Blogoteca: La lógica bronca marroquí, Martín Prieto, El Mundo

lunes, 5 de noviembre de 2007

La lógica bronca marroquí, Martín Prieto, El Mundo




BAJO EL VOLCAN

Los Reyes nunca habían visitado, en calidad de tales, Ceuta y Melilla, lo que no es una distracción o un desdén por las plazas autónomas. Los presidentes Suárez, Calvo Sotelo, Felipe González desaconsejaron ese viaje, y Zapatero, propiciador de la gran amistad con Marruecos, pareciera estar buscando un nuevo frente informativo que difumine el caos de Barcelona o la sentencia del 11-M, porque si no, no se entiende tocarle las narices a los moros precisamente ahora. También puede abundar el presidente en el estomagante «Gobierno de España» que nos impele hasta a desayunar como una madre regañona y que le llevará a las elecciones casi como un centralista siendo un brujo dispersador.

El mismo prurito marroquí lo padecemos nosotros con Gibraltar. Los Reyes no acudieron a la boda del príncipe Carlos con Lady Di porque los novios iban a abordar en la Roca su crucero nupcial, y pusimos el grito en el cielo diplomático por una nadería. Imaginemos lo que haría Moratinos si Isabel II o el duque de Edimburgo visitaran oficialmente el Peñón. La monarquía alauí tiene gran concepto de sí misma, y el sultán es Comendador de los Creyentes, encarnando un islamismo sin yihad. Mohamed VI declaró tras el desembarco aznarita en Perejil que lo había recibido como una bofetada, y hubo que esperar a las zalemas de Zapatero para normalizar la relación. Pero estamos condenados a tenérnoslas tiesas con un vecino que reclama Ceuta, Melilla, Canarias, que hace un chantaje con la pesca, quiere obligarnos a sostener su anexión del Sáhara y es tan francófilo como acaba de demostrar el negociado de Sarkozy en su visita a Marruecos. El vecino es de los que hacen ruido y no dejan dormir.

España es un país bi-continental, como Turquía a caballo de Europa y Asia; somos euroafricanos y Ceuta y Melilla son españolas desde mucho antes que se constituyera Marruecos como Estado y monarquía. Los Reyes tienen más siglos en la sangre que todos los ancestros de Mohamed VI. Y no hay negociación posible porque, como me decía Felipe González, «...si empiezo a negociar Ceuta y Melilla acabo negociando las Canarias».

En realidad, Portugal tiene más títulos sobre Ceuta que Marruecos. Pero el sultán es un pupilo franco-estadounidense, y la Unión Europea tiene miedo de un estallido de islamismo radical que le desplace. Ahora le conviene enojarse por la visita de los Reyes porque sigue hipnotizando a la oposición con el nacionalismo irredento y manda a las turbas a desfogarse en nuestras fronteras.

© Mundinteractivos, S.A.

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