Blogoteca: Cuatro barrotes, por Arcadi Espada (El Mundo)

viernes, 7 de septiembre de 2007

Cuatro barrotes, por Arcadi Espada (El Mundo)


Como cada año en estas vísperas se oyen los clarines, cada vez más cansinos y chirriantes, y la obligación de decir estupideces se renueva con la inercia y la impunidad de una fiesta sagrada. La convocatoria a las masas oprimidas adopta las estrategias de un marketing que hubiera de aplicarse a un producto de éxito decreciente y cuyos consumidores presentaran un ínfimo nivel técnico, tanto cultural como adquisitivo. Así los mensajes se ven obligados a la altisonancia y cada vez es más remoto el vínculo que mantienen con la naturaleza del producto anunciado.

¡Es el 11 de septiembre!

En el diseño previo de la fiesta patronal del próximo martes han destacado el vicepresidente del Gobierno de Cataluña y el presidente de su Parlamento (autoridades menudas pero sólo por su expresa y 100 veces comprobada voluntad de ajustarse a esa dimensión) y el ex presidente Pujol, gran estadista. Carod fue el primero en animar el mustio balcón (aún Barcelona sometida al descuartizamiento infraestructural de este verano inolvidable) pronosticando que en 2014 los catalanes decidirían sobre su pertenencia al Estado español, mediante sonado e inexorable referéndum. Lo de menos era la iniciativa en sí. El patetismo estaba en el número redondo. Aprovechando que hace 300 años de la batalla vamos a pedir la independencia: el mismo mecanismo de aniversario con que el periodismo y los concejales de cultura rescatan tantos cadáveres del fondo de la Historia.¡La patria reducida a tómbola!

Poco después apareció Ernest Benach, el presidente de la cámara, un día que no estaba de viaje. Aprovechando que recibía a representantes del colectivo gay les dijo que su lucha era la misma que la de los patriotas catalanes. Raramente un nacionalista se habrá expresado con tanta claridad, y sin saberlo. Porque el objetivo del nacionalismo es imponer una determinada orientación sexual a los ciudadanos; es decir, convertir en pública, organizada y legislable una práctica de la privacidad de los individuos. La cota del atrevimiento intelectual y moral del presidente se observa con nitidez cuando se deduce que lo que en realidad dijo es que homosexual es igual a nacionalista y viceversa. Por cierto, que comprendo perfectamente que los nacionalistas no protestaran, ya que hablaba uno de ellos, y él sabrá. Pero, ¿y los gays, siempre tan celosos de su independencia y tan atentos a los afanes de instrumentalización política? ¿Ein?, por decirlo en alemán de Chueca.

Por último, Pujol. Ha insinuado la conveniencia de una huelga fiscal. Tampoco debe tomarse como novedad. Pujol pide una huelga fiscal cada vez que alguien quiere meter a Cataluña (él, sin ir más lejos) en la cárcel. Cuatro barras, cuatro barrotes. Vísperas. Pónganme un poco de música que voy a decirlo: Cataluña es una víspera que antecede a nada.

(Coda: «Crema catalana: natillas espesas tostadas por encima con plancha de hierro candente». Diccionario de la Real Academia Española, avance de la 23 edición)

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