Blogoteca: noviembre 2007

jueves, 29 de noviembre de 2007

El arte vacío, Marcos-Ricardo Barnatán, El Mundo


OJO AVIZOR

La epidemia es general y su patología se extiende con un extraño vigor, sin conocer los límites de las fronteras, las banderas, ni soberanías de ningún tipo. La enfermedad ataca a los artistas, pero es aún más cruel con los críticos, con los comisarios, con esos proclamados independent curators que están en todas partes y que son los principales portadores del contagio. Entre todos han decidido que el arte está moribundo y que nada mejor para enterrarlo que proclamar la vigencia de un arte totalmente vacío.

El concepto no es nuevo, tiene sus veteranos pioneros y están también entre nosotros -hace unos pocos días ha sido premiado aquí un artista que se enorgullece de no haber vendido jamás una obra-. Y ante semejante hecho es justo que se le subvencione con un premio nacional después de tanta resistencia en la indigencia. Hay admiración por la figura del antihéroe, por el transgresor del sistema, y conviene resaltarla cuando el sistema se derrumba o pretendemos que se derrumbe.

Hace unos días uno de los críticos internacionales más mediáticos, al que se le confío organizar la próxima Bienal de San Pablo, ha decidido dar el gran salto y anunciar que se abrirá sin la presencia de ningún tipo de obras. En ese supuesto vacío fértil se nos invita a meditar, a reflexionar sobre la cualidad invisible del arte. ¿Para qué queremos mostrar obras inservibles? Es mucho mejor ofrecer el vacío creador para que cada cual se emocione con lo que quiera o, lo que es mejor, con esa nada hecha cuerpo en el aire, en el espacio libérrimo, despojado de cualquier manipulación.

No me extrañaría nada que la idea toque a nuestras puertas. Estamos en las vísperas de una rocambolesca elección internacional de la persona que va a dirigir por un tiempo largo el Museo Reina Sofía, y algunos tememos que los grandes electores fijen su vista en algún redentor del vacío. ¿Se imaginan el panorama que se nos viene encima, si esa autoridad independiente decide, por ejemplo, mandar el Guernica al Museo Guggenheim de Bilbao, que tanto lo reclama, y vaciar la colección permanente para dejar las galerías hospitalarias del Reina en ese magnífico vacío creador de aire y piedra?

No podremos escandalizarnos de nada, porque hace mucho tiempo que nos instruyen en el arcaísmo de la pintura en este momento álgido de lo contemporáneo. Dejemos esas antigüedades, esos restos humeantes del siglo XX, para los museos venerables y para los coleccionistas ilusos que siguen dejando su dinero en las subastas millonarias, y mostremos al pueblo llano la belleza inmarcesible del vacío; ellos nos agradecerán una excursión ilimitada a la vacuidad.

Todo es posible, porque estamos tan inmunizados al despropósito que la aceptación ciega es la norma general. Muy pocos, o ninguno, se atreverían a desmentir los méritos de una purificación tan saludable. No porque falten argumentos sino porque faltan las ganas de meter el dedo en el ventilador y acusar la realidad de la desnudez del rey que cree pasearse en ricas vestiduras. El vacío está ya servido.

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El purgatorio de la Cope, por Martín Prieto, El Mundo

CONTENIDOS

No se puede cerrar la Cope como Radio Caracas Televisión por el gorila colorado. Lo que se intenta es desmochar a sus principales conductores de emisión. Tal como los adversarios de EL MUNDO sólo podrían intentar, otra vez, la desestabilización de su director Pedro J. Ramírez. La Cope ha tenido mala suerte y ha vivido en ascensor la muerte de Encarna Sánchez y la de Antonio Herrero. Este último estaba destituido de hecho cuando se ahogó buceando en Marbella ajeno a su doble defunción. Luis Herrero pasó a la política como eurodiputado del PP y a Federico Jiménez Losantos le han metido en el purgatorio y están aumentando la temperatura.

Cuando la Zarzuela y La Moncloa se concitan contra la radio de los obispos y el conductor-locomotora de las mañanas hay que poner las barbas a remojar. Descontando la farándula de poderosos enemigos que hasta se querellan contra Losantos como el alcalde de Madrid o el director de ABC. A FJL hasta le jibarizan llamándole locutor, noble oficio que nada tiene que ver con el viejo periodista, columnista, enviado especial, escritor y agitador cultural. Los que le demonizan no le oyen porque de las seis horas que dura su programa sólo menos de la mitad las dedica a la política, y repitiéndose para actualizar a los oyentes que van conectando desde las cinco de la mañana. Levanta algo la voz en esas horas lobunas porque la audiencia que se tiene que duchar está leptosomática y hay que espabilarla. Es muy crítico empezando por el PP, pero no ataca al hombre como suponen los que desconocen el sarcasmo y el sentido del humor por ácido que resulte.

La Cope tiene cuatro patas: el citado La mañana, La tarde con Cristina, llevado por Cristina López Schlichting; La linterna, de César Vidal, y el deportivo El tirachinas, llevado por Abellán. Cristina trata el sexo o la moda o el humor en un clásico vespertino desde una visión, lógicamente, católica. Vidal es un polígrafo muy duro políticamente en su carta editorial y en la composición de su tertulia, pero que presenta crítica de libros, de música y hasta de juegos de ordenador y la corrección del lenguaje. Es otro como Federico al que no monopoliza la política. De Abellán molestará que destape los viajes gratis total de la mujer de Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte, o las truculencias de Calderón, presidente del Real Madrid.

Todo lo demás en la Cope, el entramado, es una miscelánea de programas gratos, hasta los nocturnos, enhebrados a la columna vertebral que hila Ignacio Villa, otro en purgatorio, al que no dejan hablar ni allá donde le invitan. Desde la misa hasta la oración nocturna de un obispo, la Cope editorializa, comenta, da puntadas en un continuado mensaje católico, cumpliendo su función. Espantar a sus profesionales es desmantelarle aún a menos precio que el que pagó Polanco por cerrar Antena 3. En preelecciones no lo van a hacer, pero si ganan los socialistas pondrán el purgatorio al rojo vivo.

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miércoles, 28 de noviembre de 2007

Madrid aporta al Estado 12.300 millones más de lo que recibe, el doble que Cataluña, Carlos Sánchez , El Confidencial

La solidaridad interregional tiene nombres y apellidos. Madrid es, con diferencia, la comunidad autónoma que más contribuye a la cohesión social de España, seguida, a bastante distancia, de Cataluña, Baleares y la Comunidad Valenciana.

Los datos son los siguientes. Madrid tiene un saldo negativo (diferencia entre lo que contribuye a la financiación de la Administración Central del Estado y lo que recibe a su vez de ésta) equivalente a 12.304 millones de euros, prácticamente el doble de los 6.934 millones de euros que acumula Cataluña. Baleares se sitúa muy lejos de esos territorios (-770 millones), mientras que la Comunidad Valenciana tiene un saldo negativo de 228 millones de euros. Sobre estas cuatro comunidades recae realmente la solidaridad del sistema fiscal, ya que son las únicas que pagan más de lo que reciben. El resto tiene un saldo positivo.

El caso más espectacular es el de Andalucía, que recibe 10.237 millones de euros más de los que aporta. A continuación se encuentran Galicia, Castilla y León, Castilla.-La Mancha, Canarias, Extremadura y Asturias, con saldos positivos que se sitúan entre 4.000 y 2.000 millones de eruos.

Las cifras las ha revelado hoy la Fundación BBVA mediante la publicación de un informe sobre la evolución de las balanzas fiscales entre 1991 y 2005, realizado por los profesores Uriel (de la Universidad de Valencia), y Barberán, de Zaragoza. En el estudio se pone de manifiesto hasta que punto la solidaridad se ciñe a determinados territorios, como se observa al analizar esos datos en términos per cápita. En este caso, los madrileños son, igualmente, los que menos reciben en relación a lo que aportan –2.302 euros por cabeza, seguidos de los catalanes –1.094 euros, los de las islas baleares –915 y los valencianos –37 euros per cápita. El resto de ciudadanos obtiene mayores ingresos que los que ingresa a las arcas públicas.

La metodología aplicada consolida dos principios. En primer lugar, se imputa la totalidad de los ingresos y gastos no financieros de la Administración Central, sin exclusiones, según son registrados por la contabilidad nacional. Esto hace posible que la suma de los saldos de las balanzas fiscales de todas las comunidades autónomas coincida con el déficit o superávit del Estado central En segundo lugar, los ingresos se han imputado al territorio donde residen las personas que finalmente soportan su carga –al margen de dónde se localiza la recaudación- y los gastos, al territorio donde residen las personas que consumen los servicios públicos o perciben los beneficios de las transferencias públicas -al margen de dónde se localiza el gasto-.

Cuando los saldos se miden en relación al PIB, aseguran los autores del estudio, el orden es muy similar al obtenida por el saldo per cápita. Los valores para las comunidades que tienen saldo negativo son: Madrid (-10,2%), Cataluña (-5,2%) y Baleares (-4,3%). Por otra parte, las comunidades con saldo positivo y ratio más elevada son las mismas que en los saldos per cápita: Melilla (22%), Extremadura (22%), Ceuta (19,4%) y Asturias (14,5%).

Destaca, sin embargo, la significativa alteración de posiciones de las comunidades con régimen foral de financiación. Así, Navarra, que está en la posición 2 por PIB per capita (es la segunda región más rica del país), se coloca en la posición 7 por saldo per capita en cuanto a solidaridad. En tanto que País Vasco pasa de la 3 a la 9.

Enlace con El Confidencial

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Socava, de Arcadi Espada en El Mundo

ZOOM

EL MUNDO socava la democracia, según ha dicho el director del diario El País en una ciudad de Méjico. No es frecuente ni está bien visto que una acusación de este calibre se formule en un país extranjero. Se esgrimen para ello razones patrióticas, que a mí me resultan indiferentes; pero es obvio que en una ciudad remota es más fácil vocear sin réplica. La acusación supone una rara ofensa. Desde que a principios de la Transición El Alcázar se rindiera, no recuerdo que se le haya llamado golpista a ningún diario en España. Pero el adjetivo no es más que una consecuencia del embrutecimiento lingüístico socialdemócrata. La socialdemocracia española ya no sabe vivir sin fascistas, de un modo sospechosamente parecido a cómo los nacionalistas no sobreviven sin traidores. Esta necesidad provoca que jóvenes delincuentes callejeros se vean repentinamente ennoblecidos con el grotesco apodo de antifascistas. O que los disidentes del apocalipsis climático vean cómo les prenden en la solapa la negra estrella amarilla de negacionistas. Un grave problema es que el desprecio del sentido y estas sombrías maneras liquidacionistas hayan pasado de la sudoración del mítin a las columnas de los periódicos.

No hay periódicos sin democracia, y viceversa (tampoco hay periódicos donde hay hambrunas, y viceversa), y esta ley llega hasta el más ínfimo tabloide. Es improbable que el director de El País desconozca esta regla de dos. Cuando el director de El País acusa a este periódico de trabajar contra la democracia está pensando, probablemente, en la matanza de Madrid. Nadie puede discutirle su derecho a discrepar del discurso central que EL MUNDO ha mantenido sobre el asunto. Algunos otros también hemos discrepado. Y por cierto: ha sido más de una vez y en propias páginas del periódico socavante. Yo también discrepo con algunos discursos centrales de El País. Y con algunos de sus métodos. Me parece lamentable, por reciente ejemplo, que para tratar de negar una información de otro periódico, El País entreviste por funcionario público interpuesto a un terrorista. Mucho peor: que publique y legitime la palabra del terrorista (se llame De Juana o Henri Parot) sólo cuando secunda sus puntos de vista.

Si a partir de estos ejemplos yo concluyera una tarde, incluso en Guadalajara de España, que El País socava la democracia el público mejor dispuesto se reiría suavemente en mi cara. El periodista Javier Moreno, por el contrario, conoce el grado de la impunidad moral que le protege. Paradójicamente procurada por fascistas (veraci, come le vongole) y su largo hierro infamante sobre España.

(Coda: «La definición del fascismo como fenómeno general, convertido ya en nombre común, suele presentar dificultades». Eduardo Haro Tecglen, Diccionario político, 1995.)

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domingo, 25 de noviembre de 2007

Antonio Alemany contesta a Antitopics y habla de la latinización del catalán

La latinización del catalán


19 Noviembre 2007
Antonio Alemany

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El estudio sobre los usos lingüísticos de los ciudadanos de Baleares, Cataluña, Valencia, Andorra, Alguer y la franja francesa del antiguo Reino de Mallorca, del que ya se hizo eco libertadbalear.com, ha sido retomado por el DM que constata de nuevo que dos de cada tres jóvenes de Baleares no utiliza el catalán pese a que sabe hablarlo, subrayando un dato interesante: que, a medida que aumenta la formación, decrece el uso del habla propia de las Islas.



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Vamos a dejar de lado lo del “habla propia de las Islas” que, aquí y ahora y dada su composición demográfica, no es exclusivamente el mallorquín, menorquín e ibicenco, sino que comparte con el castellano dicha condición. Lo significativo del estudio, creo que patrocinado por la Generalitat catalana, son tres hechos: el alto número de jóvenes que “saben el catalán”, el escaso número de jóvenes que lo hablan en su vida de relación y el que, a más formación, menos uso del catalán. Estos hechos sugieren, a su vez, dos conclusiones: el fracaso de unas lamentables y contraproducentes políticas impositivas, antipáticas y desagradables, que han tenido el efecto contrario- la propagación del uso del catalán- de lo que pretendían; y, en segundo lugar, el acelerado proceso de “latinización” del catalán tal y como vengo advirtiendo desde hace ya bastante tiempo.



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La “latinización” de una lengua es la extrapolación de lo que le ocurrió al latín en la alta edad media a una situación actual: el latín lo conocía todo el mundo, era la lengua de las cancillerías, del Derecho y de la Iglesia, pero el pueblo lo empleaba cada vez menos y lo iba sustituyendo por las lenguas romances emergentes y procedentes del latín. La similitud con lo que está pasando con el catalán, tal y como revela dicho estudio, es evidente: lo conoce prácticamente toda la población, es la lengua “oficial” de la Administración y su uso social, sin embargo, decrece a marchas aceleradas.



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Esta realidad se supone que debería obligar a una seria reflexión a todos los fanáticos del catalanismo, reflexión que, obviamente, no se producirá porque ello supondría reconocer un fracaso de dimensiones catedralicias. Reflexionemos por ellos y extraigamos algunas conclusiones. Estas. Primero, ¿por qué el mallorquín- y, también, el catalán- sobrevivió durante siete siglos a pesar de la abrumadora presión de un castellano vecino que era hablado por una población que centuplicaba a la población catalanoparlante? No había normalizadores, ni comisarios lingüísticos, ni imposiciones. Probable y precisamente por ello se mantuvo: por la voluntad de los ciudadanos que, libremente, así lo quisieron. Segundo, toda la parafernalia coercitiva no está sirviendo para nada. Es más: si esta parafernalia se hubiera aplicado a las poblaciones latinizadas y hubiera tenido éxito, el catalán no habría nacido y, hoy, seguiríamos hablando latín. Tercero, mal asunto utilizar la lengua como punta de lanza de un nacionalismo que carece de los mimbres históricos, políticos, sociológicos y sentimentales para afirmarse como tal. Mal asunto, porque, inevitablemente, la lengua- que todo el mundo acepta- y su uso se ha asociado a este nacionalismo- que la mayoría rechaza- que, al final, ha perjudicado de forma tal vez irreparable a la lengua. Cuarto, el catalanismo niega la vigencia de un libre mercado de las lenguas que compiten entre sí pero, al mismo tiempo y en un proceso esquizofrénico, se embarca, de hoz y coz, en esta competitividad del mercado sin ponderar el factor más importante para la supervivencia de una lengua y que no tiene que ver con el mercado: la voluntad de hablarla, desde la libertad y sin imposiciones. Y, quinto, los catalanistas han convertido la lengua, además de en un arma política, en algo desagradable, coercitivo, excluyente del “otro” y basada en un pressing obligatorio, desde la administración o desde la sociedad.



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Hace muchos años pronostiqué que los catalanistas se cargarían el catalán. Ya lo están consiguiendo tal y como revela, más allá de fantasías oníricas virtuales, el estudio que se comenta. No rectificarán, porque la cuestión, aquí y ahora no es principalmente lingüística. Ni tampoco, aunque también, de libertades. La cuestión es económica, de modus vivendi de todos los que viven a costa de la lengua.

Enlace con Libertad Balear. Recomiendo la lectura y visita del blog, porque hay unos comentarios y polémicas muy interesantes.




Antonio Alemany contesta a Antitopics

Mire, Antitópicos, el propósito de mi escrito era subrayar algo que me parece evidente: la “latinización” del “catalán” y el estrepitoso fracaso de ustedes que. como escribía en El Mundo/El Dìa de Baleares, lo han tenido “todo”: dinero a raudales de instituciones amigas y de Cataluña, coacción e imposicion, control de la educación, medios de comunicación proclives, red de células catalanistas por toda la geografía balear, satanización del castellano, amenazas y ridiculización del discrepante, sustitución de la secular denominación de la lengua por “catalán”, sustitución progresiva de nuestras modalidades, etc…
Usted no quiere transitar por la tesis de mi escrito- la latinización del catalány sus causas- y por la reflexión que le proponía y que ustedes se niegan a hacer. Su escrito es la mejor prueba de esta incapacidad para el análisis: insiste en la bondad y en la excelencia de la imposición, del intervencionismo y de lo que en definitiva es la versión catalanista del “Hable usted cristiano“, sólo que, ahora, dicen ¡Hable usted catalán!
Bien, quiere usted que repitamos este viejo y reiterado debate. Repitámoslo y empecemos por analizar su escrito.

Primero.- El mallorquín se mantuvo “intacto” en los pueblos por la misma razón que el vascuence se mantuvo intacto en los valles y montañas casi inaccesibles del País Vasco. La part forana era un “espacio cerrado”- un “huis clos” que diría Sartre al que me gusta parafrasear-. Una lengua muestra su fortaleza cuando se enfrenta al “mercado”: fue la alteración de las condiciones del “mercado” lo que puso a prueba el mallorquín, al mejorar la movilidad y las comunicaciones. Por esto se pierden los “acentos” de los pueblos, por esto Palma ha sido tradicionalemente bilingüe y por esto no puede pretender mantener una lengua manteniendola en espacios esterilizados, incomunicados. No, el reto del mercado había que abordarlo con otras armas que no son, para entendernos, “mercadotécnicas”, sino de amor a la lengua y de voluntad de mantenerla. Palma, durante siglos, fue un ejemplo de mantenimiento de la lengua a pesar del pressing del castellano. Ustedes han destrozado- porque no entienden nada- este componente que no es “de mercado” y se han empeñado en la vía coercitiva, antipática, antimallorquina y pro catalana y en dar siempre la culpa al “otro”.

Segundo.- El “castellano franquista”, aquí, no ejerció persecución, ni durante la Guerra Civil ni en la posguerra. No se persiguío ni siquiera en los cuarteles-en las salas de banderas la oficialidad mallorquina hablaba en mallorquín- ni en los colegios- donde la enseñanza era, ciertamente, en castellano, pero el mallorquín era el que predominaba como lengua de uso entre los alumnos y con los profesores- ni en la sociedad, donde lo que un marxista llamaría “clases dominantes” hablaban en mallorquín, excelente además. El Diccionari de Alcover- a mi juicio la obra más importante que hemos aportado al conjunto de las lenguas catalana, valenciana y mallorquina- se editó durante el franquismo, Francesc de Borja Moll levantó su importante editorial durante el franquismo y la mismísima Obra Cultural Balear nació y se desarrolló durante el franquismo.

Tercero.- Lo del mercado de las lenguas no es un tópico “españolista” sino un hecho a secas, ni bueno ni malo, ni españolista y catalanista: un hecho. Lo que yo decía es que eran ustedes los que, erróneamente y tras denostarlo, se metían de hoz y coz en el mercado, intentando perverir sus reglas a través del intervencionismo y la coerción, intentando lo que era imposible: competir con el castellano. Los mecanismos eran otros y no precisamente convertir una lengua en titular de derechos, coartar la libertad y, para colmo, poner la lengua al servicio de una causa política que no compartimos la mayoría de mallorquines.

Cuarto.- Las causas del estripitoso fracaso de sus políticas lingüísticas son, a mi juicio, las siguiente: a) Ustedes, los catalanistas, que han protituido la lengua en su denominación, en sus usos, en sus modalidades y en otorgarle un carácter instrumental a favor de este patológico catalanismo que practican. b)El cambio social. En Baleares, en un corto espacio de tiempo, hemos vivido una auténtica revolución social que no ha sido secuencial- con entrega de testigos culturales, estéticos y de valores de las clases declinantes a las clases emergentes- sino casi violenta por mor de los rápidos enriquecimientos. Por esto, aquí, no tenemos una “burguesía ilustrada” como han tenido en Cataluña o en Gran Bretaña. Y es que, lo primero que hace una clase emergente cuando irrumpe abruptamente en la sociedad, es buscar signos de diferenciación con la clase de donde procede. Por esto la burguesía emergente “se castellaniza” cosa que no hizo jamás la aristocracia, y no porque fuera mejor o peor que las nuevas clases, sino porque no necesitaba demostrar nada desde el punto de vista del prestigio social. El aluvión inmigratorio- y la tremenda torpeza de ustedes al pretender, no la integración, sino la asimilación- coadyuvó a la castellanización.

En fin, Antitópicos: si quiere continuamos y nos centramos, “in extenso”, en el fascismo lingüístico que ustedes practican y que, a mi juicio, está en la raíz de esta catástrofe que describía en mi artículo. Ni yo ni la mayoría de mallorquines- que somos tan o más mallorquines que ustedes- no tenemos nada que ver con lo que ustedes pretenden. Ni nos identificamos con sus proyectos lingüísticos. Ni nos reconocemos en cómo hablan. Ustedes- y, usted concretamente- es paradigma de lo que digo- sigue erre que erre con todos sus vetustos y cavernícolas tópicos. Para ustedes la perra gorda. Ustedes verán lo que hacen. De momento, a la vista están los resultados de lo que hacen.




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Independentismo catalán - CIU se echa al monte, por Juan Carlos Girauta, Libertad Digital

Cansa recordar de nuevo el precio de la “construcción nacional” de CiU durante su cuarto de siglo de poder. Hay quien no se ha enterado todavía del masivo despliegue de políticas contrarias al individuo, llenas de furor identitario y desconfianza en la sociedad. Hay quien sigue engañado, y cuando dice “Cataluña” piensa en la realidad virtual levantada a golpe de presupuesto. Desconocen la clientelización de todos los sectores influyentes a fin de solapar, primero, y suplantar, después, a la sociedad catalana. Hay quien aún no se ha enterado de que CiU es una formación antimoderna, que nace en 1974 para enraizar con el nacionalismo romántico, con todos sus lastres y prejuicios.

Hay quien ignora, a estas alturas del desgajamiento catalán de España, que si los Montilla y los Carod pueden hacer lo que hacen es porque, previamente, CiU amamantó una generación en el resentimiento y el victimismo. De paso, patrimonializó la administración que le correspondía desarrollar, identificó sus siglas con Cataluña y Cataluña con Jordi Pujol. Lo que es peor, hay quien cree que la “U” de CiU representa la sensatez y la lealtad: Duran, un hombre moderado.

El documento presentado el 20-N por Artur Mas propone la refundación del catalanismo. La visión que lo informa queda clara al evocar las raíces: "España había perdido sus colonias exteriores, pero no estaba dispuesta a perder sus 'colonias interiores'." Por muchas comillas que le ponga, colonia quiere decir colonia: territorio dominado y administrado por una potencia extranjera. Considera Mas, con todo, que el catalanismo ha conseguido lo que se había propuesto, y es de agradecer que reconozca que “en su nombre se han dicho sandeces (bestieses), se han cometido errores e incluso se ha hecho el ridículo en más de una ocasión”.

Sin embargo, Mas no advierte el error capital de su propuesta de refundación, la inviabilidad de la primera y última de sus bases:

Primera: “Donde el catalanismo buscaba la pervivencia de la nación, hemos de sustituirlo por la nación plena”. (Si alguien no entiende el significado de “nación plena”, lo doy por inútil).

Última: “Allá donde se hablaba de autonomía o autogobierno, hemos de hablar del derecho a decidir por nosotros mismos sobre aquello que nos es propio” (Por nuestra propia parte, podría añadir para acabar de enfocarse el ombligo.) Significa autodeterminación.

¿Qué? ¿Todavía no? Pues vea cómo despacha Mas la relación de poderes institucionales que establece la Constitución: “La decisión de un pueblo expresada democráticamente en las urnas [se refiere al Estatuto] está en manos de un tribunal incompetente y groseramente manipulado [se refiere al Tribunal Constitucional]”. Previendo la sentencia adversa, anuncia una consulta popular y, si no se autorizara, una resolución del Parlament y un govern de concentración. O sea, CiU se echa al monte, si es que alguna vez bajó de él.

Enlace Libertad Digital

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sábado, 24 de noviembre de 2007

La apatía, por Raúl del Pozo, El Mundo


VICIOS DE LA CORTE

A 'ZP' lo llevaron en volandas a La Moncloa entre Guerra, los jóvenes y los catalanes; ahora teme que los últimos se abstengan y que los jóvenes prefieran el botellódromo a la Casa del Pueblo. A Guerra, ZP lo pone en el cartel de Sevilla, como cascarón de la vieja guardia. ZP mima a los jóvenes. Dice el presidente que son lo mejor de España y les promete 210 euros al mes y 600 para la fianza de la casa. Claro que la pedofilia electoral ya se practicaba en los tiempos de Aznar, cuando la consigna para ahormar mayorías era «las mujeres y los niños primero». Creen los partidos efébicos que en la juventud se esconde su batallón de reserva.

Antes pensaban que el caladero de los votos estaba en el centro; ahora resulta que salen a cazar abstencionistas, como el que caza muflones en celo electoral. La consigna de Ferraz es llevar a las urnas a la quinta del chupete del socialismo porque la derecha irá a votar en bloque el 9 de marzo. La juventud será la venganza, la urgencia, el impulso contra los cachorros del PP, que, según los vídeos de Pepe Blanco, llaman «mariconas» a los homosexuales.

Yo no veo que los jóvenes sean zapateristas. Veo por la calle skins, neonazis, redskins, engominados, pijos, pedos, moteros, brookers, trabajadores de todas clases, emigrantes, y no tienen esa pinta de alevines de subsecretarios que suelen tener los del PP y los del PSOE. En los blogs y en las calles observo gente que no pertenece a los dos partidos que gustan a Botín. Suenan más las pedradas de los de la kale borroka, los destrozos de la guerrilla urbana, la bulla de los ultraderechas que toman Malasaña o las de los skins que se hacen los amos de los bares de copas, que el aluvión de juventud pacifista, climática y antifascista que necesita ZP para aumentar su mayoría.

Se movilizan en Francia los néogauchismes, y los netroots en las primarias americanas; aquí, por lo que se ve, los domingos es una claque circular de chicos y chicas, en los mítines de los dos partidos que quieren habitar en Moncloa. Los mensajes cortos dieron buen resultado en Irak; ahora estamos en Afganistán con permiso de la ONU, como cuando bombardeamos Belgrado. Tampoco pienso que los que queman la efigie del Rey o los okupas vayan a votar al PSOE.

Los de piercing y gasolina, a los que la música les hace más fuertes que la Policía, no nos ven como viejos sólo a los puretones, sino también a los que viven del presupuesto.

La apatía no es síntoma de crisis del sistema, sino de perfecta salud; es una opción. Los políticos la temen porque se sienten fuera de la caravana. Una generación, dijo el filósofo, es una caravana dentro de la cual van el reaccionario y el progre, mucho más afines entre sí que los jóvenes agitados.

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viernes, 23 de noviembre de 2007

Eta a favor de que Zapatero gane las elecciones, de Luis María Anson en El Mundo



Eta quiere que Zapatero gane las elecciones para que prosiga el proceso de rendición del Estado ante la banda terrorista. El PSOE perdió las municipales en gran parte por la irritación que causó en la opinión pública la imagen de indignidad del presidente genuflexo ante los etarras. La banda, para ayudarle, decidió publicar el comunicado de 4 de junio pasado, anulando el alto el fuego. Con ese comunicado concluía el primer tiempo del partido. Zapatero se retiraba a vestuarios proclamando que perseguiría de forma implacable a los terroristas. Muchos analistas entendieron que, a pesar de las rotundas declaraciones, el presidente por accidente está deseando jugar el segundo tiempo del partido, hasta el punto de que cierto comentarista sagaz apuntó que el comunicado del 4 de junio parecía también pactado entre Zapatero y Eta.

Estamos en el descanso del partido, de manera que la indignidad de la negociación política con Eta no contribuya a vaciar de votos la cesta electoral del PSOE. Existe, sin embargo, la convicción fundada de que agentes internacionales, sobre todo cubanos, prosiguen la negociación política con la banda. Y ahora EL MUNDO ha descubierto un documento policial solvente, según el cual miembros del PSOE o de su entorno se entrevistaron en octubre con dirigentes terroristas en una localidad entre Austria y Alemania. El Gobierno ha negado pero no ha sabido o no ha podido desmentir de una manera inequívoca. También negó negociaciones y encuentros que luego se ha demostrado que existieron. En uno de ellos, Zapatero el embustero, concedió, entre otras lindezas, una asignación de 1.500 euros mensuales a los etarras reinsertados.

El objetivo del nuevo encuentro europeo está bien claro: implorar la clemencia de Eta hasta las elecciones. El escrito desenmascarado por EL MUNDO expone cómo se piensa que la banda terrorista ayude al PSOE para que triunfe en las elecciones de marzo: «Para conseguir que el PSOE obtenga la victoria, Eta hará un gesto encaminado al fin del terrorismo en fechas próximas a las elecciones». Por lo pronto, la banda, salvo alguna excepción, ha tenido exquisito cuidado hasta ahora, de que no se produzcan muertes, sin minusvalorar el excelente trabajo realizado por nuestras Fuerzas de Seguridad.

Desde el 4 de junio he dedicado varias canelas a exponer lo que hoy reitero. Las nuevas informaciones que este periódico ha hecho públicas han confirmado lo que algunos vislumbramos. Nada nuevo bajo las madrigueras de Moncloa. El proceso de rendición ante Eta continúa flanqueado, como siempre, por una larga caravana de embustes y ocultamientos.

Si Zapatero gana las elecciones, saltará en muy poco tiempo al terreno para jugar el segundo tiempo del partido de la humillación del Estado español ante la banda terrorista. Todo esto es muy duro, muy descarnado. Me temo que, como en otras ocasiones y otras canelas finas, se convertirá en realidad si circunstancias hoy improbables no lo impiden.

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española

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lunes, 19 de noviembre de 2007

Carlos Andrés Pérez: "Chávez quiere implantar una dictadura institucional"




Joaquim Ibarz (La Vanguardia)

A sus 85 años, Carlos Andrés Pérez sigue con pasión desde su residencia en Miami la lucha de los venezolanos por impedir que Hugo Chávez imponga su proyecto totalitario. Este animal político que ganó dos veces la presidencia de Venezuela, que con su decisión hizo fracasar el sangriento golpe militar de Chávez en 1992, ahora se muestra conmovido por la firme actitud del Rey de España en la cumbre de Santiago de Chile.

En una entrevista con "La Vanguardia", confiesa su admiración por don Juan Carlos.

-Como ex presidente de Venezuela, ¿aprueba que el rey de España pidiera al presidente Chávez que se callara?

-Su Majestad el Rey de España no podía aceptar que en su presencia Chávez tildara de fascista al pueblo español. Eso es lo que realmente hizo Chávez al llamar fascista al ex Jefe de Gobierno que el pueblo español eligió democráticamente en dos ocasiones. Es un incidente vergonzoso. Chávez es conocido mundialmente como un grosero envalentonado gracias a la abundancia petrolera. Es un Chávez muy distinto al manso y asustado personaje que se rindió en 1992 cuando intentó un golpe contra mi gobierno y muy otro al que lloraba el 11 de abril del 2002 pensando que lo iban a matar. Mantengo una vieja amistad con el Rey de España, que ha sido siempre un amigo de Venezuela. Lo admiro por su contribución tan significativa a la democracia española. Le he escrito al Rey reiterándole no sólo nuestra amistad sino también para deplorar como venezolano que el presidente de mi país haya llamado fascista al pueblo español. Expresé al Rey mi rechazo al indecoroso comportamiento de Chávez.

-El Rey de España ya es un referente de la oposición democrática venezolana. ¿Cómo lo explica?

-El Rey también es un referente de la democracia. Lo hemos admirado y respetado como lo hacemos hoy de nuevo por poner en su lugar a un personaje que como Chávez trota por el mundo descalificando e insultando a toda persona o entidad que se oponga o critique su proyecto totalitario. Si en el pasado algún otro jefe de Estado hubiese mandado callar la boca a Chávez hoy no estaría abusando de la paciencia y tolerancia de tantos lideres, injustamente vilipendiados. "Por qué no te callas" es ahora el grito nacional de los venezolanos.

-¿En Venezuela se instaurará una dictadura si se aprueba la llamada reforma constitucional?

-Efectivamente seria una dictadura institucionalizada gracias al golpe que Chávez pretende dar a la Constitución. Pero también sería el fin de una legitimidad profundamente discutida a lo largo de estos nueve años del régimen del teniente coronel Chávez. Y estoy convencido de que sería también el inicio de una fase más profunda por parte de la oposición nacional. Sin embargo creo que si los venezolanos siguen activamente en la calles impedirán este atropello que el régimen pretende cometer el 2 de diciembre, y que representaría la perdida de la libertad y del futuro.

-¿Los venezolanos opositores deben votar contra la reforma o abstenerse?

-Esta pregunta me la formulan diariamente, sobre todo después de las elecciones presidenciales de diciembre de 2006. Sin duda, son importantes y respetables los argumentos tanto de los que optan por acudir a las urnas como de los que se inclinan a abstenerse. Como un ciudadano que ha sido elegido democráticamente en dos oportunidades a la Presidencia de Venezuela no puedo dejar de pronunciarme ante esta gravísima coyuntura. Entendiendo que hoy parece difícil reconciliar ambas posiciones pero es indispensable armonizarlas. Mi primera consideración ha sido la de analizar las consecuencias de cómo nos ven desde el exterior cuando nos abstenemos a participar en procesos electorales. Personalmente, he podido constatar lo difícil que es explicar las sobradas razones que existen para abstenerse, principalmente por el poco conocimiento que se tiene de un sistema electoral que con un clic de un computador puede dar el equivalente a un golpe electrónico. Así ocurrió en el referéndum revocatorio del 15 de agosto de 2004 y en las elecciones presidenciales de diciembre de 2006, cuando los derechos de los venezolanos fueron atropellados ante la pasiva indiferencia de los gobiernos de la región, de la propia OEA y de su muy acomodaticio secretario general. Una pregunta más que válida que se hacen muchos es por qué darle tanta importancia a la opinión internacional cuando nadie del exterior -o muy pocos- han sido solidarios con nosotros a pesar de lo generoso y responsable que fuimos con muchos de ellos cuando enfrentaron dictaduras. Chile y la Argentina–los más desagradecidos con los demócratas venezolanos que les abrimos las puertas de nuestro país– hoy se muestran silentes ante nuestro drama. España misma bajo el gobierno de Rodriguez Zapatero ha sido especialmente complaciente con el régimen de Chávez, de manera especial su canciller Moratinos, que se ha atrevido a declarar que la mal llamada reforma es legítima. Si bien esto es cierto, también es importante no darle excusas adicionales a una comunidad internacional atraída más por la riqueza petrolera venezolana que preocupada por la pérdida de nuestras libertades.

-¿Cuál es entonces su posición sobre si votar o abstenerse?

-Si llega el momento de votar y no lo hacemos reforzaríamos este ambiente internacional que sí necesitaremos en los días por venir, que no se agotan el 2 de diciembre, cuando la oposición convertida en resistencia actúe. Nos dirían que estamos repitiendo el error de no haber votado cuando se eligió la actual Asamblea Nacional y que por eso hoy en día nos encontramos indefensos. Y no tendríamos ni siquiera el exiguo apoyo que nos conceden. Ahora bien, reconociendo esta realidad surge otra pregunta de por qué llamar a votar, participando en una aberración constitucional como los es la propuesta de reforma. Me pregunto si así no estaríamos haciéndonos cómplices de esta emboscada para ponerle fin a la libertad en nuestro país. Como le decía, estimo que no estamos hoy en el momento de decidir si votar o abstenernos. Estamos en el momento de rechazar este intento golpista manteniendo la presencia en las calles del país, como valientemente lo vienen haciendo los estudiantes, que han asumido una posición de liderazgo cívico. Si estas demostraciones masivas y democráticas de los jóvenes no logran despertar la conciencia y la responsabilidades que le corresponden a los distintos factores de poder del país para impedir el referéndum entonces tendríamos que enfrentar esa nueva realidad-armonizado posiciones que tienen un solo denominador común: rechazar este golpe a la Constitución y a los derechos de los venezolanos.

"Claro, si toda la oposición se abstuviese de votar se conseguiría una victoria monumental de rechazo, pero no impediría la aprobación de la llamada reforma constitucional. De acuerdo con el procedimiento vigente, bastaría tan solo que un solo elector votara a favor para que la reforma sea aprobada. Esta realidad no puede dejar de ser tomada en cuenta. En este sentido veo con interés como un segmento significativo de los partidarios del teniente coronel Chávez se resisten a acompañarlo en este proceso de votar en contra de sus propios intereses y de su futuro. Esta es otra realidad que debe tenerse en consideración si el referéndum toma lugar. Una ausencia importante de esos electores puede compensar el número fraudulentamente aumentado de ciudadanos inscritos en el censo. Creo que este factor es de peso, si se llega a ese momento.

-¿Se puede tener mínima confianza en un CNE tan cuestionado? ¿No teme al fraude?

-Es opinión generalizada que el Consejo Nacional Electoral (CNE) representa una realidad vergonzosa de una entidad totalmente subordinada al régimen, que ha abultado groseramente el número de electores que se estima en cerca de dos millones de venezolanos inexistentes-pero registrados para votar-, que por cierto incluye hasta a dirigentes de la FARC. En estas circunstancias permítame hacer un poco de historia de Venezuela. Simón Alberto Consalvi acaba de publicar un libro con un título profundamente significativo para el momento. El libro "1957. El año en que los venezolanos perdieron el miedo" trata precisamente de un antecedente con una lectura actual. El general Marcos Pérez Jiménez convocó un plebiscito para reelegirse -como intenta ahora Chávez- para celebrar el 15 de diciembre de 1957. Pérez Jiménez logró reelegirse fraudulentamente pero de inmediato se desataron manifestaciones estudiantiles que obligaron a las fuerzas armadas a deponerlo poco más de treinta días después, el 23 de enero de 1958. En esta fecha histórica el país recuperó sus libertades, que hoy nuevamente se encuentran en estado terminal por otro aspirante a dictador montado sobre el gobierno más militarizado en la historia de América Latina.

"Cincuenta años después, es evidente que los venezolanos siguen sin tener miedo. La fuerza de las manifestaciones públicas de rechazo al referéndum, encabezadas por los estudiantes, han dado nuevas energías y esperanzas a toda la población. Los estudiantes se han convertido en los actores cívicos y políticos más validos y representativos del país. Su frescura y su firmeza han hecho temblar al régimen y han logrado que palidezcan las figuras políticas tradicionales. Me ha emocionado ver marchar a los estudiantes armados con sus libros y su pasión por Venezuela, al igual que me ha llenado de indignación y de dolor ver la forma violenta como los reprimen las fuerzas armadas y policiales que servilmente siguen órdenes del presidente Chávez. Todos ellos acabarán siendo juzgados por el Tribunal Penal Internacional. En este sentido he sabido que los estudiantes tienen videos de todos los actos en que han sufrido ataques de estos cuerpos represivos, que servirán de pruebas el día que ellos y sus superiores sean acusados en La Haya.

"Será difícil armonizar las posiciones que nos dividen. Sin embargo, tengo un enorme optimismo en que la autenticidad y representatividad de lo mejor del país, el movimiento estudiantil, va a ser el eje que construya una posición conjunta durante los próximos días cara a la emboscada del 2 de diciembre. Los jóvenes deciden el camino a tomar, cómo no seguirlos cuando se trata de su futuro y del futuro del país. No acompañarlos sería negarles el derecho al futuro. Yo por mi parte he decidido seguirlos en lo que decidan. He trabajado toda mi vida por el futuro de Venezuela, ahora no podría conspirar contra él.

-¿La afirmación del general Raúl Baduel de que la aprobación de la reforma constitucional supone un nuevo golpe de Estado podría alentar a militares institucionales a alguna acción para que se respete la Constitución?

-El general en jefe Raúl Baduel, ex Ministro de la Defensa, fue el oficial superior de las Fuerzas Armadas, que cuando Pedro Carmona perdió legitimidad después de que Chávez renunciara a la presidencia el 11 de abril le sacó tarjeta roja-como hacen los árbitros del futbol- y se encargó de buscar a un Chávez lloroso para traerlo de nuevo al poder. Ahora el general Baduel demuestra un sentido institucional. Al perder legitimidad el gobierno de Chávez le saca también tarjeta roja. El general ha sido consistente en su defensa de la legitimidad, un principio de suprema importancia para los miembros de las Fuerzas Armadas, o de lo que queda de ellas. Curiosamente, Chávez y sus acólitos llaman traidor al General Baduel olvidando que gracias a él siguen disfrutando del poder y de la abundancia petrolera que les permite enriquecerse, convertidos en una especie de Hummer-Cracia o de "robolucionarios", como los llama el pueblo. Me sorprendería que la actitud firme y valerosa del general Baduel no tenga repercusión en el interno de las Fuerzas Armadas, obligadas por la Constitución vigente a defender los derechos de los ciudadanos.

-¿El movimiento estudiantil es el peor desafío que enfrenta Chávez desde que está en la presidencia?

-Es así. No tengo la menor duda. Una llamada revolución que no tiene el apoyo de sus jóvenes no solo no es una revolución sino que no tiene futuro. Por la forma violenta y cobarde como los reprimen se puede medir la alarma del régimen. ¿Qué les puede reclamar Chávez a los jóvenes? No les puede criticar el pasado que no tienen, pero futuro si tienen. Eso es lo que defienden y por eso luchan, con la admiración de todos.

-¿Cómo reaccionarían los militares si Chávez les diera la orden de reprimir a los estudiantes?

-Aspiro a que los militares se comporten como lo hicieron el 11 de abril de 2002 cuando Chávez cobardemente les ordenó reprimir con tanques a manifestantes armados solo con banderas- y no solo se negaron sino que le pidieron la renuncia-"lo cual él aceptó". En todo caso, no puede olvidarse que ahora el régimen cuenta con miles de milicianos, de cuerpos paramilitares y de militares cubanos emplazados en nuestro país que pueden convertirse en verdugos de muchos inocentes. Chávez desconfía de las Fuerzas Armadas que las tiene infiltradas con militares cubanos. Incluso su propia guardia personal es manejada por cubanos, pues no confía en los venezolanos. Cada vez que puedo advierto públicamente a los oficiales superiores de las Fuerzas Armadas que serán responsables de las órdenes que dicten a sus subalternos. Y también les recuerdo que la debida obediencia no les obliga cuando el alto mando les ordena violar los derechos de los venezolanos, tal como viene ocurriendo a la vista de todo el mundo.

Nota: Si te ha gustado la caricatura, puedes pedir una tuya mandando una foto aqui.







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domingo, 18 de noviembre de 2007

Las cartas boca arriba, por Luís María Anson (El Mundo)

MIGUEL ANGEL MORATINOS

Chávez se ríe de tu afirmación de que «estamos en el camino correcto para superar la crisis»

Querido Moratinos...

Tienes razón. «España está en el camino correcto para superar la crisis con Venezuela», según has declarado solemnemente.

Tienes razón, Moratinos. El castrista Chávez, en efecto, se ha situado en el camino correcto al resumir los tres siglos de ingente labor española en Iberoamérica diciendo: «Los descuartizaron (a los indios), los picaron en pedazos y colocaron sus cabezas en estacas a la entrada de los pueblos, por los caminos. Ese fue el imperio español, aquí».

Tienes razón, Moratinos. El castrista Chávez prosigue en el camino correcto cuando nos amenaza con prepotencia, haciendo añicos los límites diplomáticos: «España tiene aquí bastantes inversiones, empresas privadas. No queremos dañar eso; ahora, si se daña, se daña. Voy a meterles el ojo a ver qué están haciendo aquí las empresas españolas».

Tienes razón, Moratinos. El castrista Chávez está en el camino correcto cuando reitera en todos los foros donde habla que Aznar es un fascista y, además, le equipara a Hitler.

Tienes razón, Moratinos. El castrista Chávez acelera en el camino correcto cuando ordena la burla en su televisión oficial del Rey de España en un burdo programa titulado «Juan Carlos I de Bribón».

Tienes razón, Moratinos. El castrista Chávez permanece en el camino correcto cuando, el índice en alto, advierte: «Si el Gobierno español o los españoles que viven aquí -por ahí vi que salieron con unas banderas- comienzan a generar un conflicto, no va a andar bien esto, porque aquí hay dignidad y el Jefe del Estado de Venezuela hará respetar el país».

Tienes razón, Moratinos. El comunista Chávez se consolida en el camino correcto cuando se dirige bravuconamente al Rey: «Nos veremos en las próximas cumbres». «El Rey me tiene que pedir excusas. Si no, habrá un problema»

Tienes razón, señor Ministro. Ante una crisis como ésta, Francia, Inglaterra o Alemania hubieran reaccionado torpemente retirando sus embajadores y rompiendo relaciones con el bocazas impertinente, si continuaba en el ejercicio de su insultante verborrea. Pero eso es una dignidad malentendida, como la del gran Miguel Bosé al negarse a cantar en la Venezuela del bufón. La política española, lo mismo ante Eta que ante Castro o Chávez consiste en la genuflexión, el talante de la indignidad, las concesiones y las mercedes, la mansa aceptación de que nos pisoteen ofreciendo sonrisas en lugar de resistencia. Ese es el camino correcto, querido ministro, por eso nos va tan bien en la vida internacional, por eso nos respetan en todos los sitios. Por eso somos la admiración de las grandes naciones, y a la cabeza Estados Unidos que, delicadamente, acaba de propinar al gran Zapatero, en la OTAN y en el rabel del general Sanz Roldán, un sonoro puntapié. «Marruecos nos amenaza, Argelia rompe con empresas españolas, Chávez insulta al Rey... ¿Quién quiere un país así para presidir la OTAN?», escribía con desolación un diario madrileño.

CARLOS FUENTES

Chávez es un Mussolini venezolano

Querido Carlos...

Sólo desde la independencia intelectual, desde la región más transparente en la frontera de cristal, se puede decir lo que tú has declarado: «Me pareció que ya era tiempo de que alguien perdiera la paciencia con Chávez. Y qué bueno que fue el Rey ante una arremetida grosera de este personaje burdo, prepotente e ignorante que se llama Hugo Chávez. Alguien tenía que decirle ¡Basta, párate! Hoy está acusando al Rey de complotar su caída. Eso es ignorar que el Rey Juan Carlos condujo la transición del franquismo a la democracia. Que se enfrentó al golpe militar de Tejero, que mantuvo la institucionalidad y el respeto a las instituciones democráticas de una manera puntual. Atacarlo es una grosería más de ese hombre perturbado que se llama Chávez. Estamos ante un Gobierno fascista típico: su organización, su retórica, sus propósitos, sus uniformes, sus balcones, todo. Chávez es un Mussolini venezolano».

La fuerza de tus palabras en La Nación de Buenos Aires deriva de tu insobornable progresismo, de tu coherente ideología de izquierdas, de tu consolidado prestigio. Desde hace unos años, propongo que se te otorgue la doble nacionalidad para que puedas ser elegido académico de la Real Academia Española. Recuerdo que en 1976 hacía yo cinco minutos lite-rarios en el programa de televisión Trescientos millones, con audiencia copiosa en toda América. Leí entonces Terra Nostra esa novela río, ese ensayo de filosofía de la Historia que sitúa tu obra literaria en las cumbres del siglo XX. Recuerdo también los almuerzos y cenas que, con tu inteligente esposa, tan bella, y con Blanca Berasátegui, mantuvimos en mi despacho del ABC verdadero. Recuerdo tantos encuentros, tantas conversaciones y, sobre todo, la incesante satisfacción literaria que has dado con tus novelas a un lector-adicto como yo.

Hoy, brevemente, quiero rendir mi pluma al agradecimiento porque de todas las muestra de reconocimiento que ha recibido el Rey de España tras el incidente en la Cumbre Iberoamérica, ninguna tan importante, tan lúcida, tan certera como la que, desde tu profundo mexicanismo, has ofrecido tú.

(...)

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sábado, 17 de noviembre de 2007

Otra idea de heroismo, por Fernando García de Cortázar, ABC

LA TERCERA DE ABC

Se habla mucho de héroes últimamente. Héroes de la Segunda República. Héroes de la Segunda Guerra Mundial. Héroes de la Guerra Fría. Héroes de la polvorienta Revolución Rusa... Y es que a veces el héroe resulta una buena compañía y, a diferencia del Galileo de Brecht, que consideraba infortunada aquella tierra que requiere su brillo, hoy, cuando siempre gana quien fomenta en el ciudadano lo que resulta más fácil, hay quien parece echarle mucho de menos. Tanto, que necesitados de buena conciencia moral, su búsqueda nos tiñe la mirada de ternura por víctimas de todas las especies y de falsa nostalgia por devorados iconos redentores.

Ahí están las treces rosas de la película, seres inermes con los que se cebó el enloquecido ajuste de cuentas de nuestros años bárbaros, transformadas ahora en heroínas. Y ahí está el rostro del Che Guevara, mirándonos otra vez en medio de aquel bosque de sectarios, traidores o criminales de despacho en que se convirtió Cuba después del triunfo castrista, contemplándonos como el último revolucionario romántico.

A decir verdad, a cualquier curioso y desconfiado lector de historia la figura del héroe no puede sino producirle cierto malestar. Y ello se debe a que su siembra, que alarga un hecho en el porvenir y acumula leyendas, ha facilitado en demasiados ocasiones el autoengaño y la concupiscencia del opresor. Además, el héroe es también una noción oscura. Lo que le caracteriza, precisamente, es que su significado cambia sin cesar, y en permanente discusión, deja siempre algunas preguntas sin respuesta definitiva.

Para Plutarco, que escribe en la Antigüedad, no existe la menor duda de que Julio César y Alejandro Magno, ebrios de embestidas en países lejanos, fueron héroes. Pero para el erasmista Alfonso de Valdés, que habita el crepúsculo del Renacimiento, la frontera entre estos dos mitos paralelos y el tirano expansivo y guerrero se diluye. Y así dice: «no debes tener por fama la que adquirió Alejandro Magno ni Julio César, pues fue con tanto daño de todo el mundo».

Durante el siglo XVIII, centuria en que Montesquieu afirma que la libertad es el sentido más profundo de la historia de la humanidad, surgen los Danton, Robespierre, Saint Just... héroes de la oratoria, tribunos y abogados que se proponen sacralizar, frente al despotismo y el palacio feudal, aquel afán constante y ciclópeo. Las cabezas segadas bajo el Terror podrían declarar, muy enfáticas: ¡Libertad, y la tierra se llena de guillotinas!

Uno no está justificado por un heroísmo cualquiera, ni por un amor cualquiera. Como historiador, siempre he desconfiado de las jornadas heroicas fabricadas o simuladas por los gobiernos, porque a menudo no discriminan con honradez sino que lanzan hurras con grosería, y no tienen en cuenta el simple heroísmo de una acción más que en la medida en que va conectado con un evidente beneficio publicitario. Ahí están los catalanistas con su 11 de septiembre de 1714, los aragonesistas con su recuerdo del Justicia Juan de Lanuza, los andalucistas con su Blas de Infante, los liberales del XIX con la derrota comunera de Villalar, los falangistas con sus funerales de los caídos, los socialistas de ahora con su mausoleo republicano. Por otra parte, siempre he sospechado que el heroísmo, el verdadero heroísmo, es más pudoroso que aquel que a menudo glorifican estatuas, cuadros, películas, poemas o centenarios, y que sus fechas esenciales pueden ser asimismo, durante largo tiempo, secretas.

No sólo marca una fecha heroica el día en que los patriotas de Washington libraron la batalla por la independencia contra la corona de su majestad británica, sino aquel en que Henry Thoreau, libre de prejuicios y de compromisos políticos, pronuncia en público su ataque frontal contra la esclavitud y sus muñidores, denunciando, con esa inteligencia del corazón que rechaza toda transacción, las leyes dictadas por el Congreso para perpetuar el vil comercio de seres humanos sin poner en peligro la Unión de los Estados.

Una jornada heroica que no tiene ni tendrá jamás su estatua es la protagonizada por el filósofo Bertrand Russell durante la Primera Guerra Mundial, a la que se opuso condenando uno y otro bando, señalando que era en casa donde se perdía el mundo, en casa, donde estaban sueltos los chacales que hablaban del valor del uniforme y del amenazante y grotesco enemigo. La voz de Russell propuso los lúcidos placeres del pensamiento y la indignación ética ante la manipulación de las pasiones. Y todo ello en una época que adoraba los caóticos ídolos de la nación. Por supuesto, su palabra fue un desierto. El filósofo tuvo que pagar el precio impuesto por un gobierno que no permitía ninguna diferencia: la cárcel y su cátedra en Cambridge. Pero su gesto lo convierte en un héroe de nuestro tiempo. Quizá más: nos lleva a entender el heroísmo de otro modo, a pensar en otro concepto de heroísmo.

«Sigo escribiendo», anota en su diario -estamos ahora en la Rumania filonazi de 1944- el novelista judío Mihail Sebastian. «Ése es mi heroísmo, quiero ser testigo, testigo fiel, hasta el final». Y su crónica nos descubre el valor supremo que hay algunas veces en el simple acto de escribir. Tal y como nos enseñan también Primo Levi y Solzhenitsin. El primero, narrador en el sentido más primitivo y sagrado, el que cuenta las experiencias que había conocido en Auschwitz cuando casi en ninguna parte se hablaba del exterminio de los judíos de Europa, y recuerda para incomodidad de muchos que «Toda víctima debe ser compadecida, todo superviviente debe ser ayudado y compadecido, pero no siempre pueden ponerse como ejemplo sus conductas». El segundo, Solzhenitsin, armonizando su voz atronadora y acre con el habla y la escritura que eran necesarias para desvelar lo que ocurría en los campos estalinistas, para golpear la buena conciencia progresista con el Yo acuso del siglo XX: Archipiélago Gulag.

Decía Saint Exupéry que siempre es en los subterráneos de la opresión donde se preparan las nuevas ideas. Y esta reflexión me conduce a Heisenberg, uno de los físicos alemanes que habría podido desarrollar la bomba atómica para Hitler. Sin embargo, Heisenberg no sólo no desarrolló el proyecto de la bomba atómica sino que se pasó toda la guerra con el doloroso temor de que los del otro lado estuvieran haciéndolo. Temor no infundado, como demostró Truman al hacer exactamente lo mismo que habría decidido Hitler: lanzarla contra ciudades enemigas cuidadosamente seleccionadas. Quizá aterrado ante esa perspectiva, Heisenberg trató de comunicar a los colegas que trabajaban en Estados Unidos que ni él ni los físicos que quedaban en Alemania tenían intención de fabricar la bomba ni medios para ello.

Porque también en la cara de este físico alemán, que se comportó como un hombre libre cuando objetivamente no lo era, podemos ver otro concepto de heroísmo. Aquel que se obstina en reforzar los resortes de la dignidad humana, aquel que parafraseando a Marco Aurelio considera solamente esto: si cuando actúa sus acciones son justas o injustas, si son de un hombre bueno o de uno malo. Y el mal se llama intolerancia, el mal se llama menosprecio de la vida y de la libertad, el mal se llama fanatismo... Por supuesto, es un heroísmo sin decoración teatral, que nomagnetiza a las masas hablando a gritos o muriendo en un campo de batalla, un heroísmo que no se preocupa de durar o preservarse, a menudo secreto, ignorado por los vencedores, por los gobiernos, los compatriotas, por todos, pero que renueva una palabra gastada y la libera de unas manos que a fuerza de utilizarla, de malversarla, la han convertido en un monedero falso. Un heroísmo que consuela, ayuda, cicatriza, enseña. Y que vuelve la elección pura. Como en el sacerdote católico y resistente alemán Franz Reinisch, expulsado de su congregación religiosa al negarse a prestar juramento de fidelidad a Hitler, siendo más tarde fusilado por los nazis.

Fernando García de Cortázar. Catedrático de Historia Contemporánea. Universidad de Deusto.



Regreso al blog de MP

miércoles, 14 de noviembre de 2007

El constante expolio al que se nos somete a los catalanes

Opinión: Sergio Sanz

sergio_sanz.jpgJordi Pujol -accionista de la patria catalana- un determinado día señaló a "Madrid" y montó un negocio: el oasis catalán. Vivió de esas rentas algo más de dos décadas y, ahora, sus herederos siguen vigilando que el dedo apunte a su sitio, no fuera a ser que se descubriese el engaño. Los nacionalistas catalanistas suelen decir que los catalanes estamos sometidos a un expolio fiscal constante y, limitándonos a esas palabras, podríamos decir que es cierto. Lo que ocurre es que mienten al señalar a los ladrones: son ellos mismos.
Y es que podemos encontrar ejemplos del expolio en la subvención de 1.119.000 euros en 2006 a la Plataforma Pro-Seleccions Esportives Catalanes o el 1.342.991 euros que este año se destina presupuestariamente a entidades como la Associació d'Amics de la Bressola o la Institució Cívica i del Pensament Joan Fuster i Acció Cultural del País Valencià. Compararemos cifras. El presupuesto para obras hidráulicas de la Generalidad es de 1.238.538 euros, 100.000 euros menos que lo que cuesta la Plataforma Pro-Seleccions. También es significativo saber que los medios de comunicación públicos catalanes disponen de un presupuesto de importe consolidado que alcanza los 504.052.000 euros (más de 4 veces que los medios públicos de la Comunidad de Madrid) mientras que el Servei Català de Salut dispone de una partida presupuestaria de 205.992.500 euros de inversión real.

Jordi Pujol fue un gran vendedor: su doctrina ha tenido efectos transversales. Vendió bien a una buena parte de la sociedad catalana que los partidos nacionalistas, por su condición regional, son los que mejor pueden defender los intereses de los catalanes. El PSC no dudó en sumarse al carro con tal de chupar del bote; no ha querido ser un partido socialista, sus prioridades son otras. Gracias a la doctrina de Pujol como lugar común, Felip Puig pudo decir no hace mucho en un programa de televisión que "la independencia hay que tenerla siempre en la cabeza, pero no hay que hablar mucho de ella" sin que nadie le reprochase lo que oculta tras esa frase aparentemente inofensiva. ERC no se oculta y afirma trabajar cada día por la "independencia". Y Montilla emula a Pujol yendo a Madrid a hablar de la desafección de "Cataluña con España", como si Cataluña fuese una señora y España otra que se pelean en la cola del supermercado.

Tras esta breve exposición parece quedar claro que el constante expolio al que se nos somete a los catalanes tiene por nombre construcció nacional. No cabe duda, necesitamos independizarnos, pero del nacionalismo: gastan nuestros tributos en chorradas y lo hacen en detrimento de, por ejemplo, la sanidad, la educación y las infraestructuras. Por no hablar del menoscabo de la igual libertad entre los catalanes, pero también entre todos los ciudadanos de España en un tiempo donde en lugar de construir feudos hay que construir una Unión Europea política que supere a la simple Unión Europea mercado.

Y Sergio Sanz es miembro del Consejo General de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía y responsable de la Comunicación de la agrupación de Jóvenes del partido.

Entresacado de CRITERIO

martes, 13 de noviembre de 2007

El catalanismo contra Cataluña, por Mauricio Electorat Müller, ElMercurio (Chile)

El catalanismo contra Cataluña

El nacionalismo, en general, es una prueba de las limitaciones del ser humano, pero el nacionalismo catalán es un fango que está acabando a pasos agigantados con la cultura catalana y, en especial, con el cosmopolitismo y la diversidad que tradicionalmente han identificado a Barcelona.

Por primera vez, este año el invitado de honor de la Feria del Libro de Frankfurt no fue un país, sino una cultura, como es el caso de la catalana. El catalán se habla en Cataluña y, con las variantes dialectales del caso, en los Países Valencianos, las Baleares y, con menos vigor, en el sur de Francia y en parte de la isla de Cerdeña. Sin olvidar a Andorra, el único Estado de lengua oficial catalana (y francesa). La invitación de la Feria de Frankfurt fue organizada por el Institut Ramon Llull, organismo a cargo de la difusión cultural, dependiente de la Generalitat de Catalunya, el gobierno autónomo catalán. El hecho, grave, fue que los organizadores catalanes consideraron desde un primer momento que invitar a la cultura catalana equivalía invitar sólo al catalán. El director del Institut Ramon Llull dijo nada más conocerse la invitación de Frankfurt: "La protagonista tiene que ser la cultura catalana, escrita en catalán". Con ello, los escritores catalanes que escriben en español quedaron automáticamente marginados de la fiesta. Estamos hablando de autores de la talla de Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Juan y Luis Goytisolo, pilares de la literatura española; de Félix de Azúa, Javier Cercas, Enrique Vila-Matas, Carlos Ruiz Zafón, entre muchos otros. El director de la Feria de Frankfurt lamentó la ausencia de escritores catalanes de lengua española, aduciendo que eso mermaba la diversidad de la cultura catalana. Algún político retrucó que Jürgen Boos se lamentaba porque los escritores catalanohablantes no vendían lo mismo que los de lengua española.

"En catalá, si us plau" (en catalán, por favor) era el slogan con que el gobierno de la Generalitat inició, con la vuelta de la democracia a España, la llamada "normalización lingüística", una campaña cuyo objetivo era la recuperación del uso de la lengua catalana, reprimido por Franco, pero que rápidamente derivó en una política sistemática de segregación lingüística. Una política aplicada por gobiernos de derecha e izquierda que consiste, por ejemplo, en considerar al castellano "primera lengua extranjera" en los colegios de Cataluña, con la consiguiente merma de las capacidades lingüísticas de los chicos catalanes, que hablan y escriben un castellano cada vez más macarrónico. Y es que el papel que el nacionalismo catalán se ha autoasignado ante la Historia es ser los únicos e indiscutibles representantes de "lo catalán". Como toda cultura nacionalista, la del catalanismo es cerrada en sí misma, hostil al mundo, autoritaria. Los nacionalistas han declarado la guerra a España sobre la base de frases hechas: "Som una nació", "Catalunya is not Spain" son eslóganes que se escuchan en todas las manifestaciones, incluida la que los nacionalistas prepararon el día de la inauguración de la Feria de Frankfurt (aunque España financie buena parte de los 16 millones de euros que se gastó la Generalitat en dicha feria). El problema, como apuntó el escritor Quim Monzó en el discurso de apertura en Frankfurt, es que la cultura catalana es muy diversa. Monzó agregó que era una cultura sin Estado, tirando directamente al basurero de la geopolítica a Andorra, un reflejo muy de catalán de Catalunya. Otra cosa que no subrayó Monzó es que la cultura catalana, la de Tarragona, la de Lérida y muy en especial la de Barcelona, es y ha sido siempre una cultura bilingüe: se declina por igual en catalán y en castellano. El bilingüismo en Cataluña no es un fenómeno reciente, ni mucho menos el resultado de la imposición del castellano como lengua única durante el franquismo. A comienzos del siglo XVI, la introducción de la métrica italiana en la poesía castellana fue obra del catalán Juan Boscán, con Garcilaso de la Vega. El propio Raimon Llull, que los catalanistas enarbolan hoy como símbolo, fue un filósofo medieval que hablaba doce lenguas, escribió en catalán, él mismo se traducía al árabe y al latín, y su postulado era que las lenguas nunca eran barreras, sino ocasión de encuentro. Pero, lamentablemente, hace mucho rato que nacionalismo dejó de rimar con humanismo en Cataluña. El nacionalismo, en general, es una prueba de las limitaciones del ser humano, "el amor cerril a unos íconos", pero el nacionalismo catalán es un fango que está acabando a pasos agigantados con la cultura catalana y, en especial, con el cosmopolitismo y la diversidad que tradicionalmente han identificado a Barcelona. Están muy lejos los tiempos en que escritores de la talla de Vargas Llosa, García Márquez o Donoso elegían a Barcelona porque era española y europea y tenía una riqueza cultural que era impensable encontrar en Madrid. Hoy es Madrid, sin lugar a dudas, la ciudad más cosmopolita, abierta y culturalmente diversa de España. Es mérito de los madrileños, desde luego. Pero la decadencia cultural de Barcelona es producto de tres décadas de demagogia nacionalista, de gobiernos que han aplicado políticas de segregación lingüística que se parecen mucho a los métodos de la dictadura franquista. Tras las justificaciones históricas, las políticas culturales impulsadas por el catalanismo rezuman el fascismo ordinario de las víctimas transformadas en verdugos. Léanse, si no, las declaraciones de los políticos catalanes justificando la ausencia de escritores de lengua española en Frankfurt. La diputada Carme Vidal declaró: "Sólo hay una cultura catalana, y la lengua de esa cultura es el catalán". Y nada menos que el vicepresidente del gobierno autónomo, Josep Carod i Rovira, agregó que en Cataluña los escritores de lengua española contaban lo mismo que los escritores de lengua turca en Alemania. ¿En qué se diferencian estas afirmaciones del "Una, Grande y Libre" de Franco?

¿El principio del fin del victimismo? Juan Carlos Girauta, LIbertad Digital

Tuve la suerte de estudiar, sin moverme de Barcelona, en la mejor escuela de negocios del mundo (Wall Street Journal, datos de 2007). Esa escuela es ESADE. Su tradicional competidor, IESE, es también de origen barcelonés. Ambas nacieron en los años cincuenta. ESADE es de los jesuitas e IESE del Opus, así que algo tendrá que ver la Iglesia española con la prosperidad del último medio siglo y con los hábitos de la buena gestión, ¿verdad?

Si los catalanes tenemos en casa esos dos centros formidables, si contamos con una tradición emprendedora y un largo pasado de intercambios, si a principios de siglo XX había en la ciudad condal varias firmas autóctonas de automóviles que exportaban a Europa, si en los años setenta aún teníamos cinco firmas de motocicletas –que ya no existen– que eran la envidia de medio mundo, si uno de nuestros productores de cava ha sido durante muchos años el líder global del sector del espumoso por encima de Francia, si aquí nació, creció y mantiene su sede el primer grupo editorial en español del mundo... si estas y muchas otras grandezas son ciertas, que lo son, ¿por qué Cataluña está como está y no logra saltar a la era digital, a la sociedad del conocimiento?

El Círculo de Economía, hoy presidido por el hijo del creador de Planeta, y una de las más relevantes instituciones de lo que, sin mucha precisión, se ha dado en llamar "sociedad civil catalana", acaba de sacar a la luz un importante documento: La responsabilidad del empresariado catalán. Por primera vez, alguien con voz suficiente señala como fuente de nuestros males a los empresarios. Y condena la fatídica costumbre de buscar siempre en los poderes públicos al responsable de los problemas, al desfacedor de entuertos y al padre protector.

No aclara el Círculo que el vicio victimista mira y ataca a "Madrid" (concepto discutido y discutible) mientras obvia a un nacionalismo que lleva más de un cuarto de siglo obsesionado con la reclamación de competencias, propiciando la conversión de un viejo país de emprendedores en un nuevo país de funcionarios. Para lo cual se ha valido de una manipulación sistemática de la opinión pública, crónicamente cabreada por un supuesto centralismo que sería culpable de toda desgracia, retraso, colapso, crisis, pérdida de competitividad o desinversión.

Es un paso importante que el Cercle refleje el cambio de actitud que se está operando en la sociedad catalana y denuncie "la falta de iniciativas de envergadura" del empresariado catalán, su incapacidad para "agruparse y apostar fuertemente en los momentos en que debería hacerlo", su aversión al riesgo. Y es aleccionador que ofrezca unos cuantos ejemplos clamorosos de lo que pudo haber sido (de mediar la adecuada disposición) y no fue. La autocrítica es el primer paso para enderezar la cerviz de un empresariado acostumbrado a inclinarse ante el establishment político local. No cambiarán las cosas de repente, pero es una lucecita al final del túnel.

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lunes, 12 de noviembre de 2007

Errar es humano, Amando de Miguel, Libertad Digital


Javier Zarranz me envía la siguiente perla, oída en La 2 de TVE: "El primer contrincante [del equipo español] para disputar la Copa Davis del año 2008 será Perú. El equipo de tenis de España tendrá que aclimatarse a la altitud de Lima". Desde luego, llama la atención lo de la dramática "altitud de Lima". Es una ciudad prácticamente costera, por lo que su altitud es mucho menor que la de la muchas ciudades españolas del interior, por ejemplo, Madrid. Lo de aclimatarse tendrá que ser más bien a la temperatura, el hemisferio y la humedad. Aunque situada en el trópico, Lima se ve favorecida por la corriente fría de Humboldt, por lo que goza de una temperatura suave. Lo peor es la contaminación de la atmósfera y la de una sociedad corrupta y dislocada. Pero esa es otra historia.

Humberto García Rebagliato (Torrevieja, Alicante) me corrige con acierto: la tramontana es viento del Norte que sopla en el golfo de León, Cataluña y Baleares. En contra, asimismo, de lo que yo decía, don Humberto sostiene que "el bochorno no es un viento; es el efecto de una determinada situación atmosférica que produce esa conocida sensación" [de calor]. Estamos en las mismas. La "situación atmosférica" que dice don Humberto es la que aparece dominada por el viento Sur, africano, caluroso. Después de todo, bochorno deriva de vulturnus (= viento caluroso del Sur). Dice el Diccionario de Autoridades que bochorno es "vapor caliente y molesto que levanta el viento Solano en el Estío". Antes, el Tesoro de Covarrubias propone que bochorno es una corrupción de "boca de horno", pues "es el tiempo de mucho calor, cuando corre un viento caliente que lo abrasa todo". No creo que hoy se pueda mantener esa etimología.

M. Cardona insiste en que "el bochorno no es viento sino aire caliente y molesto que se levanta en el estío", y concluye rezongón: "Se ve que es usted de tierra adentro". Cierto es, porque en mi tierra (adentro) al viento lo llaman aire. Pero ¿qué es el viento sino aire en movimiento? Para los romanos el viento vulturnus era el que soplaba entre el eurus (Levante) y el notus (Mediodía), es decir, el Sureste. Pero era un viento tórrido, no simplemente un "aire caliente".

Mariano Planells (Ibiza) me da una lección sobre los vientos de su tierra. Parece un texto de Séneca, que escribió un completo tratado sobre los vientos. Resumo los vientos baleáricos:

  • tramuntana. Norte, frío.
  • mestral. Noroeste. Limpia la atmósfera.
  • gergal o gregal. Noreste (¿de Grecia?).
  • levante. Este. Ahora lo llaman "gota fría".
  • xaloc. Sur. Trae temporales.
  • mig jorn (= mediodía). Sur.
  • llebeig (= lebredu). Húmedo.
  • ponent. Oeste. Cálido.

Recibo una multitud de correos en los que los corresponsales me señalan mi error al confundir la Guerra del Chaco con la de la Triple Alianza. Ahora lo tengo claro. La Guerra del Chaco fue entre Paraguay y Bolivia de 1932 a 1935. Fue una guerra crudelísima por la disputa de unos terrenos baldíos en los que se pensó que había petróleo. No lo hubo y en el empeño resultó diezmada la población paraguaya. La Guerra de la Triple Alianza se entabló entre Brasil, Argentina y Uruguay, por un lado, contra Paraguay. Tuvo lugar entre 1865 y 1870. También aquí el resultado fue un desastre para los paraguayos, tan desproporcionadas eran las fuerzas de uno y otro bando.

Añado que resulta sorprendente la coincidencia de una serie de agitadas guerras y revoluciones en la década de los años 60 del siglo XIX y luego en la misma década del siglo XX. Recordemos la Guerra Civil de los Estados Unidos (1861-65), la de la Triple Alianza (1865-70), la Revolución Gloriosa en España (1868) y la consiguiente Guerra Carlista, la Revolución Meiji en Japón (1868). La Revolución de Juárez en México (1867). Los años 60 del siglo XX son testigos de la Guerra de Vietnam y de las guerras de independencia de muchas colonias. Lo más curioso de todas esas "sincronicidades" de ambos siglos es que coinciden con sendos periodos de extraordinario desarrollo económico, quizá los más intensos de toda la Historia.

Isidoro Sánchez Torres (Toledo) me envía una "pequeña corrección" de mi frase "no me resisto a hurtar a los lectores esta deliciosa postdata". Entiende don Isidoro que yo quería decir "me resisto a hurtar..." puesto que transcribí la postdata. Tiene razón don Isidoro. La verdad es que esa construcción con varias negaciones siempre es un lío. Habría sido mejor decir "no me resisto a transcribir" la postdata de marras. O mejor aún: "me satisface transcribir...".

Raquel Pérez Mena (Sevilla) recoge una crítica que me hacía una libertaria advirtiéndome que "gallo" en griego era alektryon. Doña Raquel certifica que, en griego moderno, "gallo" se dice kókoras, esto es, con el sentido onomatopéyico que yo decía.

Siguiendo con lo mismo, J.J. Carballal me da la razón sobre la relación que existe en francés entre coquelicot (= amapola) y el canto del gallo.

Miguel Ángel Gallego Matías me echa un rapapolvo por haber escrito yo güay con diéresis. No soy consciente de haber cometido esa barbaridad, pero si así ha sido, pido perdón. Ya se sabe que al mejor escribano alguna vez se le escapa un borrón, tanto más una diéresis mal puesta. En este caso se me cruzó la dendrita de Paraguay con la de Camagüey.


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domingo, 11 de noviembre de 2007

Memoria histórica con parné (y el PSC a salvo del Euribor), de Carlos Segovia en Nueva Economía de El Mundo

DINERO FRESCO

Mañana aprobará la Comisión Constitucional la nueva ley de restitución a los partidos de los bienes incautados por Franco. Se enviará zumbando al Senado, porque las fuerzas políticas necesitan dinero. Y eso que, por ejemplo, el PSC paga a La Caixa un tipo fijo del 3% anual hasta 2020, y el PP recibe 7.000 euros diarios anónimos.

Cuando hay prisa, se nota. El pasado martes, Ramón Jáuregui y el resto de diputados del PSOE metidos en el asunto pactaron la última enmienda con el PNV y enfilan ya la Comisión Constitucional de mañana con todos los apoyos parlamentarios, salvo el del PP. El objetivo es enviar de inmediato la nueva ley al Senado, para que éste la devuelva a tiempo al Congreso de los Diputados y que el caso se cierre en esta legislatura en algún pleno escoba navideño final.

¿Alguna iniciativa legal urgente ansiada por millones de ciudadanos? No, se trata de la modificación de la llamada Ley de restitución o compensación a los Partidos Políticos de bienes y derechos incautados en aplicación de la normativa sobre responsabilidades políticas del período 1936-1939. O sea, más memoria histórica, perocontante y sonante. Nada de retirada de símbolos o de rehabilitación moral de los represaliados por el franquismo. En este texto legal se trata también de parné, de dinerito extra para la financiación del PSOE y el grueso de sus socios parlamentarios.

Ya en 1998, el Gobierno en minoría de José María Aznar, accedió a aprobar una ley de este tipo, pero, ya con mayoría absoluta, la desarrolló en un reglamento en la que, según los partidos afectados, el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, pedía pruebas de bienes incautados imposibles de reunir tras la destructiva Guerra Civil. No obstante, Montoro repartió 27,8 millones de euros, sobre todo a PNV (10 millones) y al PSOE (otros 10). Pero ni Xabier Arzalluz arrancó a Montoro una compensación por la sede del Gobierno vasco en París (actual sede del Instituto Cervantes) ni el socialista José Blanco logró hacer la caja esperada con el abanico de casas del pueblo repartidas por España por Pablo Iglesias y eso que sontan de UGT como del PSOE, según él.

La Ley de 1998 ajustaba cuentas con la vomitiva Ley de Responsabilidades Políticas de 9 de febrero de 1939, en la que el autoproclamado jefe del Estado y presidente del Gobierno, Francisco Franco, declaraba desde Burgos «fuera de la Ley a todos los partidos y agrupaciones políticas y sociales que, desde la convocatoria de las elecciones celebradas el 16 de febrero de 1936, han integrado el llamado Frente Popular, así como los partidos y agrupaciones aliados y adheridos a éste por el sólo hecho de serlo, las organizaciones separatistas y todas aquellas que se hayan opuesto al triunfo del Movimiento Nacional».

Todos ellos «sufrirán la pérdida absoluta de sus derechos de toda clase y la pérdida total de sus bienes», agregó. La sede y la imprenta de El Socialista en Madrid, una extensa finca en torno a la ex Torre Windsor en Madrid o los casi 1.000 millones de pesetas de la época que tenía en cuentas bancarias el Partido Comunista de España fueron algunos de los bienes incautados.

Los partidos afectados no se consideran suficientemente resarcidos y esperan ahora una segunda ronda para poder sufragar los cada vez más elevados gastos electorales. Los 150 millones que Caldera le ha soltado a UGT -los sindicatos han gozado de una ley más generosa- han desatado envidia.

Así que el PSOE patrocina un nuevo texto que contempla indemnizar también por bienes fuera de España -guiño al PNV-, compensar por cuentas y alquileres con hasta 4 millones de euros por partido y valorar los inmuebles con menos cicatería que Montoro. Además, no harán falta tantas pruebas documentales, bastará incluso con testimonios para acreditar propiedades.

El diputado del PP, Jaime Ignacio del Burgo, se quedó solo el martes en contra de modificar la ley y pidió, al menos, que sólo se indemnizara a los bienes que los partidos poseyeran «a justo título», no vaya a ser, según la argumentación del diputado popular, que el PCE hubiera amasado dinero en 1936 de manera no lícita. No tuvo eco. El texto será aprobado mañana en la Comisión Constitucional que preside Alfonso Guerra y, más allá del legítimo derecho a resarcirse del atropello franquista, resultará otro ejemplo de cómo los partidos legislan de otra manera cuando les afecta directamente. Hay que ver con qué discreción, con qué rapidez repentina, con qué discrecionalidad, se pueden tramitar leyes.

El PSOE logró aprobar también el pasado junio la nueva Ley de Financiación de Partidos Políticos, donde casi hasta consigue el voto a favor del PP llevando la negociación con especial sigilo.

Con esa ley se ha obligado a Pedro Solbes a aumentar un 20% las subvenciones de 2008 a los partidos políticos -casi tres veces la media general del aumento del gasto del Presupuesto-. También se legitiman -sin límite- las «ayudas» que tengan a bien repartir a los partidos las autonomías y los ayuntamientos que ellos controlan.

Suprimen, eso sí, las donaciones anónimas, y limitan a 100.000 euros las identificadas, salvo que sean en forma de condonaciones, porque, en ese caso, no hay techo. Por cierto, que el pasado miércoles, se jactaba José Montilla en el Foro de la Nueva Economía de aumentar en un 32% el presupuesto de la Generalitat para vivienda en 2008. Muy loable respuesta al avance del Euribor. Pero hace ya tres años que al Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) le trae al pairo cualquier subida de tipos de interés, porque su acuerdo con La Caixa consistió en el perdón de 7,15 millones de euros de intereses a cambio de devolver los 7,8 millones restantes a un cómodo tipo fijo anual del 3%.

El presidente del Tribunal de Cuentas, Ubaldo Nieto, esquivó como pudo el mes pasado en el Senado la pregunta de si eso es un acuerdo normal de mercado. Tampoco quiso opinar sobre los apaños de la nueva Ley de Financiación.

El PP, que recibe 7.000 euros de donación anónima al día -CiU casi otro tanto-, tampoco es quien para tirar la primera piedra. Cada uno se busca la vida, porque los 200 millones de subvención que todos los partidos se reparten cada año oficialmente no son suficientes. Sólo el PSOE y PP ingresan cada uno 60 millones, pero eso no les da y Unió, que preside Duran Lleida, ha tenido que pedir árnica a La Caixa, por dos millones impagados.

No han vuelto a trascender filesas, pero hay que poner orden definitivo y transparente para que quienes deben dar ejemplo cívico no tengan que exprimir la memoria histórica o recurrir a triquiñuelas o a privilegios.

carlos.segovia@elmundo.es

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sábado, 10 de noviembre de 2007

Carta de Aznar, por Raúl del Pozo (El Mundo)

María Teresa Fernández de la Vega ha declarado, refiriéndose a José María Aznar: «Se puede vender libros y, a la vez, ser respetuoso con las víctimas». No es verdad, para vender libros, el respeto sobra. A mí, sin ir más lejos, me reprocharon que hubiera bailado con Raffaela Carrà, pisándole la boa, para promocionar Noche de tahúres; gracias a hacer el ridículo en la tele se vendieron seis ediciones.

Atina más Gabilondo cuando afirma que Aznar se ha aprendido la lección del famoseo televisivo, que consiste en decir algo fuerte para que te vuelvan a invitar. Para vender un libro que tenga el boicot de Prisa hay que bailar, no con Raffaela, sino con coyotes y matamoros. Aznar, convertido en un rufián por la propaganda contraria, está en su punto para el bestseller, no por haber sido un buen presidente y haber llevado a España a la Champion, sino porque la propaganda lo ha convertido en el malo de la vídeo-política gubernamental. Lo que irrita a María Teresa y a Gabilondo es que el ex presidente no se arrepienta de haber dicho en la Comisión de Investigación del Congreso que los que idearon el atentado no están lejos.

Eso de publicar libros es como el póquer; tan difícil es saber ganar como saber cobrar. Hay que tener una idea, desarrollarla, corregirla, encontrar título, buscar editor y sacarle el dinero; luego ayudarle a vender el libro en la campaña de promoción. Si no has matado a tu padre, eres locutor de la tele o has participado en una guerra, aunque la hayas perdido, vas de bullate. No hay que lograr un estilo personal, sino mostrar en los grandes almacenes una aureola, un perfil atractivo. La mitología hoy es la fama.

Casi todas las cosas que lees las ha dicho alguien antes; eso es lo de menos, lo importante es ser marca, trabajarse un fulgor. Hay escritores que descuartizan y se comen a su amante, no para escribir sobre canibalismo, sino para darse a conocer.

José María Aznar, después de aguantar en Moncloa ocho años ganando menos de 100.000 euros al año, dejó de ser presidente y llegó a cobrar 600.000 por tres libros. El dinero es más perezoso en venir cuando eres pobre, desconocido y careces de la cuenta corriente de la memoria. Cuentan que Mao hizo la Revolución para vender el Libro Rojo. Se publicaron más de mil millones de ejemplares, superando a El Quijote y amenazando a la Biblia. Muchos estadistas escribieron -Cánovas, Azaña, Tierno, Churchill, Mitterrand, Mao- con tanto ego como los poetas. Las revoluciones y las contra las han ideado los estilistas y los tuberculosos. Avisó el Eclasiatés que todo es vanidad y perseguir el viento.

Cartas a un joven español es un magnífico ensayo-epístola, una brillante reflexión sobre la nación y la libertad. Eso es lo de menos. El libro ya está vendido porque lo firma el abominable hombre de los desiertos lejanos.

© Mundinteractivos, S.A.