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lunes, 19 de noviembre de 2007

Carlos Andrés Pérez: "Chávez quiere implantar una dictadura institucional"




Joaquim Ibarz (La Vanguardia)

A sus 85 años, Carlos Andrés Pérez sigue con pasión desde su residencia en Miami la lucha de los venezolanos por impedir que Hugo Chávez imponga su proyecto totalitario. Este animal político que ganó dos veces la presidencia de Venezuela, que con su decisión hizo fracasar el sangriento golpe militar de Chávez en 1992, ahora se muestra conmovido por la firme actitud del Rey de España en la cumbre de Santiago de Chile.

En una entrevista con "La Vanguardia", confiesa su admiración por don Juan Carlos.

-Como ex presidente de Venezuela, ¿aprueba que el rey de España pidiera al presidente Chávez que se callara?

-Su Majestad el Rey de España no podía aceptar que en su presencia Chávez tildara de fascista al pueblo español. Eso es lo que realmente hizo Chávez al llamar fascista al ex Jefe de Gobierno que el pueblo español eligió democráticamente en dos ocasiones. Es un incidente vergonzoso. Chávez es conocido mundialmente como un grosero envalentonado gracias a la abundancia petrolera. Es un Chávez muy distinto al manso y asustado personaje que se rindió en 1992 cuando intentó un golpe contra mi gobierno y muy otro al que lloraba el 11 de abril del 2002 pensando que lo iban a matar. Mantengo una vieja amistad con el Rey de España, que ha sido siempre un amigo de Venezuela. Lo admiro por su contribución tan significativa a la democracia española. Le he escrito al Rey reiterándole no sólo nuestra amistad sino también para deplorar como venezolano que el presidente de mi país haya llamado fascista al pueblo español. Expresé al Rey mi rechazo al indecoroso comportamiento de Chávez.

-El Rey de España ya es un referente de la oposición democrática venezolana. ¿Cómo lo explica?

-El Rey también es un referente de la democracia. Lo hemos admirado y respetado como lo hacemos hoy de nuevo por poner en su lugar a un personaje que como Chávez trota por el mundo descalificando e insultando a toda persona o entidad que se oponga o critique su proyecto totalitario. Si en el pasado algún otro jefe de Estado hubiese mandado callar la boca a Chávez hoy no estaría abusando de la paciencia y tolerancia de tantos lideres, injustamente vilipendiados. "Por qué no te callas" es ahora el grito nacional de los venezolanos.

-¿En Venezuela se instaurará una dictadura si se aprueba la llamada reforma constitucional?

-Efectivamente seria una dictadura institucionalizada gracias al golpe que Chávez pretende dar a la Constitución. Pero también sería el fin de una legitimidad profundamente discutida a lo largo de estos nueve años del régimen del teniente coronel Chávez. Y estoy convencido de que sería también el inicio de una fase más profunda por parte de la oposición nacional. Sin embargo creo que si los venezolanos siguen activamente en la calles impedirán este atropello que el régimen pretende cometer el 2 de diciembre, y que representaría la perdida de la libertad y del futuro.

-¿Los venezolanos opositores deben votar contra la reforma o abstenerse?

-Esta pregunta me la formulan diariamente, sobre todo después de las elecciones presidenciales de diciembre de 2006. Sin duda, son importantes y respetables los argumentos tanto de los que optan por acudir a las urnas como de los que se inclinan a abstenerse. Como un ciudadano que ha sido elegido democráticamente en dos oportunidades a la Presidencia de Venezuela no puedo dejar de pronunciarme ante esta gravísima coyuntura. Entendiendo que hoy parece difícil reconciliar ambas posiciones pero es indispensable armonizarlas. Mi primera consideración ha sido la de analizar las consecuencias de cómo nos ven desde el exterior cuando nos abstenemos a participar en procesos electorales. Personalmente, he podido constatar lo difícil que es explicar las sobradas razones que existen para abstenerse, principalmente por el poco conocimiento que se tiene de un sistema electoral que con un clic de un computador puede dar el equivalente a un golpe electrónico. Así ocurrió en el referéndum revocatorio del 15 de agosto de 2004 y en las elecciones presidenciales de diciembre de 2006, cuando los derechos de los venezolanos fueron atropellados ante la pasiva indiferencia de los gobiernos de la región, de la propia OEA y de su muy acomodaticio secretario general. Una pregunta más que válida que se hacen muchos es por qué darle tanta importancia a la opinión internacional cuando nadie del exterior -o muy pocos- han sido solidarios con nosotros a pesar de lo generoso y responsable que fuimos con muchos de ellos cuando enfrentaron dictaduras. Chile y la Argentina–los más desagradecidos con los demócratas venezolanos que les abrimos las puertas de nuestro país– hoy se muestran silentes ante nuestro drama. España misma bajo el gobierno de Rodriguez Zapatero ha sido especialmente complaciente con el régimen de Chávez, de manera especial su canciller Moratinos, que se ha atrevido a declarar que la mal llamada reforma es legítima. Si bien esto es cierto, también es importante no darle excusas adicionales a una comunidad internacional atraída más por la riqueza petrolera venezolana que preocupada por la pérdida de nuestras libertades.

-¿Cuál es entonces su posición sobre si votar o abstenerse?

-Si llega el momento de votar y no lo hacemos reforzaríamos este ambiente internacional que sí necesitaremos en los días por venir, que no se agotan el 2 de diciembre, cuando la oposición convertida en resistencia actúe. Nos dirían que estamos repitiendo el error de no haber votado cuando se eligió la actual Asamblea Nacional y que por eso hoy en día nos encontramos indefensos. Y no tendríamos ni siquiera el exiguo apoyo que nos conceden. Ahora bien, reconociendo esta realidad surge otra pregunta de por qué llamar a votar, participando en una aberración constitucional como los es la propuesta de reforma. Me pregunto si así no estaríamos haciéndonos cómplices de esta emboscada para ponerle fin a la libertad en nuestro país. Como le decía, estimo que no estamos hoy en el momento de decidir si votar o abstenernos. Estamos en el momento de rechazar este intento golpista manteniendo la presencia en las calles del país, como valientemente lo vienen haciendo los estudiantes, que han asumido una posición de liderazgo cívico. Si estas demostraciones masivas y democráticas de los jóvenes no logran despertar la conciencia y la responsabilidades que le corresponden a los distintos factores de poder del país para impedir el referéndum entonces tendríamos que enfrentar esa nueva realidad-armonizado posiciones que tienen un solo denominador común: rechazar este golpe a la Constitución y a los derechos de los venezolanos.

"Claro, si toda la oposición se abstuviese de votar se conseguiría una victoria monumental de rechazo, pero no impediría la aprobación de la llamada reforma constitucional. De acuerdo con el procedimiento vigente, bastaría tan solo que un solo elector votara a favor para que la reforma sea aprobada. Esta realidad no puede dejar de ser tomada en cuenta. En este sentido veo con interés como un segmento significativo de los partidarios del teniente coronel Chávez se resisten a acompañarlo en este proceso de votar en contra de sus propios intereses y de su futuro. Esta es otra realidad que debe tenerse en consideración si el referéndum toma lugar. Una ausencia importante de esos electores puede compensar el número fraudulentamente aumentado de ciudadanos inscritos en el censo. Creo que este factor es de peso, si se llega a ese momento.

-¿Se puede tener mínima confianza en un CNE tan cuestionado? ¿No teme al fraude?

-Es opinión generalizada que el Consejo Nacional Electoral (CNE) representa una realidad vergonzosa de una entidad totalmente subordinada al régimen, que ha abultado groseramente el número de electores que se estima en cerca de dos millones de venezolanos inexistentes-pero registrados para votar-, que por cierto incluye hasta a dirigentes de la FARC. En estas circunstancias permítame hacer un poco de historia de Venezuela. Simón Alberto Consalvi acaba de publicar un libro con un título profundamente significativo para el momento. El libro "1957. El año en que los venezolanos perdieron el miedo" trata precisamente de un antecedente con una lectura actual. El general Marcos Pérez Jiménez convocó un plebiscito para reelegirse -como intenta ahora Chávez- para celebrar el 15 de diciembre de 1957. Pérez Jiménez logró reelegirse fraudulentamente pero de inmediato se desataron manifestaciones estudiantiles que obligaron a las fuerzas armadas a deponerlo poco más de treinta días después, el 23 de enero de 1958. En esta fecha histórica el país recuperó sus libertades, que hoy nuevamente se encuentran en estado terminal por otro aspirante a dictador montado sobre el gobierno más militarizado en la historia de América Latina.

"Cincuenta años después, es evidente que los venezolanos siguen sin tener miedo. La fuerza de las manifestaciones públicas de rechazo al referéndum, encabezadas por los estudiantes, han dado nuevas energías y esperanzas a toda la población. Los estudiantes se han convertido en los actores cívicos y políticos más validos y representativos del país. Su frescura y su firmeza han hecho temblar al régimen y han logrado que palidezcan las figuras políticas tradicionales. Me ha emocionado ver marchar a los estudiantes armados con sus libros y su pasión por Venezuela, al igual que me ha llenado de indignación y de dolor ver la forma violenta como los reprimen las fuerzas armadas y policiales que servilmente siguen órdenes del presidente Chávez. Todos ellos acabarán siendo juzgados por el Tribunal Penal Internacional. En este sentido he sabido que los estudiantes tienen videos de todos los actos en que han sufrido ataques de estos cuerpos represivos, que servirán de pruebas el día que ellos y sus superiores sean acusados en La Haya.

"Será difícil armonizar las posiciones que nos dividen. Sin embargo, tengo un enorme optimismo en que la autenticidad y representatividad de lo mejor del país, el movimiento estudiantil, va a ser el eje que construya una posición conjunta durante los próximos días cara a la emboscada del 2 de diciembre. Los jóvenes deciden el camino a tomar, cómo no seguirlos cuando se trata de su futuro y del futuro del país. No acompañarlos sería negarles el derecho al futuro. Yo por mi parte he decidido seguirlos en lo que decidan. He trabajado toda mi vida por el futuro de Venezuela, ahora no podría conspirar contra él.

-¿La afirmación del general Raúl Baduel de que la aprobación de la reforma constitucional supone un nuevo golpe de Estado podría alentar a militares institucionales a alguna acción para que se respete la Constitución?

-El general en jefe Raúl Baduel, ex Ministro de la Defensa, fue el oficial superior de las Fuerzas Armadas, que cuando Pedro Carmona perdió legitimidad después de que Chávez renunciara a la presidencia el 11 de abril le sacó tarjeta roja-como hacen los árbitros del futbol- y se encargó de buscar a un Chávez lloroso para traerlo de nuevo al poder. Ahora el general Baduel demuestra un sentido institucional. Al perder legitimidad el gobierno de Chávez le saca también tarjeta roja. El general ha sido consistente en su defensa de la legitimidad, un principio de suprema importancia para los miembros de las Fuerzas Armadas, o de lo que queda de ellas. Curiosamente, Chávez y sus acólitos llaman traidor al General Baduel olvidando que gracias a él siguen disfrutando del poder y de la abundancia petrolera que les permite enriquecerse, convertidos en una especie de Hummer-Cracia o de "robolucionarios", como los llama el pueblo. Me sorprendería que la actitud firme y valerosa del general Baduel no tenga repercusión en el interno de las Fuerzas Armadas, obligadas por la Constitución vigente a defender los derechos de los ciudadanos.

-¿El movimiento estudiantil es el peor desafío que enfrenta Chávez desde que está en la presidencia?

-Es así. No tengo la menor duda. Una llamada revolución que no tiene el apoyo de sus jóvenes no solo no es una revolución sino que no tiene futuro. Por la forma violenta y cobarde como los reprimen se puede medir la alarma del régimen. ¿Qué les puede reclamar Chávez a los jóvenes? No les puede criticar el pasado que no tienen, pero futuro si tienen. Eso es lo que defienden y por eso luchan, con la admiración de todos.

-¿Cómo reaccionarían los militares si Chávez les diera la orden de reprimir a los estudiantes?

-Aspiro a que los militares se comporten como lo hicieron el 11 de abril de 2002 cuando Chávez cobardemente les ordenó reprimir con tanques a manifestantes armados solo con banderas- y no solo se negaron sino que le pidieron la renuncia-"lo cual él aceptó". En todo caso, no puede olvidarse que ahora el régimen cuenta con miles de milicianos, de cuerpos paramilitares y de militares cubanos emplazados en nuestro país que pueden convertirse en verdugos de muchos inocentes. Chávez desconfía de las Fuerzas Armadas que las tiene infiltradas con militares cubanos. Incluso su propia guardia personal es manejada por cubanos, pues no confía en los venezolanos. Cada vez que puedo advierto públicamente a los oficiales superiores de las Fuerzas Armadas que serán responsables de las órdenes que dicten a sus subalternos. Y también les recuerdo que la debida obediencia no les obliga cuando el alto mando les ordena violar los derechos de los venezolanos, tal como viene ocurriendo a la vista de todo el mundo.

Nota: Si te ha gustado la caricatura, puedes pedir una tuya mandando una foto aqui.







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2 comentarios:

Anónimo dijo...

... y de militares cubanos infiltrados.
Esto ya es muy preocupante

Anónimo dijo...

¡Como está Venezuela para que echemos de menos a C.A. Pérez!