Blogoteca: Ancha es Castilla, por Arcadi Espada (El Mundo)

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Ancha es Castilla, por Arcadi Espada (El Mundo)

Cíclicamente, las estadísticas clavan cifras de fuego en el orgullo español y le muestran cuál es su exacto lugar en el mundo. La octava potencia industrial... ¡Y quinta de Alemania! Las cifras tienen siempre que ver con la circunstancia internáutica. El último informe analiza la penetración, la rapidez y el precio de la banda ancha. Respecto a la penetración, España ocupa el lugar número 19 entre los 30 países de la OCDE; respecto a la rapidez, el 16; y respecto al precio, ¡el 26! Poca, lenta y cara, quién da más.

Obviamente el problema no es la distancia con Japón (que tiene una oferta de velocidad máxima de 96 megas frente a las 6,9 de España. El problema es que Portugal doble esa velocidad y la de Francia sea siete veces mayor. O que la cuota mensual media de banda ancha sea en España de 67,7 dólares, en EEUU de 53, en Italia de 41 y en Alemania de 32. Es un placer inmenso escribir artículos sin opinión. Voy a seguir. Un muy reciente estudio de la Asociación de Internautas demuestra que la diferencia con la media europea en la implantación de la banda ancha era en el año 2004 de 1,39 puntos. Y que tres años después ¡es del 1,4! Por cierto: no quiero dejar pasar la oportunidad de señalar que los dos ministros responsables de esas cifras son catalanes, vanguardia civilizatoria. Uno, además, don José Montilla, se hizo famoso (bien es verdad que antes del desastre infraestructural catalán) por su eslogan electoral: «Fets, no paraules». Volvamos a las palabras, que al menos sirven para jugar con ellas. Por último: hay cuatro índices fiables para medir el grado de implantación de la Sociedad de Información en el mundo. La octava potencia ocupa el puesto 36 en el que peor la trata. Y el 21, en el que mejor.

Internet es un tema popular. Todos los medios lo demuestran cada día. Internet es una continua noticia en sí misma. Pero hay algo muy engañoso en todo ello, al menos en España. La red se observa, y quizá ya sea con simpatía, acallado el trompeto apocalíptico (¡la perdición de los niños, el desguace de los adultos!) con que fue recibida. Pero su uso es mucho más limitado de lo que sugiere la espuma mediática. Lo prueban esas estadísticas y otras tantas referidas al comercio digital, al número de horas y a los hábitos de navegación, o a la reacción defensiva de algunas empresas (editoriales, por ejemplo) que deberían ser especialmente sensibles a la oportunidad digital. Sólo nos queda implorar que España encuentre, al menos, su modelo sun/sea/sex, que al menos ha permitido comer y vestirse a algunas generaciones analógicas. Pero ni siquiera ese camino de servidumbre parece fácil de encontrar en un mundo donde el sol y las nubes, el calor y el frío y el día y la noche son categorías muy relativas.

La España analógica. Una mosca aplastada contra el vidrio.

(Coda:«En resumen, la Teoría de la Información abarca la vida, el Universo y todo». Robert Matthews, 25 grandes ideas.)

© Mundinteractivos, S.A.



Regreso al blog principal

No hay comentarios: