e Italia a la cabeza. Los motores del ‘milagro económico español’ de la década prodigiosa se gripan. La inmigración (más de cuatro millones de extranjeros llegados desde principios de decenio) va a conocer un parón brutal. Los inmigrantes son las primeras víctimas de la subida del paro.

“El modelo de crecimiento fundado sobre la creación de empleo poco cualificado y poco productivo tiene sus límites. España debe pasar de un esquema cuantitativo a otro cualitativo. Desarrollar el soft después del hard. No apoyarse más sólo sobre la construcción o el turismo sino también sobre los sectores de futuro de fuerte valor añadido. A la península no le faltan recursos para encarar esta pequeña revolución: grandes empresas mundializadas como Telefónica, Ferrovial, Santander, BBVA, Zara o Repsol, prometedoras firmas en las energías renovables y una formidable confianza en el futuro.

“Pero los españoles no deben mirar para otro lado: el camino será largo. Su país no tiene suficientes empresas exportadoras y no destaca precisamente por su alta tecnología. Y para colmo, España adolece de un sistema educativo competente, si atendemos al famoso informe Pisa, pese a la presencia de las escuelas de negocios de renombre y algunas universidades a nivel internacional. Sea quien sea el vencedor de las elecciones del 9 de marzo, deberá gestionar una ralentización brutal de la economía y dolorosas reformas. La fiesta se ha terminado”.

Vía El Confidencial


sábado, 23 de febrero de 2008

La evolución de Savater, Pío Moa, Libertad Digital

(Sobre una pregunta en el blog)
Savater empezó hace bastantes años como enfant terrible anarcoide, simpatizante de todo aquello que pudiera ir contra España, porque España, su historia y su unidad carecían de importancia a juicio de todos los progres, eran un tema “franquista”, “reaccionario”, “casposo”. Su experiencia con la chusma separatista le llevó a revisar muchas de sus posiciones y a auspiciar la vía más lógica y racional de la colaboración entre los dos grandes partidos para frenar la escalada terrorista-separatista, estrategia frustrada finalmente por los Cebrián, Zapo y compañía.
Con todo, la evolución de Savater ha quedado a medias. Hay clichés ideológicos adoptados en la juventud que se resisten a cualquier análisis o a la evidencia y terminan creando reflejos condicionados. Por ejemplo, el desdén hacia España, convertido en una práctica seña de identidad de la izquierda. Pero la integridad de España y la democracia son dos conceptos básicos para asegurar nuestro futuro, y la unión de los dos constituye el arma más formidable para arrostrar las graves amenazas que pesan sobre el país. Eso no acaba de verlo Savater, como tampoco los futuristas ni tantos políticos e intelectuales más.
Otro de esos clichés es la aversión a la Iglesia. Pero da la casualidad de que esta, al menos en su mayor parte, cumple hoy un papel de muy primer orden en la defensa de España y de las libertades. Esta evidencia debiera empujar a Savater y tantos más a revisar, siquiera moderadamente, sus viejas convicciones, así como la conducta tradicional de las izquierdas o la persecución religiosa. Los excesos eclesiásticos de los siglos XIX y XX han venido menos por iniciativa propia que por reacción a los excesos, a menudo criminales, de sus adversarios. Y sin duda existe en la Iglesia una tendencia fundamentalista a determinar la política y eliminar la aconfesionalidad del estado, pero se trata de una tendencia hoy por hoy insignificante. Nada más absurdo que hacer de ella un mundo, cuando la realidad es tan otra. Si en ese sentido existe un peligro, aún débil pero creciente, procede del islamismo, cuya expansión tanto protege el gobierno de las “civilizaciones”.
Imagino, y desde luego deseo, que los jefes e inspiradores de UPD y Ciudadanos no se detendrán en su revisión ideológica, máxime cuando la derecha tradicional del PP les ha abierto con sus dejaciones un espacio político tan amplio. Ya he dicho otras veces que considero a estos partidos una posibilidad de regeneración de la izquierda o, más propiamente, de creación por primera vez en España de una izquierda democrática e identificada con su propio país. No sé por qué no han unido sus fuerzas cuando se parecen tanto, supongo que por el sectarismo propio de todos los partidos; pero esa es una cuestión distinta.
-------
De la Vega proclama que el Gobierno no hablará con ETA bajo "ninguna" condición

¡Santo sielo! ¿Y el diálogo? ¿Ya no son dialogantes? ¿Se han vuelto intolerantes? ¿Y aquello de que Aznar se había hinchado a negociar?
La tiorra miente. Como siempre.
-------

Insistamos, porque es la evidencia:

A la ETA le conviene Zapo.
A los separatistas les conviene Zapo.
A los islámicos les conviene Zapo.
A los zerolos les conviene Zapo.

A los tiranos del Tercer Mundo les conviene Zapo.
A los artistas de la subvención les conviene Zapo.

A España y a la democracia, NO.


Aconsejo leer directamente el blog de Pío Moa, donde se desarrolla un animadísimo foro con cientos de intervenciones.

Le Monde vuelve a crujir (por 4ª vez en 4 semanas) a ZP

Le Monde, 23 feb. 08. Eric Le Boucher, L’Espagne n’a plus la “movida”.

Il y a à peine un mois, José Luis Zapatero, premier ministre espagnol, socialiste, en campagne pour des élections législatives le 9 mars, promettait à ses compatriotes de “rattraper” la France, avant la fin de la prochaine législature, en richesse par habitant. L’Espagne sixième deviendrait plus riche que la France cinquième (derrière l’Irlande, la Suède, le Royaume-Uni et l’Allemagne) ? Sur son rythme (3,7 % de croissance par an depuis dix ans, supérieur à celui des Etats-Unis !), le pari ne paraît pas impossible.

Aujourd’hui, un mois plus tard, José Luis Zapatero ne fanfaronne plus. Il est menacé par son rival de droite du Parti populaire, Mariano Rajoy. Et s’il l’est, c’est pour des motifs économiques. L’Espagne, modèle de réussite depuis vingt-cinq ans, s’interroge.
La confiance des électeurs-consommateurs est tombée au plus bas depuis la récession de 1992-1993. Le boom immobilier qui a tiré la croissance depuis presque dix ans semble bel et bien fini. Les prix réels des logements qui ont doublé depuis 1998 sont partis à la baisse, entraînant tout le secteur vers la dépression. L’inflation, pourtant, reste forte, et plus forte qu’ailleurs en Europe : 4 %. Le chômage, qui paraissait enfin vaincu grâce à des lois de flexibilité du marché du travail, menace de regrossir.
Le gouvernement sur la défensive plaide que c’est la conjoncture mondiale qui recule et que sa politique n’y est pour rien. Peine perdue : les Espagnols savent que la belle mécanique des années du rattrapage est, sinon cassée, du moins abîmée. Pourquoi ? L’Espagne a eu quatre moteurs, les quatre s’épuisent, résument les économistes de Natixis. L’apport des aides européennes, d’abord. Le royaume a été le plus grand bénéficiaire des fonds structurels (régionaux), des fonds de cohésion (sociaux) et des fonds agricoles. L’apport a atteint le pic de 1,7 % du produit intérieur brut (PIB) entre 1994 et 1999. Sur la période 2007-2013, l’Espagne recevra encore 31 milliards d’euros, mais cela ne représente plus que 0,4 % de son PIB. Ce premier moteur s’éteint.
Le deuxième a été la sous-traitance automobile. Tous les constructeurs ont délocalisé outre-Pyrénées, où les salaires ouvriers étaient 30 % inférieurs à ceux de la France. Quelque 300 000 emplois ont été créés dans cette industrie. Mais, depuis 2000, Volkswagen, Renault, Daimler, Ford vont en Europe de l’Est, au Maroc ou plus loin. Troisième dynamique : le tourisme. Le soleil attire les Européens du Nord et le secteur crée plus de 8 millions d’emplois.
Dernier moteur, vrombissant depuis 1998 : l’immobilier. L’élévation du niveau de vie, le tourisme et l’immigration (700 000 arrivées par an depuis 2000) font pousser les maisons comme des champignons. L’entrée dans l’euro fait profiter les Espagnols de taux d’intérêt faibles, les banques aussi.
En Espagne, la politique se joue au centre, dans la “troisième voie” blairiste. Priorité à la croissance et à l’emploi, déréglementations, promotion de la concurrence : les deux partis politiques (Parti populaire et Parti socialiste) alternent au pouvoir mais suivent grosso modo la même ligne. Côté budgétaire, l’Espagne en rattrapage est logiquement déficitaire, mais l’entrée dans l’euro la force à la rigueur. Puis, après, les gouvernements riches des fruits de la forte croissance prolongent l’assainissement : l’an passé le budget a été en excédent de 1,9 % du PIB, faisant de l’Espagne un modèle pour Bruxelles et Francfort. La dette a fondu de 65 % du PIB en 1995 à 43 %.
Zapatero-Rajoy ? Le débat porte sur les personnes plus que sur les programmes, qui se ressemblent à nouveau. Le but commun est de pallier la chute probable de la consommation consécutive au ralentissement immobilier. Côté Parti socialiste (PSOE) : aide aux familles (chèque bébé de 2 500 euros pour les jolies mamans), relèvement du salaire minimum de 600 à 800 euros, hausse des petites retraites et 400 euros de défiscalisation pour tout le monde. Réforme fiscale pour le Parti populaire, qui réduira les barèmes à trois tranches dont le taux maximum sera ramené à 40 %, défiscalisation de 1 000 euros pour les femmes salariées, baisse de l’impôt sur les sociétés. PP ou PSOE : le public visé est féminin et le budget va plonger dans le rouge pour deux ans, au moins.
Le trouble vient de l’économie, mais l’élection se jouera sans doute sur d’autres sujets : l’ETA, l’insécurité, l’immigration… Mais, quoi qu’il arrive, l’Espagne tourne la page du rattrapage “facile”. Ayant maintenant hissé son niveau de vie parmi les meilleurs d’Europe, elle doit se trouver une autre spécialisation que celle de la sous-traitance et du beau soleil.
Moins d’inflation qui ruine la compétitivité et creuse un déficit commercial abyssal (le deuxième plus important au monde après celui des Etats-Unis), plus de productivité, plus de productions de haut de gamme, plus de technologies, le changement à faire est connu. Les réformes aussi : le plan “Ingenio 2010″ a été engagé pour relever le taux de recherche-développement actuellement déficient. Les universités font aussi l’objet d’un projet ambitieux. Mais toutes ces réformes sont encore hésitantes, les conservatismes se multiplient. Comme si l’Espagne plus riche, plus vieille aussi, avait moins envie de la “movida”.

Eric Le Boucher


Gracias a Juan Pedro Quiñonero

VIDEO Federico Jiménez Losantos y Carlos Herrera

viernes, 22 de febrero de 2008

VIDEO: El asombroso armario de María Teresa Fernández de la Vega



Insuperable. No la supera ni la obsesiva Imelda Marcos, la filipna. MTFDLV no muestra la discreción y la sobriedad propia de una socialista modélica sino una desaforada presunción y vanidad gallinácea.
En este video pueden observarse casi cien modelitos del fondo de armario de la vicepresidente del derrochador gobierno socialista. Un disparate bananero.








-

Kosovo como catástrofe, Fracesc de Carreras, La Vanguardia

Se ha sostenido con frecuencia que la antigua Yugoslavia era un Estado artificial porque en él habitaban personas de distintas religiones, culturas, lenguas y etnias, con pasados históricos diferentes, que no podían convivir en paz y armonía debido a esta diversidad humana. Pues bien, ¡bendita sea la antigua Yugoslavia!, aquel país en el cual, hasta que se empezaron a resaltar y acentuar estas diferencias, las personas convivían pacíficamente, respetándose unas a otras. Sólo a mediados de los años ochenta, cuando los nacionalismos serbio y croata comenzaron a exaltarse y a proclamar su incompatibilidad entre sus dos pretendidas naciones, surgieron los problemas. El drama todavía no ha acabado.Desde Hobbes, en el siglo XVII, sabemos que todos los Estados son artificiales porque son un instrumento creado por el hombre -un ser libre, igual y racional- para resolver sus conflictos por métodos no violentos. No hay, por tanto, estados naturales y estados artificiales: hay estados que funcionan bien y estados que funcionan mal. Los primeros son aquellos que resuelven sus conflictos mediante normas jurídicas previamente acordadas por todos, los segundos son aquellos que para resolver sus conflictos desprecian el derecho y acuden a la violencia física y a las guerras para que se imponga la ley del más fuerte. En Yugoslavia se fueron imponiendo, mediante la violencia, los más fuertes: primero violando las leyes internas y, muy poco después, mediante apoyos externos, vulnerándose también el derecho internacional.

Pues bien, dentro de este proceso, en un momento dado, con la independencia de Montenegro hace un par de años, el mismo Estado yugoslavo dejó de existir y se convirtió en seis estados jurídicamente independientes: Serbia, Eslovenia, Croacia, Macedonia, Bosnia-Herzegovina (dividida, a su vez, en tres territorios administrativamente separados) y Montenegro. La proclamación unilateral de independencia de la región serbia de Kosovo por parte de su Parlamento autónomo añade un Estado más: ya son siete.

Además, no hay visos de que la cosa se acabe ahí, ni de que se pacifiquen las relaciones entre las partes. Estos seis estados han justificado su ruptura por razones étnicas, lingüísticas, culturales y religiosas. Pero aún hay más diferencias de la misma naturaleza en la antigua Yugoslavia a las que no se ha dado satisfacción, empezando por las internas de Bosnia-Herzegovina -un Estado artificial, según el mismo criterio- y siguiendo por las minorías húngaras y serbias en Croacia, las múltiples de Macedonia y las serbias en Kosovo. En fin, el cuento de nunca acabar, porque a estas seguirán otras, como en un juego de muñecas rusas. Sin olvidar el efecto contagio de algunos estados de la zona: Chipre, Abjasia, Osetia del Sur, Chechenia, entre otros. El modelo palestino dentro de Israel se ha exportado a otras zonas del mundo.

En definitiva, se trata del fracaso de los estados basados en la homogeneidad étnica y cultural, imposibles de concebir en el mundo de hoy. Con este criterio se han constituido en los Balcanes estados económicamente inviables, dependientes absolutamente de la ayuda exterior, tanto económica como administrativa y militar. No sólo se vive mucho peor que antes, sino que ni siquiera son independientes: en realidad son más dependientes que nunca. Estados, por otra parte, enormemente corruptos y, en el caso de Kosovo, con unas autoridades que han sido -y probablemente siguen siendo- pieza clave en el tráfico de drogas provenientes de Asia, especialmente del opio de Afganistán. No deja de ser sospechoso que desde la ocupación de Afganistán en el 2001, tras el 11-S, el cultivo del opio en este país haya recuperado el volumen que tenía antes de que los talibanes lo prohibieran: el 80% de la producción mundial.

Toda esta catástrofe ha sido bendecida por los más poderosos estados occidentales al margen del derecho internacional. La actual ocupación de Iraq es claramente antijurídica, así como lo fueron también los bombardeos diarios de la OTAN sobre Kosovo y Belgrado, en 1999, durante más de dos meses, bajo la excusa de ser intervenciones humanitarias. Resulta un sarcasmo que estas intervenciones se justifiquen invocando la defensa de los derechos humanos. Desde la Revolución Francesa, por lo menos, sabemos que no existen derechos al margen de la ley. Quien invoca una justicia abstracta contra la justicia legal, está subvirtiendo el derecho y propiciando la más absoluta arbitrariedad. El reconocimiento de Kosovo como Estado independiente, impulsado desde la Unión Europea, supone una violación de la soberanía y la integridad territorial de Serbia y vulnera el principio de intangibilidad de las fronteras, básico en el derecho internacional. Además, supone también otorgar un premio a quien ha logrado sus propósitos mediante acciones terroristas, en contra de la expresa normativa europea desde 1991.

Ante este panorama, hay que felicitar al Gobierno español por su coherencia y respeto a la legalidad. Como ha dicho el ministro Moratinos, si retiramos las tropas de Iraq por ser una intervención contraria al derecho internacional, ahora no podemos dar nuestro apoyo a la independencia de Kosovo.

FRANCESC DE CARRERAS, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

miércoles, 20 de febrero de 2008

Una entrevista con Luís María Anson (El Imparcial) donde analiza algunas de las claves de nuestro futuro como nación

Bajo el título de una frase entrecomillada el maestro de periodistas Luís María Anson es entrevistado en la revista Chesterton y reproducido en El Imparcial. Trata varios temas, pero a mí me llama la atención su interpretación sobre el futuro inmediato como Estado.
Este es el enlace original, pero he creído prudente reproducir el texto aquí, por si el enlace vuela, cosa nada rara.
Los autores son
J. A. Fúster/J. A. Méndez.

Gracias, y a la recíproca.




Académico, escritor, trabajador incansable y periodista tenaz. Ha sido corresponsal de guerra, director de "ABC" y de la agencia EFE, consejero de "La Vanguardia", presidente de Televisa, de "La Razón" y, ahora también, de EL IMPARCIAL, diario en Internet, el único campo que le queda por conquistar. Y a por ese laurel va ahora, bajo la histórica cabecera. Es maestro de varias generaciones de periodistas, una profesión en la que empezó a los 15 años y a la que continúa aferrado, como si en informar le fuese la vida. Porque le va. Monárquico, pero no cortesano; orador, pero nunca demagogo, se ha resistido siempre a los cantos de sirena que le llegaban desde la política. Su voz es libre, siempre lo ha sido. Por más que eso le costase sentarse frente a un tribunal franquista por injurias al Jefe del Estado y, hoy, ser objetivo de las pistolas etarras. “Las presiones me dan igual. Nosotros vamos a seguir informando como hasta ahora”. Luis María Anson, genio y figura.

Entrevista cortesía de la revista "Chesterton"

J. A. Fúster/J. A. Méndez. Madrid

(14-02-2008) ( Envíe esta noticia)

Tiempos difíciles para el Periodismo. ¿Cuenta por fin con apoyos políticos para la aventura de elimparcial.es?
Ni cuento con apoyos políticos ni he contado nunca. Esta es una operación intelectual impulsada por la Fundación Ortega y Gasset, que creía que al legado de Ortega, a ese pensamiento crítico y liberal, había que darle continuidad. Yo he pasado por todos los campos: Prensa, Radio y Televisión, pero en Internet soy tan nuevo como cualquiera. Lo que pasa es que el Periodismo al final es siempre el mismo: pegar la nariz al suelo y rastrear la noticia como un sabueso. Ahora estoy dando clases de Alta Informática para saber hasta dónde podemos llegar.

Su libro de Don Juan dio a conocer a un rey que los españoles desconocíamos. ¿Con su futuro libro sobre Don Juan Carlos, también veremos a un Rey que desconocemos?
No, es diferente. Aunque Don Juan en los últimos años había penetrado en la vida nacional, don Juan Carlos siempre ha tenido una vida de cara al público. Otra cosa es ese tejido de las circunstancias a través de las cuales se toman las decisiones. Yo voy a dar una visión diferente, de un conocimiento del personaje desde que era un niño, y de un trato, en aquella época, muy frecuente con él.

¿No provocará enfados con ese libro?
No lo pretendo, porque ese nunca ha sido mi estilo; mi estilo siempre ha sido decir la verdad, como hice en el libro de Don Juan, que en algunos puntos fue muy duro para él. De Don Juan Carlos, cuyo balance es extraordinariamente positivo como persona y como rey, no podemos desconocer que tuvo unos años en que fue una pieza de la dictadura. Eso, aunque no sea muy agradable en estos momentos, no se puede silenciar. Hay una etapa del Rey, desde que se casó hasta el 75, en que tuvo una identificación muy profunda con un régimen que era una dictadura de extraordinaria fortaleza.

Nos interesa también otro libro: sus memorias. ¿Podemos esperarlas?
Por el despacho del director de la agencia EFE o del director de ABC o del presidente de "La Razón" ha desfilado gente que me ha permitido conocer los hilos secretos de la política y la economía española. El problema es que todo eso es "off the record". Cuando me plantean unas memorias (y con ofertas económicas muy suculentas), digo que el 50 o el 60 por ciento tendrían que quedar en el tintero durante años para no incumplir un precepto clave en esta profesión: que cuando tienes una conversación "off the record", no la puedes revelar. Hay compañeros que lo han hecho, sí, pero allá ellos con su conciencia. Yo soy incapaz. Las memorias de un periodista, en que lo principal que sabe no lo puede contar, se quedarían cojas. Hay quien no ha pedido el "off the record", pero está implícito en conversaciones con gente que llega a tu despacho a informarte, a pedir que hagas algo, a explicarte qué ha ocurrido... No te oculto que sería muy interesante que pudiera transcribir todo lo que yo he escuchado.

Y en esos despachos, por dónde han llegado más presiones, ¿por el flanco económico o por el flanco político?
En más cantidad, por el flanco económico. Los jefes de Prensa de las grandes empresas, cuando se da una información que puede ser negativa para sus jefes, juegan la carta de la presión publicitaria. En cantidad, desde el mundo financiero y económico; en calidad, es mucho más profundo y fuerte el político. Yo he sido corresponsal de guerra en Camboya, lo he sido en Vietnam siete veces, dos en la guerra de Israel y el Congo... y nunca he tenido tanta sensación de riesgo como cuando estoy en mi mesa escribiendo un artículo. Ahí es donde uno se da cuenta de que se le van a cerrar las puertas a uno mismo, y también a la familia. Las presiones cuantitativas son del mundo financiero, pero las decisivas, las fuertes, las condicionantes vienen del mundo político. Los políticos se han dado cuenta de lo que hace la empresa y ellos hacen lo mismo: influir a través de la presión publicitaria. Las presiones directas son muy fuertes, pero luego llega la gran presión de la supresión de la publicidad.

La izquierda corta la publicidad; pero la derecha lo que hace es no apoyarte. ¿Cuál de las dos formas es peor para asfixiar a un medio?
La de la izquierda. Una cosa es que te supriman lo que tienes derecho a tener y otra, que no te apoyen. Eso parte del complejo permanente que tiene la derecha y que le hace no apoyar a los suyos, cosa que ha padecido todo el mundo de la derecha en España con cada Gobierno, nacional o autonómico. Y eso no pasa en la izquierda.


Concesiones a la Sexta, a Cuatro, apoyo a Público? ¿en estas elecciones el campo mediático será el as en la manga del presidente para contrarrestar una baja popularidad?
La experiencia demuestra que lo que ocurre en las campañas electorales tiene una influencia muy relativa en el resultado electoral, salvo que se den circunstancias muy específicas. Lo que importa es lo que ha pasado en estos cuatro años, que es lo que ha sedimentado una opinión pública con unas posiciones determinadas. El Gobierno ha combatido ciertas posturas de forma directa, no sólo con un sistema de mentira permanente, sino "vamos a hablar con claridad", con un sistema de compra de votos descarado. Se han hecho operaciones hacia los jubilados, al mundo agrícola del PER, a las madres gestantes, a los jóvenes con la vivienda... Donde tanto Zapatero como Rajoy se juegan los 400, 500 o 600.000 votos que pueden ser decisivos para inclinar la victoria hacia un lado u otro, es en el debate en televisión. Sobre lo demás, ya está todo dicho en los últimos años, y creo que la gente tiene un criterio bastante claro del voto.

Pero hay cuestiones de las que ya no se habla en los medios...
El Gobierno en ese aspecto lo ha hecho muy bien: ha sido capaz de engañar, de comprar el voto, de lanzar cortinas de humo? Ya casi nadie habla de todas las tropelías que se han hecho. Todas esas operaciones oscuras, indignas, en la negociación con ETA... Luego nos hemos encontrado con esa cosa espectacular de un presidente del Gobierno que, cuando hay un atentado atroz en Barajas sale diciendo "ni una palabra más con ETA", y al día siguiente estaba dando instrucciones para que se prosiguiera la negociación. Y ahora sale diciendo "es que hubo unas instancias internacionales que me lo pidieron". ¿Pero qué instancias internacionales son esas? Cuéntenos usted quién influye en el presidente del Gobierno para que tome una decisión así. Lo que pasa es que no hubo ninguna instancia internacional y él estaba comprometido en una operación sin salida. No había cumplido algunas de las promesas a ETA y ETA le dijo "yo no soy ERC, tienes que cumplir lo que has dicho, entérate con este atentado". Y como no quería quedar ante la opinión pública como el gran fracaso, siguió la negociación tratando de enderezar lo que se había convertido en un clamor nacional tras la T-4.

Con lo que ha pasado, ¿no tendríamos que echar de menos las operaciones de acoso y derribo desde los medios?
Hay una diferencia. La operación de acoso y derribo contra Felipe González estaba sustentada, no en la corrupción o el GAL, sino en que había ganado cuatro elecciones e iba a por la quinta. Y si habíamos salido de una dictadura de 40 años no era para entrar en otros 40 de una socialdemocracia como la sueca, sin cambiar el gobierno. Yo le propuse un artículo de la Constitución a Adolfo Suárez -que no le gustó nada-, que dijera que una misma persona no puede presidir el Consejo de Ministros más de ocho años seguidos. Fíjate si habría sido prudente hacerlo. Con González, la impresión que había es que si en el 96 hubiese ganado, le tendríamos todavía hoy porque el poder va creando un tejido de intereses tremendo. En algunas regiones de España se ve con claridad: es casi imposible ganar en Andalucía porque más del 50 por ciento de los votantes andaluces, directa o indirectamente, dependen de la Junta. Aun así, con los escaños comunistas y sus aliados de la legislatura inmediata (CiU), Felipe González podría haber gobernado. El cambio llegó por la actitud del Comunismo de Anguita, hoy impensable.

Si le decimos que cuatro años más de Zapatero?
Me parece lo probable. Tal vez Zapatero pierda las elecciones y Rajoy saque cuatro o cinco escaños más que él. Pero si no llega a 170 o 171 escaños, Rajoy no gobernará.

El cordón sanitario?
Los intereses. Convergencia i Unió ¿qué le suma al Partido Popular? No le da una alcaldía, no le da una institución, no puede formar gobierno con él en Cataluña? Zapatero necesita los escaños de CiU para investirse aunque haya ganado Rajoy en número de escaños, así que lo que Mas va a pedir está claro: Mas, presidente de la Generalitat y le da los escaños para que él sea presidente del Gobierno. Yo llevo más de 50 años de esta profesión, he recorrido 128 países, he asistido a crisis, a elecciones? pero no recuerdo que entre dos partidos pertenecientes a la misma Internacional, como el PP y CiU, haya uno que se vaya ante un notario para decir "yo con estos no gobierno". No nos damos cuenta de lo que eso significa: son dos partidos que militan en la misma ideología, en la misma Internacional, la Popular. Y no lo dicen en un mitin para ganar adeptos, no, se van ante notario a firmarlo. Por tanto, aun ganando las elecciones Rajoy, para poder gobernar tendría que sacar entre 169 y 171 escaños.

Con este panorama, ¿está usted por la reforma constitucional?
Estoy claramente por la reforma constitucional. La situación en España no puede ser más nítida. Hemos hecho un Estado en el que no se han embridado a las autonomías, los Gobiernos autonómicos son voraces y cada vez piden más; pero no sólo el catalán, el vasco y el gallego, sino todos. ¿A quién le interesaba la reforma del Estatuto catalán? A la clase política, porque quiere mandar más. No quiere que sólo le hagan la transferencia del aeropuerto, donde luego coloca a sus paniaguados, no; quiere mandar más para poder ir a las Olimpiadas y tener su himno y figurar como Jefe de Estado en los organismos internacionales... Ya en 1932 Ortega y Gasset le dijo a Azaña que dijo "la voracidad de los nacionalismos es insaciable". Por tanto, hay que frenar esa voracidad.

¿Cómo se frena a ese caballo sin embridar?
Nada más que con una reforma de la Constitución que diga: "las transferencias se han acabado aquí y además se van a recuperar estas transferencias, como la de Educación, para el Gobierno de la nación". Eso se somete a votación entre todos los españoles, no en una sola Comunidad, y entonces a lo mejor tendremos 25, 30 o 40 años por delante, antes de que se creen nuevas crisis constitucionales. Que en estos momentos la Constitución está agotada, es evidente. No es que vosotros o yo escribamos un artículo diciendo que aspiran a la independencia. Es que lo han dicho ellos, es que Carod Rovira ha fijado la fecha, es que Mas ha dicho claramente "yo no soy español, soy catalá"... ¡él, que es el centro derecha de Cataluña! Mas, que es el autor del Estatuto con Zapatero "ERC ni lo aceptó" dijo que aquello era un peldaño en la escalera de la independencia. ¡Lo dijo él, no nosotros! Ya han conseguido que a Cataluña se le llame nación; y una nación se articula en Estado, que es lo que van a pedir en poco tiempo. Lo que hay que hacer es una reforma constitucional y cerrar esa vía. Cerrado el Estado de las Autonomías, cualquier decisión que voten estará contra la Constitución, no como lo estamos haciendo ahora, que es una forma de deslizarse hacia una situación independentista irreversible.

¿Rajoy tendrá el valor de hacerlo?
Depende del líder socialista. Si Zapatero perdiese las elecciones y dejase de ser el líder del Partido Socialista, vamos a suponer que llegase José Bono. Entonces, sí. El PSOE tiene un hombre clave para una operación así: Felipe González, que ha sido siempre un hombre de Estado. Luego tiene a Bono, que está en esa misma posición. El PSOE y el PP tienen que decirle a los españoles: "Somos el 82 por ciento de la vida española y esta nación, a la que representamos en su 82 por ciento, ha tomado estas decisiones que se refrendan". A partir de ese momento imponemos la ley de la mayoría, de una mayoría abrumadora. Pero es necesario encontrar un líder que haga eso y no crea lo contrario, que es lo que cree Zapatero inspirado por Phillip Pettite, Suso de Toro...

El otro gran pacto de Estado, que tampoco hoy se cumple, es el de por las libertades y contra el terrorismo...
Ese pacto se ha mantenido hasta Zapatero. La Transición se pudo hacer por la decisión que tomó Tarancón de que el Estado no fuese confesional y porque Felipe González renunció a la República. González podía haber instaurado los criterios que tenía antes, pero actuó como un hombre de Estado. Entendió que para que este país mantenga la estabilidad, en las grandes decisiones como la territorialidad, el terrorismo o la política internacional, hay que poner de acuerdo a los dos grandes partidos. Eso lo han cumplido todos hasta que llega Zapatero y dice que González no se da cuenta de que así se pueden perder las elecciones y que como no se pierde es aliándose con los nacionalistas. El socio del PSOE para las grandes decisiones era el PP, y viceversa. Ahora, como Zapatero no cree en la España de la unidad, es capaz de hacer el pentapartido para tener el Gobierno garantizado durante mucho tiempo. ¿Que eso desvertebra España? Pues en eso que lidien otros... ése es el planteamiento.

Nuestros padres hicieron la Transición y nosotros intentamos desmontarla, ¿por qué hay esa falta de comunicación intergeneracional?
Ahí tenemos todos algo de responsabilidad. Hemos dejado que se disgregase lo que se hizo en la Transición casi sin protestar. Por su hedonismo, la sociedad española no se ha dado cuenta. La gente no sueña nada más que con llegar al próximo puente, irse y no querer saber nada? Eso ha ocurrido y se ve en Cataluña, donde la mayoría de los catalanes no estaban interesados en la reforma del Estatuto catalán y mira dónde estamos ahora.

Quizá el problema esté en que no tenemos un sistema como el anglosajón, de poner a los mejores, sino que tenemos una clase política que sólo busca su supervivencia.
Esa es una de las claves necesarias para entender la vida española. Aquí hemos creado una clase política que si pierde la posición que tiene, no tiene oficio ni beneficio, no sabe dónde irse a trabajar. A veces me quedo asombrado de la falta de pegada de la oposición, pero es que están encantados con el poder que tienen. Su parcela de poder les permite tener su automóvil, su moqueta, su despacho y estar tranquilos sin jugar el órdago que tendrían que jugar.

Usted bautizó a Zapatero como "el de las mercedes". ¿Cuál de esos peajes va a salir más caro a España?
El catalán, más que el del terrorismo. Él, con esa ligereza que le caracteriza, prometió que respaldaría un Estatuto de Cataluña aprobado por una mayoría suficiente. El Estatuto sacó el 85 por ciento de respaldo en el parlamento catalán y él estaba dispuesto a apoyarlo hasta el final. Pero se le plantó su gente, Alfonso Guerra, los barones, Felipe González, Almunia... Entonces dio marcha atrás. Eso hizo que se desgajara de su alianza ERC, que había llegado a un acuerdo con Zapatero. Éste no lo cumplió y Mas aprovechó para meterse y llegar a este Estatuto, en el que se otorga la décima parte de las concesiones que pedía el texto original. Esas concesiones, en muchos aspectos, las considero irreversibles. Tendría que ocurrir una catástrofe para que se pudiera dar marcha atrás en determinadas cuestiones del Estatuto.

¿La voracidad política catalana podría llegar hasta la ruptura?
Yo creo que sí. Hoy no se puede aplicar el artículo 155 de la Constitución; hay que negociar. Van a crear una situación de fuerza para negociar. Está todo pensado y es algo relativamente fácil. No van a hacer frente a la Constitución convocando un referéndum. Si no les autorizan el referéndum, irán todos los partidos con un solo punto programático a las elecciones autonómicas catalanas. Eso saldrá por el 85 por ciento y, como lo ha votado el pueblo catalán lo empezarán a aplicar.

¿Vamos hacia un Estado confederal?
Lo que se puede vislumbrar es un Estado catalán dentro de una República Confederal española. Se irá a un Estado catalán, un Estado vasco, uno gallego, uno balear, un Estado de Gibraltar... dentro de la República Confederal Española. En contra de lo que hubiera pasado hace años, una gran humillación nacional no se va a sufrir: no vas a tener que cambiar tus euros por una moneda catalana, ni pasar una frontera cuando pases de Aragón a Cataluña, en muy poco tiempo vamos a tener unas fuerzas armadas comunes, un pasaporte común? esa parte va a quedar atenuada por los Estados Unidos de Europa en los que estaremos dentro de 30 o 40 años. Eso es lo que vislumbra la gente que está dispuesta a liquidar la Constitución. Los que creemos que la Constitución del 78 puede dar muchos años de paz y prosperidad a España, nos damos cuenta de que hay que reformar la Constitución para cerrar el Estado de las Autonomías y evitar que eso se produzca.

A lo mejor es que la izquierda sí que quiere la república?
Una parte de la izquierda sí, es evidente. Más que la república, quiere un Estado federal. La idea de hacer una monarquía federal es imposible, así que se iría a una república confederal, que es la vieja idea del PSOE.

¿Sería bueno abrir ahora el "melón constitucional" o deberíamos esperar a un cambio en la jefatura del Estado?
Si no abres ya el "melón constitucional" puede que no llegues a tiempo. Aquí llegamos al 2014 y, si no se ha hecho, hay un proyecto catalán de referéndum de independencia. Y muy probablemente con mayoría, porque los jóvenes que egresan de las universidades y colegios son nacionalistas. Cuando esa gente vaya accediendo al voto, irán robusteciendo su idea. Por eso Carod Rovira ha fijado el 2014; no es una fecha puesta por casualidad. Tenemos poco tiempo. Si no se hace una reforma constitucional de fondo, nos encontraremos con una situación irreversible.

¿Qué pasará con los catalanes que no quieran ese Estado confederal?
Si son minoría, hay muy poco que hacer. Serán como los que no queremos a Zapatero, pero que lo tenemos que aceptar. Habrá resistencia, gente que dé dinero para propaganda, se tratará de hacer reversible, se buscarán vías para desmontarlo, pero será complicadísimo. Todo lo que está ocurriendo nace de la torpeza infinita de la UCD, cuando les dio la educación y los medios de comunicación. Los errores del 78 y del 79 fueron por el complejo de Falange que tenían los dirigentes de UCD. En 1978, aceptas un Estatuto para el País Vasco y Cataluña que sea el de la República, le cambias tres frases y se ha terminado el problema. En lugar de eso, se dio café para todos y hoy vemos las consecuencias. Se hizo una ley electoral absurda, que permite a un tipo con el dos por ciento dominar el Gobierno español. Y encima se entrega la educación y los medios, desde donde se sugestiona a la población. Sólo es cuestión de esperar.

Se impondrá la ley del silencio...
Yo gané el premio González Ruano con un artículo titulado "La dictadura del miedo", en el 78. Hoy, en el País Vasco la gente no vota en libertad porque hay una dictadura del miedo, como la va a haber en Cataluña en poco tiempo. Sin violencia, pero con la coacción de los medios que te ponen verde, como a Boadella, si dices que eres español. Cuando monté la agencia EFE en San Sebastián, entraron unos encapuchados, ataron a mi gente a los radiadores del sótano y volaron la agencia. El motivo era que yo había hecho cuadricular San Sebastián, Bilbao y Vitoria, y cuando había una manifestación decíamos exactamente el número de personas que había. Ellos lo multiplicaban por diez. Nos dieron tres avisos y al cuarto volaron la delegación. Aunque no hubo muertos, nos querían meter el miedo en el cuerpo y nos lo metieron. Entonces publiqué un anuncio que decía "Luis María Anson paseará mañana de doce a una por el barrio viejo de San Sebastián fumándose un puro". Era mentira lo del puro, porque no fumo, pero durante una hora me pasee solo. Si no, no puedes seguir trabajando. Tus propios compañeros dicen "aquí todo el mundo se arruga". Pues no, no nos arrugamos, vamos a seguir informando como hasta ahora. A mí las presiones no me importan. Yo he asumido todos los riesgos personales de esta profesión. Los asumí contra Franco, que escribió en su diario "Luis María Anson, el mayor enemigo del Régimen". Eso sí, a mí me llegan a decir "tiene usted tres niñitas que van a tal colegio y les puede pasar algo", y dimito. Me voy. A mis hijas no les hacen nada. Un juez del País Vasco me dijo que aplicaba la Justicia lo más favorable que podía con la gente de ETA porque si no liquidaban a su familia. Uno puede asumir su oficio y seguir, pero no cuando amenazan a la familia. He tenido la suerte de que nunca lo han hecho, pero si no, me habría rendido.

Ahora ya no se rendirá por nada, ¿no?
Hombre, no, porque ahora mis hijas tienen treinta y tantos años y son independientes. Lo malo son las niñitas indefensas. Yo la única cosa que quiero es morirme antes de ver lo que va a pasar: hemos dejado que se hayan puesto piedras en el camino, de tal manera que lo de Cataluña es inagarrable y lo del País Vasco, casi inarreglable (porque hay violencia). Luis Reverter, que tiene por empleada a la Infanta Cristina, me decía que en Cataluña ya no había nada que hacer.

¿Y el poder económico no va a frenar esta espiral de ruptura?
No se atreven porque tienen miedo a las consecuencias. La única alternativa es un pacto de Estado entre los grandes partidos y una reforma constitucional urgente.



El Imparcial

Agit-prop, Luís María Anson, El Imparcial


Juan Manuel de Prada es un novelista de imaginación fértil, escritura pedernal, capacidad inagotable para la fabulación. Conoce a fondo la picaresca literaria del siglo XX y le atrae el memorialismo y la intrahistoria de los escritores. Le sigo desde que empezó. Nunca me defraudó su calidad literaria, que se abre paso a pesar de haberse salido del circuito para mantenerse en unas posiciones ideológicas que navegan contra las tendencias dominantes.

Prada ha escrito un artículo impecable sobre la tensión zapateresca. Si existe una cierta derecha cercana al fascismo que enarbola postulados patrióticos para enardecer a la tibia opinión pública del mundo hedonista que nos ha tocado vivir, también existe una izquierda ultra que se dedica a manejar el agit-prop, al mejor estilo de los viejos sistemas soviéticos.

La crispación que ha presidido la vida española durante los últimos cuatro años es para Prada una operación cuidadosamente sopesada por el agit-prop que rodea a Zapatero y que zarandeó a la opinión española los días 11, 12 y 13 de marzo del año 2004, con extraordinario éxito. Por eso asegura Zapatero que le favorece la tensión. Por eso le dijo en voz baja a un conocido presentador que se disponía a dramatizar la campaña electoral. El agit-prop de aliento marxista no ha empezado ahora. Ha presidido la entera legislatura, manejado por la izquierda ultra. Prada, en fin, se cachondea con ironía feroz de cómo se riegan las flores del jardín progre: la falsificación histórica, la educación dirigida, el feminismo a ultranza, el laicismo a machamartillo, el anticlericalismo comecuras, la descalificación del rival endosado de fascismo, el talento y la comprensión para los totalitarismos marxistas incluidos los terroristas. Que el agit-prop funciona no cabe duda. El próximo día 9 comprobaremos si el pueblo español tiene las tragaderas tan profundas como se piensa en la madriguera monclovita de Zapatero.

martes, 19 de febrero de 2008

lunes, 18 de febrero de 2008

El Kosovo de Bush, Luís María Anson


La inmigración albanesa en Estados Unidos ayudó generosamente a Bush II en su última campaña electoral. Do ut des. El César ha correspondido a la largueza económica de los albano-kosovares arropando los anhelos independentistas de Kosovo frente a Serbia. El Imperio ha jugado y, como casi siempre, ha ganado, mofándose además de la Rusia de Putin, tan lejana de aquella Unión Soviética que tenía también las patas de papel pero que parecía un tigre. Si Stalin o Khruschev levantaran la cabeza no darían crédito a cómo se ha despedazado un imperio como el soviético que parecía de hormigón armado.

Nada tiene que ver Kosovo con los movimientos secesionistas corsos, bretones, tiroleses, escoceses, irlandeses, vascos o catalanes. La unidad balcánica de la gran Yugoslavia fue un invento estalinista que encabezó Tito protegido por las divisiones acorazadas del Kremlin. Ni la tradición ni la historia respaldaban el artificio. Liquidada la argamasa del totalitarismo comunista, ha pasado en Yugoslavia lo que tenía que pasar.

Las banderas norteamericanas y las pancartas de elogio a Bush que han presidido las celebraciones de la independencia kosovar han silenciado en gran parte las campanas de los nacionalismos secesionistas europeos, entre ellos el vasco y el catalán. La izquierda permanece perpleja ante la maniobra norteamericana en Kosovo. No sabe a qué carta quedarse. No sabe qué partido tomar. Rusia y Estados Unidos, en fin, han tenido una posición nítida, aunque encontrada. La Europa sin rumbo, zarandeada por el hedonismo y la dolce vita, apenas ha tocado bola en este entierro. Putin, humillado, patalea. Bush, enardecido, sonríe exultante.

Justicia para Serbia, José García Domínguez, Libertad Digital

Hoy debería ser un día de inmensa felicidad para las plañideras transversales de la izquierda y la derecha que corrieron a encender sus velitas y sus mecheritos cuando se les apareció en la Plaza Mayor el espectro de Mendiluce travestido de ángel exterminador de Yugoslavia. ¿Se acuerdan? Fue muy emocionante. Además de muy útil, claro. Pues aquellas filantrópicas llamas iluminarían al compañero Javier Solana con tal de que ninguno de los misiles cargados de uranio empobrecido que debía lanzar contra las entrañas de Serbia dejase de arrasar su objetivo. Gracias a las velitas, todo salió a la perfección: no falló ni uno. Tan perfecto salió todo que ni siquiera al culiparlante Rodríguez se le ocurrió estropear la fiesta con su cantinela favorita, la de las guerras ilegales que no están ungidas con el caldito del Consejo de Seguridad de la ONU.

Teníamos que ayudar a destruir un estado soberano que quedaba a dos horas de avión a fin de que Alemania volviese a disponer de su patio trasero de siempre en Mitteleuropa. Pero, sobre todo, urgía sentar el precedente internacional que nos permitiera a nosotros mismos dar un paso definitivo hacia el abismo. Otro propósito que también coronamos con gran éxito de crítica y público. Así, gracias a la lucidez estratégica que nos guió en los Balcanes, a estas horas la única Yugoslavia que aún resta en pie en el continente ya se llama España. Acaso sólo faltó que a Garzón le hubiera dado por encerrar a Peter Handke en Alcalá-Meco para que, cautivo y desarmado el instinto de conservación nacional, las alegres tropas de la miopía histórica hubieran alcanzado sus últimos objetivos.

Nos sobran los motivos, pues, para descorchar una botella de cinismo y, mientras la parte de los criminales de la UCHK que no anda desvalijando urbanizaciones en Marbella proclama la secesión de Kosovo, emborracharnos con la espuma de nuestra genial estupidez. Ellos y sus primos-hermanos, los ustachi que aplicaron su propia limpieza étnica en Croacia sin que las boquitas de piñón de la Unión Europea dijesen ni mu, son, como diría Kissinger, nuestros hijos de puta. De ahí que el muy rebelde y pacifista Gobierno español se haya apresurado a besar los pies del pato cojo que habita la Casa Blanca, ofreciéndose como alfombra para lo que sea si de lo que se trata es de violar la legalidad internacional en esa provincia serbia.

En fin, Rajoy, en un alarde de optimismo antropológico, le acaba de pedir al Adolescente que sepa estar "a la altura de las circunstancias" en ese asunto. Aunque uno se conformaría con que el propio Partido Popular no se escondiese au dessu de la mêlée tras la bendición de Bush a la próxima carnicería en suelo europeo. Veremos.

Enlace Libertad Digital

domingo, 17 de febrero de 2008

Razas, por Jon Juaristi, ABC

RAZAS

Jon Juaristi. Diario ABC, 17-02-08


ANXO Quintana, el jefe de los antisemitas del BNG, afirma que los verdaderos gallegos no son violentos. Estos nacionalistas son la pera. Don Manuel Murguía, inventor de la raza gallega, un retaco que medía metro cuarenta, sostenía que los auténticos gallegos eran celtas rubios, altos y de ojos azules. Los gallegos tienen la desgracia de haber oído decir sobre ellos, desde los tiempos del Estebanillo González, la más florida sarta de sandeces que se haya vertido a propósito de cualquier comunidad española, y lo peor es que las mismas son, en una gran parte de los casos, producto tan autóctono como el queso de tetilla. Hay gallegos altos y gallegos bajitos, gallegos violentos y gallegos pacíficos (que, afortunadamente, son los más), y luego están los gallegos nacionalistas, que parecen una caricatura de los nacionalistas vascos y que hacen de sus paisanos caracterizaciones dignas de chistes de gallegos.

¿Qué quiere decir Quintana? ¿Qué los gañanes que se liaron a tortas con los guardaespaldas de María San Gil en la universidad de Santiago no eran gallegos? A mí, desde luego, no me dio la impresión de que fueran rastafaris jamaicanos. Es verdad que una de las grupis que andaba por allí jaleándoles llevaba un letrero en portugués: Espanholistas fora de Galiza. Cierto, pero debía de ser la excepción. Los demás tenían acentazo de Viana do Bolo, y a un par se les notaba la geada. La portuguesa, seguramente, vino a España con un Erasmus y se encontró con que en Santiago nada podía ser tan apasionante como linchar espanholistas (comprensible, si la alternativa que se le ofrecía era estudiar Análisis Financiero). Para que luego digan que las propuestas de Rajoy son absurdas. A toda becaria portuguesa que llegue a la universidad de Santiago habría que hacerle firmar, cuando se matricule, un contrato de integración que le comprometa, mientras dure su estancia, a respetar las pacíficas costumbres locales. En primer lugar, antes que cualquier otra, la pacífica idiosincrasia gallega, que diría Anxo Quintana. Es una pena que en Viana do Bolo no conozcan el pensamiento antropológico de Anxo Quintana. Es trágico que lo hayan ignorado los irmandiños, los gerifaltes de antaño de Valle Inclán, los del Exército Guerrilleiro do Povo Galego, los grapos de Vigo, el clan de los Charlines y hasta Franco, que era del Ferrol. Si todos ellos hubieran sabido que los gallegos son de natural pacífico y dialogante, la de disgustiños que nos habríamos ahorrado.

Desde Murguía a Anxo Quintana, la utopía nacionalista gallega -un país de celtas pacíficos, altos y rubios- ha ido estrellándose reiteradamente contra la realidad, sin que a los teóricos de la raza se les moviera una pestaña. Anxo tiene un problema, y es su racismo inconsciente. Hay racismo donde alguien se inventa características físicas o morales para definir a una comunidad. Quintana no es menos racista que Murguía. Éste se autoexcluía de la raza de elfos arios con que su imaginación poblaba las castañeiras sacras; Quintana excluye de la galleguidad genuina a los pobres imbéciles que acosaron en gallego (y portugués) a María San Gil. Pero la exclusión es un truco para producir la raza política. Si los gallegos son por naturaleza no violentos, ¿qué son los violentos de Galicia? No gallegos. Intrusos en el suelo nacional, como María San Gil.

Es una trampa retórica de la que el PNV ha abusado hasta la saciedad: los de ETA no son vascos; o sea, son como los españoles, genéticamente violentos. Pero si los españoles son genéticamente violentos, es natural que los hijos de Aitor y Breogán reaccionen violentamente contra ellos. ¿Que apedrean en Guernica a Jaime Mayor Oreja? Normal, según el PNV. Jaime es español y la violencia congénita de los españoles destruyó Guernica. Éste es el truco: el nacionalismo -de cualquier color- suscita la raza política que precisa (puesto que tanto las razas biológicas como las razas morales son delirios), creando la fantasía de una España violenta contra la que levantar a las razas pacíficas. O sea, a los portugueses de Viana do Bolo.


A Mariano Digital... >>


sábado, 16 de febrero de 2008

La pertinaz sequía, Luís María Anson, El Imparcial


Sobra el agua en España. Basta bombearla desde Galicia, desde Cantabria, desde Asturias, basta trasvasarla desde los ríos caudalosos, basta con desalarla desde los mares inagotables, para que no padezcamos las restricciones que amenazan el bienestar y el turismo.

Se ha hecho mucho. 1.300 pantanos pueden embalsar 54.000 hectómetros. Es una cantidad considerable pero no suficiente. No se trata de atender lo imprescindible. Se trata de convertir, incluso a la España desértica, en un vergel, al secano en regadío. Eso exige un pacto de Estado, el acuerdo entre los dos grandes partidos y una operación a 20 ó 30 años vista. Un plan hidrográfico nacional que exprima todas las posibilidades hídricas permitiría afrontar el futuro sin temor a los vaivenes climáticos.

Desgraciadamente no es así. Algo tan primario como es el agua se ha convertido en motivo de confrontación política. El PSOE boicoteó los planes de Aznar, que comprendían varios trasvases imprescindibles. Aseguró que los sustituiría por carísimas potabilizadoras. En la legislatura zapatética se han inaugurado 2 de las 26 previstas. Si la sequía, pertinaz como en la época de la dictadura, porque la lluvia no sabe de sistemas políticos, se prolonga unos meses, viviremos un verano de restricciones que amargarán al ciudadano medio español e indignarán al extranjero que viene a gastar su dinero en España para disfrutar, no para padecer las luchas intestinas partidistas y la incompetencia de los gestores ministeriales o autonómicos.

El ciudadano medio valora en último lugar a los partidos políticos. Ni siquiera en una cuestión tan evidente como el agua son capaces de llegar a un acuerdo. Poner el interés partidista por encima del interés nacional es lo que cuartea la confianza del pueblo en una clase política incompetente y voraz.

Enlace con El Imparcial

Regreso a Mariano Digital



lunes, 11 de febrero de 2008

Deber histórico


España necesita a los inmigrantes para su desarrollo económico. Sin ellos nuestro bienestar se fragilizaría. Abolidas las fronteras europeas parece claro que cada vez se exigirá un control más estricto de la inmigración porque entre la inmensa mayoría, seria y trabajadora, se filtran las mafias y las delincuencias a las que es necesario extirpar. En el 80% de los delitos que se cometen en Madrid y Barcelona, por ejemplo, participan extranjeros. La cifra alarma doblemente, si tenemos en cuenta que los inmigrantes apenas rozan el 10% de las poblaciones madrileña y barcelonesa.

Hay un aspecto de la inmigración en España que es necesario tener en cuenta. No se trata de discriminar sino de hacer justicia. Durante trescientos años España estuvo presente en las actuales naciones iberoamericanas. En el siglo XX y sobre todo en los años de la guerra incivil aquellos países acogieron a centenares de miles de españoles. Tenemos el deber histórico de atenderles ahora de forma preferente. Por eso a mí me parece bien esa fórmula de visado por puntos que favorece a los iberoamericanos sobre los subsaharianos y los islámicos. El destino natural de éstos en Europa, salvo los de Guinea Ecuatorial, serían las antiguas potencias colonizadoras. Nosotros nos debemos a Iberoamérica.

Al colosal desorden que ha presidido la inmigración en España, al desbarajuste de las legalizaciones masivas, debe ponerse coto con una fórmula sencilla -tal vez el visado por puntos- que dé preferencia a los trabajadores que vienen de las naciones colonizadas por España en la América que forma parte irrenunciable de nuestra cultura y nuestra Historia.

Luis María Anson
de la Real Academia Española



-

viernes, 8 de febrero de 2008

Las 100 mejores películas de periodismoHace tiempo que buscaba esta relación. No todas hablan directamente al periodista o del periodismo, pero en muc

¿Quién teme el debate?, por Raúl del Pozo, El Mundo


Gustavo Bueno, filósofo pureta, de la secta del perro, que habla desde un pithos (tonel) de sidra, aunque no se la pela en público, es un maravilloso sofista. Llegó a decir el Diógenes asturiano que la democracia sin televisión es imposible. Modernizó el pensamiento de Jefferson, para el que era mejor una sociedad con periódicos y sin gobiernos que al contrario. Bueno señaló que la TV, una nueva extensión de los periódicos, aunque exude broza, es el ágora de nuestro tiempo. Claro que la televisión transpira basura, pero no hay que despreciar ni siquiera la basura; de los desechos nacen flores y el reciclado es una bandera verde.

Viene todo esto a parábola para preguntarnos si Rajoy y Zapatero tienen lo que hay que tener para enfrentarse en un plató ante toda esta nación turbulenta, dividida, sectaria y con tan mala leche, cuando la voluntad general indecisa pide, desesperadamente, debates.

Estoy de acuerdo con las teorías del filósofo. Cuando Dios monologa canta álgebra (Leibniz) y cuando los hombres dialogan lo hacen en griego, aunque no lo sepan. El vocabulario de la democracia es griego, los griegos son nuestros contemporáneos, gramáticos de nuestra libertad. En Grecia hubo ciudades sin acrópolis, pero no sin ágora. El ágora, que significa mercado, era la asamblea en la plaza pública donde «los hombres se hacían ilustres». Si hoy el ágora, aun con sus guarronas, julandrones y chismosos, es la televisión, ¿por qué nuestros políticos se muestran cortos de cuello ante el debate?

¿Quién teme a la televisión? Todos los políticos. Felipe González, en el apogeo del 82, apenas apareció en los estudios 10 veces. Amedrenta un plató porque te sientes ante un pelotón de ejecución donde te pueden disparar haciendo zapping; intimida la posibilidad de una muerte súbita por ridículo. No a todas horas se es eminente o excelso. La fuerza del político en TV consiste en expresar muchas cosas en pocas palabras y por eso quieren la facilidad del monólogo, la estructura del sermón. Lo que proponen nuestros líderes no es un debate, sino un spot gigantesco, un recurso de arqueo para contables, un tongo. Podría ser bonito presenciar un match entre el romanticismo político y el realismo cartesiano. Me temo que hay estorbos. ‘ZP’ quiere que sea en la cadena pública, Rajoy aspira a celebrarlo en una televisión independiente y neutral.

¿Quién teme el debate? Los dos. Rajoy sospecha que se la quieren meter doblada con la argucia de la señal única, Zapatero no quiere arriesgarse a perder por una noche su hegemonía en los tubos catódicos. Los dos intuyen que una emboscada, una migraña, puede desbaratar la mayoría. Carlotti considera que su cadena es la más independiente y Vasile comenta que se negará a enchufar en la señal única.

Tememos que el obstruccionismo de los partidos, que a veces conspiran para destruir los fundamentos de la libertad política, atasque el combate.

© Mundinteractivos, S.A.



Regreso a Mariano Digital

jueves, 7 de febrero de 2008

Tiempos saqueadores, por Javier Marías, El País


En realidad este artículo lo escribí en otro sitio hace ya trece años, bajo el título “Herederos desheredados”, y encima no hará ni uno que me lo copió con desfachatez un tirillas literario –además, resentido y sin gracia– en el suplemento cultural de El Mundo. Pero quizá no esté de más, pese a todo, volver a la carga, en vista de la polémica surgida en torno al llamado “canon digital” con el que se grava la compra de CDs y DVDs vírgenes y de otros soportes que desconozco, para compensar la posible copia de creaciones artísticas, sobre todo de música y películas.

Todos estamos de acuerdo en que sería una tragedia que, por el capricho o la codicia de unos herederos remotos de Cervantes o de Bach, no pudiéramos leer el Quijote o escuchar las Variaciones Goldberg, o solamente en una edición o versión, las autorizadas y contratadas por esos herederos. De ahí, por tanto, que las obras de arte, transcurridos setenta años de la muerte de sus creadores (creo que son ahora esos, en España eran ochenta antiguamente), pasen a ser “del dominio público”, y no sólo puedan ser divulgadas, interpretadas, emitidas, exhibidas por cualquiera, sino también destrozadas por los Calixto Bieito y Waldo de los Ríos de turno, a mayor gloria y beneficio de dichos Waldos y Calixtos. Ahora bien, conviene recordar que esta práctica es una anomalía y una excepción, en gran medida una injusticia. El resto de las personas deja en herencia lo que posee sine die, sin límite alguno de tiempo, para que lo vayan recibiendo no sólo sus hijos y nietos, sino todos sus descendientes, por lejanos que sean. Muchas fortunas provienen no ya de lo que atesoraban los padres de los propietarios actuales, sino sus tataratatarabuelos. Las tierras, los negocios, las fábricas, los muebles, los cuadros, por supuesto el dinero, los pisos, los edificios, las acciones, todo eso se transmite de una generación a otra y nunca –ni a los setenta ni a los quinientos años– pasa a ser “del dominio público”. No hace falta recurrir al nítido ejemplo de la Casa de Alba en nuestro país: también el zapatero lega su zapatería, el panadero su panadería, el terrateniente sus fincas, el banquero su banca, el especulador inmobiliario sus inmuebles, y así todos los profesionales.

Al escritor, al músico, al pintor, al cineasta, se les impone un plazo difícil de justificar, si nos olvidamos de lo que dije al principio. Pero, como también son ciudadanos que deben pagar sus alquileres y el colegio de sus niños, la cesta de la compra y la ropa que se ponen, están siendo objeto de una discriminación descomunal. Pululan por ahí ideas muy “bonitas” pero completamente injustas y erróneas. “La cultura es de todos”, se oye a menudo, sobre todo en boca de los consumidores, que en realidad están afirmando que la cultura es gratis. Y no, las creaciones culturales son de quienes las hacen, y ya es mucho que no puedan serlo también de sus descendientes. Téngase en cuenta, para mayor escándalo, que el libro, la canción, la película o la pintura que tanto gustan a la gente, y de las que tanto presume el Estado, no son una mera posesión del artista –como las tierras y las casas–, sino que además son su creación, algo que ellos han inventado y que no existiría sin su imaginación y su trabajo. ¿Y ustedes creen que dedicaríamos tanto esfuerzo si nuestras obras pasaran a ser “del dominio público” inmediatamente, si nuestra propiedad intelectual dejara de existir de hecho al instante y no sacáramos un euro de nuestras invenciones? Yo, la verdad, no escribiría una línea. O, mejor dicho, no la publicaría, y, como Salinger, guardaría mis textos en un cajón hasta la llegada de tiempos más respetuosos y menos saqueadores.

Los consumidores aducen, en contra del canon, que se les hace pagar “por si acaso”, o a justos por pecadores, y que muchos no se dedican a copiar nada, es decir, no ejercen la piratería legalizada. La queja es comprensible, aunque sólo en parte, porque yo no protesto porque el Estado grave mis cigarrillos con impuestos especiales para financiar la sanidad pública, por ejemplo. Ninguna solución parece del todo equitativa, en todo caso. Pero, dada la anomalía, excepción e injusticia antes mencionada, de la que son víctimas los artistas, lo que a nadie parece ocurrírsele nunca es la posibilidad de que éstos, en compensación por el despojamiento futuro de que tradicionalmente han sido objeto, y del desvalijamiento presente de que también lo son ahora merced a las nuevas tecnologías, gocen de algún beneficio fiscal en vida, de tal manera que, ya que no se les permite dejar en herencia indefinida sus obras, sí puedan dejar más dinero. Los creadores, por tanto, deberían estar exentos de pagar impuestos … por los beneficios obtenidos de sus obras de pensamiento o arte exclusivamente. Es decir, un novelista no los pagaría por lo que gana con sus libros, pero sí, claro está, por lo que gana con una conferencia o ejerciendo de jurado de un premio. Los expertos habrían de estudiarlo. Lo que no puede ser es que todo el mundo disfrute y saque provecho eternamente de lo que hacen los creadores y pensadores, menos ellos mismos y sus descendientes.

Enlace con El País

A Mariano Digital >>>


martes, 5 de febrero de 2008

La pesadilla nacionalista, por Amando de MIguel, Libertad Digital

Pedro Gacén (Tarrasa, Barcelona) comenta que la reciente inmigración extranjera en Cataluña va a recrudecer los problemas de identidad en esa comunidad, "Es decir, que la globalización está pillando con el paso cambiado a Cataluña. Mientras otras regiones, comunidades, o como las quieran llamar, del mundo entero están haciendo sus deberes, como aquí, en España, Madrid y la Comunidad Valenciana". Cierto es. La tendencia actual es que, en un futuro próximo, Madrid y la Comunidad Valenciana sean las regiones más prósperas de España. En términos dinámicos ya lo son.

Armadillo razona que la independencia de Cataluña no va a ser nada extravagante como no lo fue la independencia de Finlandia, de Suecia y de Rusia en 1917. Don Armadillo sospecha que "ante lo incómodo de la reflexión que planteo, posiblemente no sea mencionada en su interesante colaboración". ¡Qué suspicaces estos nacionalistas! La reflexión sobre Finlandia no es nada nuevo; se ha hecho mil veces. Se ha utilizado asimismo la comparación con los casos de Irlanda o Noruega, países todos que se independizaron a principios del siglo XX. De esa forma, no sonaría nada extravagante la posible independencia de Cataluña o el País Vasco un siglo después.

El tiempo cronológico no perdona. Lo que pudo ser aceptable hace un siglo, ahora no lo es tanto. Sin embargo la verdadera falacia de la comparación es de un orden sustantivo. La Historia de Suecia o de Rusia se puede escribir sin referencias a Finlandia. Perola Historia de España es inimaginable sin continuas referencias a Cataluña o al País Vasco. Las independencias de Finlandia, Noruega o Irlanda se lograron con el apoyo de la inmensa mayoría de sus poblaciones. En cambio, las posibles independencias de Cataluña o el País Vasco seguramente no atraerían ni a la mitad de sus electorados. Una cosa es cierta, las personas como don Armadillo alcanzarían en una Cataluña independiente una notoriedad y unos ingresos que nunca podrían soñar de otra manera. No hace falta llegar a la independencia. En la situación actual de una Cataluña o un País Vasco cuasi independientes los nacionalistas disfrutan de unas posiciones sociales y económicas tan ventajosas que ni ellos mismos hubieran podido soñar en otro sistema político. Una pequeña prueba de ese supuesto es que los nacionalistas que se asoman en este rinconcillo suelen firmar sus memoriales con seudónimo. Luego no se sienten muy seguros de su posición. Vamos, no creo que don Armadillo se llame así.

Rubén se pregunta: "¿Por qué no me puedo sentir español hablando catalán en mi tierra?". Por mí, se puede usted sentir perfectamente español y catalanoparlante. Otra pregunta que se hace don Rubén: "¿Por qué en Catalunya no admiten o permiten que se aprenda el catalán?". Se me hace difícil suponer que una persona culta crea que hoy en Cataluña no se permita aprender catalán. Más bien sucede que se dificulta oficialmente todo lo posible el aprendizaje del español. Don Rubén lleva un tiempo viviendo en Inglaterra y se ha propuesto aprender inglés. Me parece una idea excelente. Ahora bien, si luego, con su inglés, decide trasladarse a trabajar a Irlanda, no creo que necesitara aprender gaélico. Por esa misma razón los castellanoparlantes que se trasladan a Cataluña no ven muy necesario aprender catalán.

José Irízar (San Sebastián) me asegura que los resultados educativos en el País Vasco no son lo que se predica oficialmente. "Lo constatamos directamente los que trabajamos en los institutos". [Los alumnos] no aprenden vasco, hablan y escriben cada vez peor en castellano, y el esfuerzo y el trabajo cuestan cada vez más. Otra cosa es lo que dicen las estadísticas, sistemáticamente falseadas por instituciones que dependen directamente del Gobierno. Solo los tontos de capirote comulgan con las ruedas de molino de los nacionalistas". Supongo que don José se refiere a la pretensión de los nacionalistas vascos de que, en su demarcación, los escolares dominan el idioma español a la perfección.

Luís Martín Jadraque considera que "es inútil" que yo emplee la razón con los nacionalistas. "No se van a apear del burro". Esa expresión quizá provenga de aquella historia del maño subido al burro, caminando por la vía del tren. En esto que ve venir la locomotora y el campesino le increpa: "Chufla, chufla, que como no te apartes, yo no me voy a bajar del burro". Don Luís razona que "para inventarse una nación, solo hace falta falsear la Historia y buscarse un amigo cercano. Eso es lo que hacen los nacionalistas vascos y catalanes". Añado que el enemigo más cercano es España.

Jaime Olbés se asombra de que yo no me considere nacionalista. Pues, no; no me siento nacionalista por mucho que ame a España, que es, además, el objeto principal de mis investigaciones sociológicas. Ni siquiera me siento nacionalista en el sentido que acepta don Jaime de "nacionalismo agrupador" (= integrador). Tengo para mí que, al final, no hay más nacionalismo que el separador, el excluyente y el violento. De ahí que el verdadero nacionalista acabe por desplegar ínfulas totalitarias.

"Golpead a la mujer", por Luís María Anson, El Imparcial

La alianza de las civilizaciones (expresión plagiada por Zapatero de un discurso que el tirano Fidel Castro pronunció en Río de Janeiro el 12 de junio de 1991) es una de las teorías amparadas por Philip Pettit, el defensor de la negociación política con Eta, el partidario de erradicar el castellano de la enseñanza en Cataluña, el impulsor del republicanismo cívico y el maestro y mentor aúlico del presidente del Gobierno español.

Tras abrazarse con los turcos, consecuente con el espíritu de su alianza de las civilizaciones, Zapatero ordenó al ministerio de Educación que estableciera clases de enseñanza islámica en el sistema educativo español.

En la azora IV de El Corán, versículo 38, se lee (consulto siempre la traducción de Juan Vernet): "Los hombres están por encima de las mujeres porque Dios ha favorecido a unos respecto de otros, y porque ellos gastan parte de sus riquezas a favor de las mujeres. Las mujeres piadosas son sumisas a las disposiciones de Dios; son reservadas en ausencia de sus maridos en lo que Dios mandó ser reservado. A aquellas mujeres de quien temáis la desobediencia, amonestadlas, confinadlas en sus habitaciones, golpeadlas". En la azora II, versículo 228, se dice: "...los hombres tienen sobre ellas preminencia". De estas afirmaciones, según Samir Khalil Samir, "deriva una tradición secular que otorga al marido una autoridad casi absoluta sobre la mujer, confirmada asimismo por varios hadices".

No parece que esta azora de El Corán concuerde con la ley contra la violencia machista aprobada en el Congreso de los Diputados por el PSOE y el PP. Establecer la alianza de las civilizaciones sobre el derecho del hombre a golpear a la mujer, por no hacer referencia a otras lindezas, no parece una fórmula aceptable para Zapatero desde el punto de vista democrático. Quiero cerrar estas líneas afirmando que El Corán, al-Qur-ân, la lectura, es un monumento a la espiritualidad y que, en líneas generales, predica la paz y la concordia.



.

lunes, 4 de febrero de 2008

Votar en blanco, por Pasqual Maragall, La Vanguardia


Seguramente votaré en blanco, porque nadie ha dicho claramente lo que piensa hacer con los temas importantes. La Constitución sigue sin recoger la existencia de nacionalidades históricas. ¡Ni siquiera el nombre de las autonomías figura en ella!

No hay manera de saber si el Constitucional modificará o no el Estatut de Catalunya, porque el sainete de la sustitución de los miembros que cesan no se acaba nunca. Parece como si quisieran decirnos: primero votad, que luego en Madrid ya decidiremos.

Con las infraestructuras, lo mismo: todo se andará.

El área metropolitana de Barcelona no vuelve. Ninguno de los partidos que se presentan a las elecciones reclama su restablecimiento.

Las propuestas de reforma educativa del conseller Maragall topan con la oposición de los maestros y no sé si de los padres. Sólo los directores parecen estar de acuerdo.

Los centros de asistencia primaria funcionan bien, pero el plazo para obtener visita con un especialista es demasiado largo. El otorrino puede tardar un mes, excepto en caso de urgencia.

Seguridad: en Catalunya tenemos cuatro policías distintas. Mejor no entrar en detalles.

Afortunadamente, los hermanos Nadal siguen adelante contra viento y marea. Las infraestructuras van: se desdobla el Eix Transversal y el de la costa. Faltan algunas conexiones de la Catalunya interior y pirenaica.

Recientemente estuve en el municipio de El Papiol y me pareció que la espantosa especulación de años anteriores en el área metropolitana se está frenando.

Esto en cuanto a los temas primordiales en Catalunya y España. ¿Y Europa?

Mi modesto Partit Català d´Europa, aún por estrenar, nació europeo, seguramente porque cuando era alcalde de Barcelona ya me tocó ir a Bruselas a defender los intereses de las ciudades en el Comité de las Regiones y acabé siendo su presidente (gracias al excelente trabajo de Ana Terrón y Margarita Obiols).

No veo que los partidos catalanes y españoles se tomen Europa muy en serio. Javier Solana es nuestro hombre allí, afortunadamente. Y ahora parece que Felipe González será el responsable de echar a andar la Constitución europea, gracias a Merkel y Sarkozy y, supongo, Solana.

Solana nombró como delegado de la Unión en Mostar a Ricard Pérez Casado. Mostar era el punto más difícil de la geografía política europea. Y Ricard lo arregló.

Total: tenemos un cierto pedigrí europeo: la España que se había vuelto de espaldas a Europa y al Mediterráneo a partir de 1492 estaba hace unos años regresando a ella con prestigio, a pesar de la insuficiencia más que evidente de la política euromediterránea, denominada también Proceso de Barcelona.

Otro lazo que nos une a Europa es la eurorregión. Siendo alcalde de Barcelona, la construimos alcaldesas y alcaldes de Montpellier, Toulouse, Barcelona, Valencia, Mallorca y Zaragoza. Y ahora parece que vuelve a tomar impulso.

En resumen: todo son argumentos a favor de crear desde Catalunya una fuerza política de vocación europea.

Con la alcaldesa de Roses asistimos, por invitación de Francesco Rutelli, al congreso del Partido Democrático Italiano que eligió a Veltroni como candidato a la presidencia del gobierno italiano, en principio, dentro de cuatro años. Tenemos que entendernos con esta gente y con los demócratas americanos, como he dicho en otro lugar.

Bien, ahora lo que hace falta es un proyecto a la vez catalanista y europeísta que se anuncie en las elecciones de marzo y se consagre definitivamente en las europeas del próximo año.

De lo que se trata, más que de tener un diputado en Madrid -cosa que estaría muy bien pero que cuesta tiempo y dinero-, es, por ahora, de lo siguiente: proponer desde el PCDE un voto singular, el voto en blanco.

Estamos diciendo que hay que votar pero que no tenemos aún los medios suficientes para hacer una propuesta articulada. Sólo tenemos un puñado numeroso de amigos con ideas claras.

No hay peor desprecio de la democracia que la abstención. El crecimiento del voto en blanco es la mejor preparación para el futuro que queremos. Por tanto, hay que votar en blanco.

En estas elecciones podríamos utilizar las bellas palabras del poeta a la entrada de la primavera: “Déu te guard, bandera blanca / dies ha que t´he delit/ no ets encara al millor temps / però en tens tota l´alegria”.

PASQUAL MARAGALL, ex presidente de la Generalitat de Catalunya



Regreso a Mariano Digital