Blogoteca: Los bancos y el Corán, Rafael Ramos (La Vanguardia)

miércoles, 18 de julio de 2007

Los bancos y el Corán, Rafael Ramos (La Vanguardia)


Un banco no menosprecia a ningún cliente, sobre todo si tiene mucho dinero. Es por ello que "Barclays", "Lloyds", "HSBC", el "Royal Bank of Scotland" y demás gigantes de la banca británica están estudiando a fondo el Corán y poniendo en el mercado fórmula imaginativas para hacer préstamos" que teóricamente no cobren "interés" y estén de acuerdo con los preceptos islámicos. El esfuerzo vale la pena, porque se trata de un mercado global estimado en mil millardos de dólares.

El Corán prohíbe lo que llama la riba, y que en términos generales se traduce como interés, aunque muchos musulmanes progresistas interpretan que en realidad se trata de la usura o los intereses desorbitados, que tampoco son tolerados por algunas legislaciones no islámicas. Banqueros y expertos en finanzas del Oriente Medio se las han ingeniado han desarrollado artilugios para superar ese rechazo conceptual de los poderes religiosos a los préstamos, en torno a la idea de convertir el interés en un beneficio accionarial. Sus equivalentes en el Reino Unido se disponen a tomar nota.

En los balances del Banco Islámico de Gran Bretaña, establecido hace treinta años y donde muchos magnates árabes con fabulosas residencias en Hyde Park y Paddington tienen sus ahorros, el interés aparece como una participación en los beneficios del banco, y una hipoteca es una operación de compra y subsiguiente lease.

En la actualidad existen en el mundo trescientas instituciones bancarias que cumplen los preceptos de la ley islámica, y su crecimiento se ha disparado de manera proporcional al valor de los fondos en posesión de inversores musulmanes en la City de Londres, Wall Street y otros mercados. Ahora los bancos ingleses han decidido que quieren un pedazo de ese delicioso pastel, aunque tengan que hacer un poco de contabilidad creativa.

"Es un mundo de una competencia feroz, en el tienen que ir allí donde huelas dinero o si no pierdes el tren –dice Stuart Pinkerton, analista de "Middle East and Far Asia Associated Invenstments"-. El elevado precio del crudo ha generado un gran flujo de petrodólares a la región del Golfo, y la banca islámica que conoce como torear el Corán está jugando un papel crucial en el reciclaje del efectivo y la creación de oportunidades de inversión".

Los banqueros británicos estudian con enorme atención las prácticas de sus colegas de Bahrein y Dubai, pioneros en la emisión de "bonos islámicos" conocidos como sukuk. El pasado septiembre una compañía de inversiones malaya –Khazanan National- emitió el primer bono convertible islámico, por un valor de 750 millones de dólares, canjeable por acciones de la Telefónica de Malasia (Telecom Malaysia).

El mercado del sukuk ha crecido un cueranta y cinco por ciento anual desde el 2001, está valorado en diez millardos de dólares y no hay a la vista indicios de una desaceleración. Aún así, los bonos en la región del Golfo constituyen una mínima fracción del total, y las posibilidades de expansión han atraído a los banqueros y financieros de Arabia Saudita –que acaba de emitir su primer sukuk corporativo, de Qatar… ¡y de Gran Bretaña!

En el Reino Unido hay dos millones de musulmanes, y "Barclays", "HSBC", "LLoyds" y demás bancos nacionales quieren ser ellos los que les presten el dinero para las hipotecas de sus casas. Con la inflación por encima del tres por ciento, los intereses en alza y el peligro de que el mercado inmobiliario se estanque, la banca del Reino Unido no puede ignorar a un bloque tan enorme de clientes potenciales.

"Lloyds" acaba de poner en marcha en sus dos mil sucursales un programa piloto de "hipoteca islámica" que a la hora de la verdad cuesta lo mismo pero el interés se llama por otro nombre, todo sea con tal de no ofender a la religión. "HSBC" tiene una división especial llamada "Amanah Finance" para tratar con los clientes musulmanes, y "Barclays" se dispone a lanzar nuevos productos financieros "de acuerdo con el Corán".


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