Blogoteca: ¿Izquierda esta izquierda? ¡Pues vaya izquierda!, de Roberto L. Blanco Valdés en La Voz de Galicia

lunes, 7 de enero de 2008

¿Izquierda esta izquierda? ¡Pues vaya izquierda!, de Roberto L. Blanco Valdés en La Voz de Galicia


Las señas de identidad de la socialdemocracia -dentro de la cual se inscribía el PSOE hasta la infausta llegada a su dirección de Zapatero- se reducían, en esencia, a una suma de Estado social y democracia.

Abandonado todo delirio de instaurar el socialismo -origen de la catástrofe política, económica y social del comunismo-, el proyecto socialdemócrata, en el que muchos seguimos creyendo frente al populismo radical que se ha adueñado de gran parte de la izquierda, consistía sobre todo en hacer compatible la división de poderes y la garantía de los derechos, característica de la democracia liberal, con la redistribución de la riqueza, que forma parte de las mejores tradiciones de la izquierda.

El instrumento fiscal habría de ser, en tal sentido, la palanca social fundamental para impulsar decididamente la igualdad. Recaudar impuestos progresivos para devolver lo recaudado en forma de servicios sociales: ese será el secreto. Recaudar, por supuesto, de los más favorecidos para redistribuir entre los más necesitados.

Frente a esa tradición socialdemócrata, la izquierda líquida (populista radical) que ahora nos gobierna ha decidido hacer todo lo contrario: recaudar sin justicia social, mediante el mantenimiento de una bolsa de fraude fiscal descomunal contra la que apenas se hace nada, y practicar la redistribución inversa. Pues ¿qué otra cosa, sino eso, es financiar los nacimientos de un modo lineal, es decir, al margen de la renta de los beneficiarios?

Si ese episodio constituyó en su día una auténtica vergüenza para todos los que nos reclamamos de la cultura progresista, ¿qué decir de las ayudas al alquiler de viviendas que han entrado en vigor este 1 de enero?: que desde la óptica de la redistribución fiscal constituyen un escándalo.

¿O no supone un escándalo mayúsculo que se financie con 210 euros mensuales (más o menos la mitad de lo que cobran en España cientos de miles de pensionistas que carecen de todo apoyo social o familiar) el alquiler de viviendas por jóvenes de entre 22 y 30 años que pueden ganar hasta 22.000 euros anuales, que es algo menos de la mitad de lo que gana un catedrático? ¿Es que ya nadie tiene en el PSOE la sensibilidad social para entender que esas ayudas -¡lineales, por supuesto!- beneficiarán a docenas de miles de jóvenes que, sencillamente, no las necesitan, por el simple hecho de que todos son potenciales votantes socialistas?

Vista su política territorial, su giro histórico en la lucha contra ETA y su bien probada voluntad de no pararse en barras para ganar las elecciones, hace mucho que no espero nada del presidente del Gobierno. Pero, ¡y el Partido Socialista! ¿Dónde se esconde, si es que aún existe, el Partido Socialista?

Roberto L. Blanco Valdés. Es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Santiago. Además de su tarea docente, desarrolla una activa labor ensayística -en revistas como Claves de Razón Práctica, Leviatán o Sistema- y periodística, como columnista de La Voz de Galicia y Diario 16. Alguna de sus obras publicadas son: El valor de la Constitución (1994) e Introducción a la Constitución de 1978 (1998), traducidas ambas al italiano.

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